Volatilidad sin piso

Volvió el bear market y Wall Street ve un futuro más oscuro

Las acciones caen a medida que perciben mayores riesgos recesivos. La alta inflación en EEUU hace pensar que la Fed deberá seguir subiendo las tasas y esto deteriora las expectativas económicas, por lo que caen las acciones.

Por la alta inflación, los bancos centrales están con su postura más contractiva en su política monetaria en más de 40 años ya que buscan frenar la inflación más alta desde los '80.

Las perspectivas se recienten para las acciones que caen por cuestiones de valuación y de contagio de la volatilidad en el mercado de bonos.

El último mensaje de la Fed dio a entender que el actual proceso de contracción en la política monetaria está lejos de terminar y por eso es que los inversores reaccionan negativamente.

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Bear market generalizado

Ayer, el Dow Jones ingresó en bear market y de esta manera, los tres principales índices americanos se encuentran en territorio de mercado bajista ya que todos caen un 20% o más desde sus máximos de comienzo de año.

Las acciones sufren el escenario de mayor contracción en la política monetaria global.

En un entorno en el que la inflación no muestra síntomas de contracción y se mantiene elevada, esto genera presiones adicionales sobre la Fed a que tenga que aplicar una política monetaria contractiva más agresiva y por más tiempo.

Es decir, subir la tasa y quitar liquidez en el mercado.

Lo que busca la Fed es generar una contracción económica que logre frenar la demanda agregada con el fin de poder enfriar la economía y que logre bajar la inflación.

Es decir, la Fed necesita una recesión para bajar la inflación.

Si los bancos centrales del mundo, y la Fed en particular, mantienen una política monetaria contractiva por demasiado tiempo, esto reduce las chances de que veamos un aterrizaje suave en la economía americana y crecen las probabilidades de un aterrizaje forzoso (hard landing).

Las acciones se ven golpeadas por varios factores.

En primer lugar, el deterioro de las expectativas. Si crecen las chances de ver una recesión, las compañías ganarán menos dinero en ese escenario y por lo tanto el mercado lo pricea hoy con fuertes bajas.

En segundo lugar, la expectativa de una mayor política monetaria contractiva de la Fed hace disparar a las tasas de los bonos del tesoro americano.

Efecto contagio

Por cuestiones de valuación, si suben las tasas, el valor actual de las compañías es menor.

Finalmente, la suba de tasas de los bonos del Tesoro implica que los bonos están cayendo. Por lo tanto, las acciones se contagian de dicha volatilidad y terminan cayendo.

Jordan Jackson, Global Market Strategist de JP Morgan advirtió que, para los inversores, desde el informe del IPC de agosto, las tasas se han ajustado al alza, lo que refleja la tendencia más agresiva de las tasas.

"Dado esto, las perspectivas a corto plazo para las acciones siguen siendo desafiantes", advirtió.

Por su parte, los analistas del banco de inversiones, Charles Schwab advirtieron que a los inversionistas les preocupa que la Fed ahora vea la recesión como un precio aceptable a pagar si eso significa volver a controlar la inflación.

"Las actuales condiciones exigen disciplina. Ante los mercados que cambian rápidamente, los inversores deben considerar reequilibrar periódicamente sus carteras para mantener sus asignaciones estratégicas a largo plazo", dijeron.

Mundo hawkish 

Según datos del banco de inversiones, Goldman Sachs, cerca del 80% de los bancos centrales más importantes del mundo se encuentran en un ciclo contractivo en su política monetaria, es decir, están en un proceso de suba de tasas y retiro de liquidez.

Este ratio es el más alto en la serie que detallan los analistas de Goldman Sachs y que data desde 1982.

Este proceso de suba de tasas se debe a que los bancos centrales están en una guerra contra la inflación y deben frenar la economía para que se equilibre el ritmo de suba de precios.

En otras palabras, los bancos centrales buscan que se enfríe la economía (recesión), y que a partir de ello los precios puedan comenzar a bajar.

La última semana, tanto la Fed como el Banco Central de Inglaterra subieron sus tasas de interés de referencia, continuando con el ciclo agresivo de suba de tasas que vienen llevando a cabo desde comienzo de año.

A estos dos bancos centrales se le suman otros bancos centrales que también están subiendo sus tasas de interés de referencia de manera agresiva como el de Canadá, Europa, Nueva Zelanda, Australia y otros bancos europeos.

Los analistas de Cohen explicaron que con la suba de tasas reciente de la Fed de 75 puntos básicos, es la tercera suba consecutiva de esta magnitud, en lo que va del año acumula un alza de 3 pp haciendo del actual ciclo de suba de tasas como el más agresivo desde 1981.

"Cabe destacar que esta postura se extiende a nivel global ya que los bancos centrales de Reino Unido, Noruega y Suiza también anunciaron subas de tasas de entre 50 pb y 75 pb. De esta manera, los principales bancos centrales se muestran en línea con la política de controlar la inflación a costa de impactar negativamente en el crecimiento económico", dijeron.

meetings de la fed

Hoy estamos en presencia del ciclo contractivo en la política monetaria mas agresiva desde 1980 y la expectativa es que la suba de tasas y el retiro de estímulos persista hacia adelante.

Para poder frenar la inflación, la Fed debe enfriar la economía y por ello es que crecen los riesgos de evidenciar una recesión en EEUU.

Llevar la tasa a niveles por encima del 4% podría hacer que tal proceso haga el trabajo sucio y lleve a una desaceleración económica en EEUU.

George Brown, economista de Schroders considera que se necesitará una recesión para controlar la inflación y pronostica que la economía de EE.UU. se contraerá alrededor del 1 % en 2023

"Subir las tasas a alrededor del 4% debería ser suficiente para hacer el trabajo. Una vez que la economía esté firmemente en recesión, no nos sorprendería ver que el enfoque de la Fed vuelva a tornarse laxa y a apoyar el crecimiento", dijo Brown.

Sin embargo, el economista advirtió que todavía un largo camino por recorrer para ver un cambio en la política monetaria.

"Mientras la inflación siga siendo inconsistente con el mandato de estabilidad de precios de la Reserva Federal, está claro que el Comité seguirá subiendo las tasas hasta que la inflación vuelva a estar bajo control", comentó.

Los miembros del Comité de Política Monetaria de la Fed han ajustado al alza sus expectativas de subas de tasas, coincidiendo con las advertencias de Jerome Powell, de que la tasa de interés terminaría el año sobre el 3,5%.

Analizando el dot plot de la Fed, los directivos del Banco Central de EEUU ahora esperan cerrar 2022 entre el 4 y el 4,25%. Esta nueva previsión supondrá un alza de entre 75 y 100 puntos básicos hacia fin de año.

Mirando hacia el 2023, los miembros del FOMC esperan que la tasa se ubique entre el 4,25% y el 4,75%.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, advirtió que la semana que pasó marcó que la Fed continúa decidida a mantener el ritmo de hikes con el objetivo de iniciar un sendero de desinflación sostenido.

Según detalló Franco, lo más relevante de la reunión pasó por la actualización de las proyecciones económicas, con un Dot Plot que apuntó a una tasa mediana de 4,4% para 2022 y una de 4,6% para 2023, sugiriendo que los hikes de noviembre y diciembre también serían de 75pbs.

"El FOMC redujo marcadamente su previsión de crecimiento para este año, evidenciando que espera un impacto sobre actividad de la postura hawkish adoptada. En conferencia de prensa, el Presidente de la Fed, Jerome Powell, aseguró que estos niveles de inflación implicarán llevar tasas a terreno restrictivo y a ´mantenerlas allí durante algún tiempo´, comentó Franco.

En ese sentido, los analistas del banco de inversión ING esperan otros 75 pb de suba de tasas en noviembre y un mínimo de 50 pb en diciembre

"Dada la postura agresiva de la Fed y la probabilidad de que la inflación se mueva poco durante el próximo mes mientras la creación de empleo se mantiene firme, esperamos que la Fed aumente 75 pb por cuarta vez consecutiva en la reunión del 2 de noviembre. Para la reunión de diciembre, nuestra apuesta es de 50 pb, lo que dejaría el rango objetivo en 4,25-4,5%, pero ciertamente no podemos descartar la posibilidad de un quinto aumento de 75 pb", comentaron.

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