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Una nueva masa de aire polar avanza sobre el centro y el Litoral de Argentina y dejará una semana marcada por temperaturas extremadamente bajas, heladas generalizadas y mínimas que, en varias zonas, estarán por debajo de los 0°C.

El fenómeno afectará a gran parte del país con tiempo estable, cielos despejados y condiciones ideales para un fuerte enfriamiento nocturno, especialmente en las primeras horas de la mañana.

Masa de aire polar y heladas generalizadas en el Litoral

El ingreso de aire frío de origen polar refuerza el descenso térmico que ya se venía registrando desde días anteriores. Provincias como Entre Ríos y Santa Fe serán algunas de las más afectadas, con heladas que se repetirán durante varias jornadas consecutivas.

En ciudades como Paraná, Concordia, Santa Fe y Rosario se esperan mínimas cercanas a 0°C o incluso por debajo, especialmente en áreas rurales y abiertas donde el enfriamiento será más intenso.

Ola polar en Argentina: advierten por temperaturas bajo cero y heladas generalizadas en el centro del país. Fuente: Shutterstock
Ola polar en Argentina: advierten por temperaturas bajo cero y heladas generalizadas en el centro del país. Fuente: Shutterstock

El día más crítico: cielo despejado y frío extremo

El punto más intenso de esta ola polar se concentrará a mitad de semana, cuando se combinen tres factores clave: aire seco, ausencia de nubosidad y viento casi nulo. Estas condiciones favorecen una caída pronunciada de la temperatura durante la noche.

En ese escenario, las heladas podrían ser de moderadas a fuertes en gran parte del territorio, con registros térmicos que obligarán a extremar cuidados en la vía pública y en actividades al aire libre durante la madrugada y primeras horas del día.

Consecuencias en la región y recomendaciones ante el frío extremo

El impacto del frío sostenido preocupa especialmente al sector agropecuario, ya que la continuidad de heladas puede afectar cultivos sensibles y complicar la actividad ganadera en zonas expuestas.

Las recomendaciones principales apuntan a proteger plantas y sistemas de riego, asegurar el abastecimiento de agua para animales y reducir la exposición al frío intenso en las primeras horas de la mañana, cuando las temperaturas alcanzan sus valores más bajos.