Stellantis ya es la primera de las automotrices tradicionales que se subió en la Argentina a la carrera de las marcas chinas. Lanzó Leapmotor, fabricante de vehículos eléctricos cuyo control el grupo europeo compró hace tres años.

El país se convirtió en el tercer mercado de América del Sur en el que desembarca, después de Chile y Brasil. Con un modelo ya anunciado -el B10- y otro develado en las últimas horas -el C10-, la dueña de Fiat, Peugeot, RAM y Citroën -mayor vendedora de autos de la Argentina- apunta a comercializar 2000 unidades, que es lo que la terminal había solicitado en el cupo oficial para importar vehículos electrificados sin arancel.

Stellantis es la primera de las grandes automotrices radicadas en la Argentina -es decir, con fábricas en el país- que lanza una marca china propia en el mercado local. Si bien Ford tiene el vehículo fabricado en ese país más vendido de la Argentina -el SUV Territory, que lleva cerca de 11.000 unidades en lo que va del año-, es un producto de la marca del óvalo.

Estas 2000 están bien”, dijo Martín Zuppi, presidente de Stellantis Agentina, en diálogo con periodistas tras la presentación, realizada en la noche del jueves en el Tattersall de Palermo.

A inicios de año, cuando confirmó la llegada del Leapmotor durante la campaña de verano del grupo, el CEO había comentado a El Cronista que “Leap” -como la llama- no era “para ver qué pasa”, sino que tenía un objetivo claro de volumen: un share de 3%, similar al que tiene una de las históricas marcas del grupo, como Citroën. Eso, con un mercado de 612.000 patentamientos, como lo fue el de 2025, significa, por lo menos, 18.000 unidades.

Pero otro era el pronóstico del sector en enero. En ese momento, la industria esperaba un crecimiento de ventas de, por lo menos, 10%. Sin embargo, en el primer semestre, el mercado cayó en esa proporción.

Hoy, Zuppi proyecta un volumen de entre 530.000 y 540.000 autos y utilitarios livianos -es decir, sin buses ni pesados- para 2026, contra 580.000 del año pasado. En ese marco, el objetivo de Stellantis es de 150.000 ventas entre todas sus marcas. “El año pasado, tuvimos el 30,5% del mercado. La meta este año es tener ese 30%”, indica.

El volumen de Leapmotor para 2027, aún, es incógnita, dijo el ejecutivo. “Dependerá de la demanda, de los precios y, fundamentalmente, del cupo”, explicó. “Hay que ver qué cupo tendremos para entender cómo estamos”, agregó.

Stellantis espera que, en los próximos dos meses, el Gobierno empiece a hablar con las automotrices para definir las condiciones de importación sin arancel de vehículos híbridos o eléctricos para el próximo año. La industria automotriz, todavía, no tiene confirmaciones de que vaya a haber cambios: 50.000 unidades libres de arancel de importación, con valor FOB por debajo de los u$s 16.000, que se repartió por mitades entre terminales e importadores.

La expectativa de las automotrices nucleadas en Adefa -la asociación de fabricantes- es que haya algún cambio. Podría ser en el cupo total (más unidades), en la cuota de distribución (más para las socias de Adefa) o una suba en el valor de referencia, lo que permitiría el ingreso de más modelos.

El Gobierno no informó nada diferente a lo que tenemos. Cuando lo lanzó, el aclaró que era un régimen de cinco años. Vamos por el segundo e iremos por el tercero. Pero, desde el primer momento, dijo que puede haber modificaciones a futuro”, espera Zuppi.

A fines de 2027, Stellantis iniciará la producción de modelos de Leapmotor en su planta de Pernambuco, Brasil. Comenzará con el B10y puede haber una posibilidad de C10”, sugiere el CEO local. Sin embargo, que esas unidades puedan entrar a la Argentina sin arancel dependerá de que Stellantis pueda llegar a las exigencias mínimas de contenido regional (40%) para ser considerados vehículos fabricados en el Mercosur. De lograrlo, le dará más volumen a su marca china.

El B10, uno de los SUV que lanzó Leapmotor
El B10, uno de los SUV que lanzó Leapmotorlopetegui

Por lo pronto, los primeros dos modelos lanzados en la Argentina son el B10, SUV del segmento C con precio de u$s 31.990 y cuya preventa Stellantis inició el mes pasado, y el C10, un SUV del segmento D (más grande), ultra-híbrido con 1000 kilómetros de autonomía que sale u$s 35.500. “El año que viene, completaremos el line-up de SUV con otros dos modelos”, anticipó Zuppi.

Una de las particularidades del mercado automotor argentino es que, a contramano de la caída general, avanzan las marcas de origen chino. Ya tienen una participación superior al 10% de las ventas, algo inédito a nivel local. La de mayor volumen es BYD, con 8249 patentamientos (3% de share) a junio, según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). BYD es la única automotriz china con filial directa en el país. El resto de las marcas tiene importador local.

Stellantis apuesta a que ese sea su valor agregado para Leap. Después de que todos sus concesionarios (100) solicitaran vender la marca, se armó en cuatro meses una red para el lanzamiento con sólo 12 salones de venta y 22 de posventa. Los criterios de selección, explicó Zuppi, fueron profitability y capilaridad territorial. “Es la primera marca de origen chino que tiene más talleres oficiales que puntos de venta”, se destacó en el lanzamiento. También, la que brindará cobertura en todo el territorio nacional, reforzada por 300 puntos de “asistencia y contención” distribuidos en la red nacional de Stellantis.

El C10, segundo SUV que lanzó la marca
El C10, segundo SUV que lanzó la marca

Con la posventa y el plan de ahorro, que genera el 50% de las ventas locales de Stellantis, tenemos ventajas competitivas. Con los importadores, siempre existe la pregunta de qué pasa con la posventa”, afirmó Zuppi. “Bajamos la incertidumbre. Es un tema no menor entre los clientes”, agregó.

La Argentina, además, tiene reglas de importación y exportación diferentes según distintos gobiernos. No sabemos si las que tenemos hoy serán las que tendremos en cinco años. Para nosotros, eso es una ventaja, no un problema. Nos da competitividad. Un importador, en cambio, puede cerrar si le cambian las reglas”, amplió Zupp.

A pesar de la euforia mundialista y su fanatismo por Racing, el piloto de Stellantis vestía una corbata verde. El mismo color que lucieron todos los ejecutivos de la automotriz presentes en el evento. Es el que identifica a Leapmotor. Y el cual iluminó lugares icónicos de Buenos Aires, como el Planetario y la Facultad de Derecho, convertidos en “puntos verdes” para el lanzamiento.