La adopción de la inteligencia artificial dejó de ser una tendencia futurista para convertirse en una prioridad en la agenda corporativa. Sin embargo, la ventaja competitiva de las empresas ya no reside en la mera incorporación de la herramienta, sino en cómo se integra en los procesos clave de negocio y en la capacidad humana para conducirla con criterio.
El dato sigue siendo el diferencial
En el panel sobre el diferencial competitivo de la IA, Esteban Pérez Bodria, Chief Data Officer de Santander Argentina, remarcó que los modelos en sí se encaminan a la comoditización, mientras que el conocimiento profundo de los clientes sigue siendo el verdadero activo.
“Se trata de tener talento para integrar esta tecnología y de tener datos. Los datos siguen siendo el diferencial en todas las compañías porque conocemos de manera distinta al cliente. La IA per se suelta dentro de la organización no termina de capturar el valor real”, sostuvo Pérez Bodria.
En esa misma línea, Damián Maldini, CEO de iPlan y cofundador de Restart, señaló que la tecnología aún está en proceso de maduración dentro de las organizaciones. “Hoy la IA lo que ha hecho es motivar a las empresas a entrar en procesos de automatización. Hay todo un proceso donde tenemos que entender la productividad personal, pero llevarlo a procesos de negocio es un cambio cultural y social, no tecnológico”, explicó.
Primero ordenar, después escalar
Por su parte, Augusto Salvato, especialista en innovación, hizo hincapié en la necesidad de ordenar las bases antes de buscar aplicaciones complejas. De cara al futuro, la gobernanza de datos y el rediseño de las estructuras operativas resultan indispensables para garantizar escalabilidad y confianza.
Este proceso de adopción plantea un importante desafío de alfabetización. Natalia García, Founder & CEO de Further Corporate y KREW HUB, enfatizó que la capacitación en IA no es exclusiva para perfiles técnicos, sino que abarca a todas las generaciones del mercado laboral.
“No es un proyecto para tecnólogos, es para cualquier persona. El criterio que tiene una persona con recorrido hace que las preguntas que le haga a la inteligencia artificial sean mucho más potentes en materia de resultados”, afirmó, subrayando la importancia de generar espacios de aprendizaje enfocados en la experiencia humana.
Finalmente, Santiago Siri, presidente de Democracy Earth, aportó una mirada amplia sobre el impacto social, la gobernanza y la llegada de los agentes autónomos. Siri destacó que “quien se interioriza en el tema se enamora más de su trabajo y de sus ganas de emprender”, cerrando una visión donde la IA potencia la capacidad creadora si se administra con responsabilidad.











