Política monetaria de la Fed

En qué consiste el millonario desarme que prepara la Fed y por qué mantiene en vilo al mercado

La hoja de balance de la Fed pasó de u$s 3,9 billones antes de la pandemia a casi u$s 9 billones en la actualidad. La cifra representa el 42% del PBI de Estados Unidos y preocupa el impacto del Quantitative Tightening.

Si hay algo que quedó en claro después de las minutas de la última reunión del Comité de Política Monetaria (FOMC) de la Reserva Federal (Fed) es que la entidad se tornará más hawkish. La Fed se prepara para desarmar su hoja de balance, la cual se ubica en u$s 8,9 billones, y el mercado se preocupa por el impacto de esta decisión.

Uno de los puntos salientes de la última acta de la reunión de la Fed fue que los funcionarios de la Reserva Federal acordaron en marzo recortar hasta u$s 95.000 millones al mes las tenencias de activos dentro de la hoja de balance del banco central.

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Esta es una herramienta adicional en la guerra contra la inflación que declaró la Fed hace unos meses atrás.

Es decir, la Fed comenzará una agresiva venta de activos. Es lo que se conoce como Quantitative Tightening (QT). El desarme de su hoja de balance se da luego de que la misma pasó de u$s 3,9 billones antes del estallido del coronavirus hasta los casi u$s 9 billones en la actualidad.

La Fed reducirá hasta u$s 60.000 millones de sus tenencias en bonos del Tesoro por mes y u$s 35.000 millones de su tenencia en activos respaldados por hipotecas (MBS). Eso es casi el doble del ritmo del Quantitative Tightening de la Fed de 2017 a 2019.

Los analistas de Schroders advirtieron que al comparar la velocidad del actual Quantitative Tightening respecto del que llevó a cabo la Fed entre noviembre de 2017 y julio de 2019, se observa que este será significativamente más agresivo.

"En aquel momento, las ventas mensuales de Treasuries por parte de la Fed promediaron los u$s 20.000 millones. Si la Fed desarma a la velocidad máxima, entonces el presente QT sería tres veces mayor en magnitud", alertaron.

Preocupa la dimensión de la hoja de balance

La Fed se tornó más agresiva ya que llegó tarde a la lucha contra la inflación. Es decir, está detrás de la curva. El hecho de que la Fed inicie un ciclo de reducción de activos dentro de su hoja de balance es una cuestión que preocupa en general a Wall Street dado el tamaño del mismo.

Actualmente, según datos de Bank of America (Bofa), la hoja de balance de la Fed acumula un valor total cercano al 42% sobre el PBI de EE.UU. y es el más alto de su historia.

La Reserva Federal está obligada a subir la tasa, sin embargo, el tamaño de su hoja de balance es demasiado grande y un desarme del mismo podría generar volatilidad en el mercado, algo no deseado por la Fed.

Como dato positivo, los analistas del BofA estiman que alrededor de u$s 1 billón en bonos de la Fed vencerán este año, con aproximadamente la misma cantidad con vencimiento en 2023, lo que eliminaría una parte considerable de su balance.

Por lo que una parte importante de su tenencia no necesitará ser vencida ya que simplemente la Fed los dejará vencer.

"La hoja de balance de la Reserva Federal de u$s 9 billones se reducirá a u$s 6,5 billones para fines de 2023. El Quantitative Tightening es lo opuesto al Quantitative Easing, lo que significa mayores rendimientos de los bonos y mayor volatilidad", alertaron los analistas del BofA.

A ese ritmo, es posible que los niveles de activos previos a la pandemia, que ya eran altos, no se alcancen sino hasta principios de 2027.

Martin Salvo, CIO de Bind Inversiones, destacó que para la reunión del 4 de mayo, la discusión es si la suba de tasas será de 25pbs o de 50pbs, siendo 3 a 1 las probabilidades a favor de la suba de mayor magnitud.

"La inflación es un problema que se originó en la disrupción de la cadena de suministros como consecuencia del Covid19, ahora también tiene que lidiar con una política monetaria que todavía es laxa y que se agregó la guerra Rusia y Ucrania, que disparó los precios de los commodities. La Reserva Federal parecería estar obligada a sobre-actuar una postura rígida contra la inflación, con expectativas de corto plazo que siguen al alza y cuyo problema puede ser su contagio a las de largo plazo", dijo. 

Recesión a la vista e Impacto en el mercado

A partir de una Fed más hawkish y una aceleración inflacionaria, comienzan a haber señales de alerta en cuanto a las chances de una recesión y su impacto en el mercado.

Los analistas del Bank of América remarcaron que el Quantitative Easing fue muy alcista para los activos financieros. En cambio, "el Quantitative Tightening será negativo para los activos financieros", indicaron.

En este sentido, desde el banco de inversión proyectaron que el S&P500 se desplomará un 11% para finales de 2022, ya que el 'shock inflacionario' provoca una recesión.

Por su parte, Deutsche Bank se convirtió en el primer banco de inversión global en predecir una recesión en EE.UU para finales de 2023.

"Se espera que la economía de EE.UU. reciba un gran golpe por el ajuste adicional de la Fed a fines del próximo año y principios de 2024", dijeron los economistas del Deutsche Bank en una nota a los clientes.

El mercado ya se viene preparando para una recesión, con la curva americana invirtiéndose en la última semana, lo cual suele ser un buen predictor de recesiones en la mayor economía del mundo.

Nicolás Max, director de Asset Management de Criteria, remarcó que la inversión de la curva se produce cuando la tasa de rendimiento de un bono de corto plazo supera a un bono equivalente de mayor plazo y que suele ser anticipo de una recesión en EE.UU.

"En la práctica, refleja expectativas de un deterioro inminente en el desempeño económico, y suele ser interpretado como una señal de aumento de la probabilidad de recesión. Desde 1955, la curva de EE.UU. se ha invertido siempre antes de una recesión, que típicamente sucede de hecho entre 6 meses y 2 años después de la fecha de la inversión, de acuerdo a un informe de la Reserva Federal", dijo.

Pese a este contexto, desde Criteria advierten que en promedio, el retorno en el S&P 500 posterior a la fecha de inversión ha sido del orden del 29%. Esto en un lapso de 17 meses hasta el pico de retorno. El retorno promedio a 12 meses ha sido del 20,5%.

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