Se han publicado datos que confirmarían un contexto de crecimiento económico para diciembre y plantean un escenario positivo para 2026. El FMI proyecta un crecimiento del 4% para la Argentina este año. La baja de tasas en pesos favorece a un escenario de mayor crecimiento.
Cómo impacta en las acciones y que papeles recomiendan los analistas.
Crecimiento macro
Dentro del monitor de actividad de alta frecuencia, hay señales que indican que la actividad podría acelerar en diciembre, luego de un mal noviembre, caracterizado por el fin del proceso electoral.
En diciembre, impuestos cíclicos como IVA e Impuestos a créditos y débitos, mostraron un crecimiento de 1,4% y 3,3% respectivamente. De esta manera, se recuperan luego de la fuere baja de noviembre de 6,6% y 7% respectivamente.
También se ven crecimientos en los préstamos en pesos al sector privados, aumentando 0,9%, luego de una merma de 0,5% en noviembre.
En lo que refiere al patentamiento de motos y autos, se ve un fuerte crecimiento de 38% y 5,8% en diciembre, luego de la fuerte merma de 27% y 18% respectivamente de noviembre.
La producción de autos creció 9,5% en diciembre, tras la baja del 23% de noviembre. El índice construya y los despachos de cemento se recuperaron en diciembre un 3% y 7%, luego de mermas en noviembre.
Finalmente, las ventas minoristas habrían crecido 5,2% en diciembre, luego de una caída del 9,1% en noviembre.

De esta manera, se perfila un buen cierre de año para la macro argentina, la cual continuó su proceso de normalización macroeconómica y de las cuentas públicas.
En su última revisión anual, el FMI espera que la Argentina haya cerrado el 2025 con un crecimiento de 4,5% y espera que mantenga su expansión macroeconómica en 2026, creciendo 4%, al igual que para 2027.
En el caso en el que la economía se siga recuperando, esto podría ser una buena noticia para las acciones argentinas.
Las grandes compañías locales se benefician si es que la macro crece con mayor fuerza. Bajo ese escenario, un mayor crecimiento implicaría un mayor nivel de actividad para las empresas y, por lo tanto, potenciales mayores ganancias, lo cual se debería traducir en acciones al alza.
Florencia Blanc, Senior Economist de Aldazabal y Cía, consideró que un mayor nivel de actividad resulta favorable para las acciones.
“Mejora las perspectivas de crecimiento de las empresas. En ese sentido, la normalización de tasas observada desde la elección ha contribuido positivamente a este proceso”, detalló.
No obstante, advirtió que, hacia adelante, desde Aldazabal y Cía ven que el modificado esquema monetario-cambiario requerirá tasas reales ex-ante en niveles consistentes con su sostenibilidad de mediano plazo.
“Esperamos que el ajuste de las tasas reales se materialice, en el corto plazo, principalmente a través de un incremento de tasas nominales, dado que una reducción acelerada de las expectativas de inflación luce menos probable”, sostuvo Blanc.
El S&P Merval lejos de sus máximos
El S&P Merval en dólares no ha podido continuar con el rally tras las elecciones y se encuentra en un proceso de ajuste.
El índice superó marginalmente los u$s 2200 y desde allí se frenó, para ubicarse actualmente en los u$s 1990.
El mercado alcanzó un pico histórico de u$s 2436, por lo que hoy se ubica un 21% debajo de sus máximos históricos.

Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, agregó que, si bien el S&P Merval se encuentra en niveles relativamente altos, creemos que durante este año podríamos ir a buscar nuevos máximos.
En ese sentido, Ruggieri resaltó que, para lograrlo, es condición necesaria que este 2026 veamos consolidación en la actividad económica.
“La clave para el crecimiento económico de este año va a estar centrada en dos variables. La primera, es tratar de estabilizar la tasa de interés lo más rápido posible y esto generaría un dinamismo en el crédito. En segundo lugar, es importante lograr que el tipo de cambio de no aprecie demasiado desde estos niveles”, dijo Ruggieri.
Para este año, Ruggieri considera que seguiremos viendo mejoras en el segmento agroexportador, minería y Oil & Gas y sus acciones preferidas son YPF, Galicia y Loma Negra.
“YPF está mejorando muchos sus ratios y pienso que este año debería ser alcista para el petróleo. Por el lado de Galicia, creemos que, si Argentina logra un crecimiento robusto para 2026, parte vendrá de la mano del crédito y en ese sentido los bancos tienen mucho para crecer. Finalmente, en cuanto a Loma Negra, hoy la compañía cuenta con el 50% de su capacidad instalada ociosa, otro de los segmentos castigados y que debería dinamizarse es el de la infraestructura”, detalló.
Ezequiel Fernández, director de Research Corporativo en Balanz, agregó que se mantiene optimista con la renta variable argentina, aunque espera que el nuevo esquema cambiario y monetario haga efecto en la macro y que permita mayores acciones en acciones.
“Estamos positivos en acciones locales, pero creemos que el nuevo esquema monetario y cambiario tiene que ser exitosamente testeado un tiempo y la inflación desacelerar para que estas buenas expectativas se traduzcan en subas para el Merval”, dijo
A su vez, destacó que, “un crecimiento en actividad económica menos heterogéneo también ayudaría”.
Bajo ese escenario, Fernández resaltó a acciones como Vista, Ternium, Central Puerto, TGN y Pampa.
Baja de tasas en pesos
Un factor que podría alentar a un mayor crecimiento es la baja en las tasas de interés en pesos que se evidenció tras el resultado electoral.
Si bien las tasas en pesos vienen subiendo, se mantienen en valores inferiores a los que se registraban antes de las elecciones legislativas.
La curva a tasa fija opera con rendimientos mas bajos, del mismo modo que la curva ajustable por CER, la cual llegó a operar con rendimientos reales mayores al 20% y hoy toda la curva rinde debajo del 9%.
En lo que respecta a tasa fija, la curva llegó a operar con rendimientos de corto plazo mayores al 5% y hoy no supera el 3,5%.

Este proceso se trasladó a las tasas en pesos del sistema financiero, aunque sun siguen siendo niveles de tasa de interés elevado.
De continuar con una baja mayor en los rendimientos, esto podría permitir un menor costo de fondeo para las compañías y los agentes locales, favoreciendo un mayor crecimiento macro, del cual las grandes empresas argentinas podrían verse beneficiadas.
Desde Sailing Inversiones también creen que la baja de tasas en pesos puede ser un driver positivo para las acciones, principalmente por el canal de actividad económica futura.
“Un menor costo del dinero tiende a destrabar decisiones de inversión y consumo que estaban postergadas, mejora la dinámica del crédito y favorece sectores más cíclicos. En ese sentido, las acciones empiezan a descontar un escenario de mayor crecimiento hacia adelante, aun cuando los datos duros de actividad tarden en reflejarlo plenamente”, afirmaron.
Adicionalmente, agregaron que la reducción del costo de financiamiento impacta directamente en la valuación de las compañías.
“Tasas más bajas reducen el costo de capital, mejoran los flujos descontados y hacen relativamente más atractivo al equity frente a instrumentos de renta fija en pesos. A eso se suma un posible rebalanceo de portafolios desde activos monetarios hacia activos reales o acciones, especialmente si el proceso de desinflación se consolida y el riesgo macro sigue comprimiéndose, por supuesto entendiendo que se trata de inversiones para un perfil agresivo por la elevada volatilidad”, dijeron desde Sailing.

Los analistas de Baires Asset Management resaltaron que, la baja de tasas de interés en pesos es, históricamente, uno de los catalizadores más potentes para el mercado de renta variable.
Según detallaron, esto se manifiesta desde tres ángulos complementarios: la valoración técnica, el flujo de fondos y el impacto en la economía real.
“La baja de tasas actúa como un doble motor. Por un lado, hace que las acciones sean más baratas en términos de valuación técnica y, por el otro, mejora los fundamentos de los respectivos negocios al aliviar costos financieros y estimular la demanda. Es el escenario ideal para que el equity local deje de valer “por expectativa” y empiece a valer por “realidad operativa”, indicaron.
Además, agregaron que la baja de tasas impacta positivamente en la operación real de las compañías desde el desapalancmaiento y aumentando las expectativas de crecimiento.
“Las empresas argentinas con deuda en pesos ven una reducción inmediata en sus costos financieros, lo que mejora directamente su ganancia neta. Por otro lado, una tasa más baja suele fomentar el crédito al consumo y la inversión productiva. Esto genera una proyección de mayor nivel de actividad futuro, lo que beneficia las ventas y márgenes de sectores industriales y energéticos estratégicos”, indicaron.
Sectores rezagados y acciones recomendadas
El S&P Merval se recuperó fuertemente desde el piso alcanzado
En u$s 1100 antes de las elecciones, casi que duplicándose desde entonces y hasta la fecha.
En términos de sectores, industriales, consumo discrecional, materiales y consumo estable fueron los que, en relación con los retornos acumulados desde la elección, lideraron en retornos desde el 28 de octubre con subas de entre 14% y 31%
Desde las elecciones, las acciones lideran las ganancias cuando se lo compara con la dinámica observada en la renta fija soberana y corporativa en dólares.
Desde el cierre del 27 de octubre (después del salto en los precios), el Merval acumula un retorno de 14.5% en dólares, mientras que la renta fija soberana en dólares avanzó 8,4% a la vez que los bonos corporativos en dólares mostraron un retorno de 2%.

Los analistas de Adcap Grupo Financiero señalaron que su estrategia para acciones es la de mantener una sobre ponderación en servicios y Oil & Gas, y sub ponderar Bancos.
Para esta estrategia, recomiendan acciones de YPF, Vista y Pampa dentro del sector energético. Para el sector de servicios, desde Adcap detallaron que prefieren compañías con fuerte anclaje regulatorio y dividendos, tales como Central Puerto, TGS, TGN y Transener.
En el último año, las acciones de Globant son las que más caen, con una merma de 68%. Le siguen las acciones de Grupo Supervielle, Grupo Financiero Galicia, YPF y BBVA Argentina, cayendo entre 19% y 36% en los últimos 12 meses.
Otros papeles como Edenor, Vista, Banco Macro, Telecom y Pampa también caen en los últimos 12 meses, con mermas de entre 7% y 17%.
En cambio, acciones como Corporación America, Central Puerto, IRSA, Cresud, MercadoLibre, Loma Negra y TGS, evidencian ganancias de entre 2% y 40% en el ultimo año.
Maximiliano Tessio, asesor financiero, explicó que si bien el Merval acumula más de dos meses y medio de lateralización, al interior del índice comienzan a evidenciarse diferencias marcadas entre sectores.
“Los que en la primera etapa del actual régimen económico se habían posicionado como ganadores hoy muestran un desempeño rezagado. Entre el 31 de octubre y el 4 de diciembre, los sectores de oil & gas, materiales y servicios lideraban las subas, mientras que los bancos se mantenían entre los perdedores. Desde entonces, se observa una rotación sectorial hacia los activos que habían quedado atrás, destacando la recuperación de bancos, Cresud e IRSA”, indicó Tessio.
Además, agregó que, si la volatilidad del precio del petróleo persiste, este rebote podría seguir impulsando la rotación hacia el sector financiero, que se perfila como el principal candidato del Merval para liderar las subas en un escenario de mayor estabilidad macrofinanciera.
“Tasas reales estables y un tipo de cambio sin sobresaltos configuran un entorno particularmente favorable para los bancos”, sostuvo.

Finalmente, los analistas de Grupo IEB señalaron mantienen su posición principal en el sector Oil & Gas, resaltando a YPF y Vista.
“Dados los fundamentos sólidos de las compañías petroleras en argentina, continuamos priorizando a YPF (YPFD) por sobre Vista Energy (VIST) ante la volatilidad actual en el precio del crudo dado el “hedge” natural de la primera producto de contar con participación en los tres segmentos del negocio petrolero atenuando el impacto de menores precios realizados”, detallaron.
Otro sector que priorizan es el bancario y en tercer lugar las reguladas.
“Mantenemos una posición de la cartera distribuido entre Banco Macro (BMA) y BBVA Argentina (BBAR) ante el mejor desempeño de ambos bancos en últimos trimestre”, dijeron.
En términos generales, la cartera de acciones de Grupo IEB se confirma con un 25% en YPF, 15% en Vista, 10% en BBVA Argentina y 10% en Banco Macro. El resto se completa con 5% en Transener, 5% en Central Puerto y 6% en TGN. También se agrega un 5% en Loma Nega, 8% en BYMA, 9% en IRSA y 3% en Telecom.













