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Pese a que falta más de un año, los mercados argentinos ya palpitan las elecciones del año entrante y los inversores no dejan de considerar el riesgo político.

Mientras tanto, el agitado panorama global, con la guerra en Medio Oriente, las polémicas políticas de Donald Trump y el nivel de deuda récord de los Estados Unidos, también impacta en el mercado local.

A esto se refirió el consultor financiero Gustavo Lichtmajer en diálogo con Pulso Financiero, el programa que conduce Guillermo “Willy” Laborda en El Cronista Stream.

El especialista analizó el escenario global de los mercados y cómo Argentina se inserta en este. Además, pidió un dólar “más competitivo” y consideró que el riesgo país debería ser más bajo.

Riesgo país a 200 puntos y el “puente” hacia 2030

Para Lichtmajer, hoy existe un divorcio entre los indicadores macroeconómicos actuales y la sobretasa que el mercado les exige a los bonos argentinos. Según el consultor, la clave reside en la incertidumbre política que históricamente ha marcado al país, a diferencia de sus vecinos regionales.

“Vos ves los números de Argentina hoy y el riesgo país debería estar en 200”, sentenció Lichtmajer, comparando la situación local con la de Chile, Uruguay, Perú o Colombia, donde la percepción de riesgo se mantiene estable a pesar de los giros ideológicos en sus gobiernos.

Wall Street (Imagen ilustrativa El Cronista - generada con inteligencia art
Wall Street (Imagen ilustrativa El Cronista - generada con inteligencia art

Para el especialista, el mercado aún castiga la falta de “moderación y certeza para el futuro”, razón por la que el riesgo país no logra perforar los 400 puntos. Actualmente, el índice se encuentra cerca de los 500 puntos, número que alcanzó hace pocos días a raíz del ruido político, aunque luego se volvió a acomodar en torno a los 490.

En ese sentido, Lichtmajer destacó que el rendimiento de los bonos al 2027 muestra una tasa “normal”, pero que la incertidumbre reaparece con fuerza al cruzar hacia el 2028, con diferencias de hasta 300 puntos básicos.

Pese a este escenario de corto plazo, Lichtmajer mantiene una visión optimista sobre el ingreso de divisas a largo plazo: “Acá lo interesante es que vos mirás de acá al 2030 y te van a llover dólares por todos lados; el tema es cómo llegás al 2030”.

El debate cambiario: competitividad vs. valor nominal

Al ser consultado sobre el tipo de cambio, una de las variables que más inquieta a los inversores y exportadores, el consultor evitó caer en el reclamo de una devaluación brusca y puso el foco en la eficiencia macroeconómica.

“Me gustaría un dólar más competitivo”, afirmó Lichtmajer. Ante la repregunta de si buscaba un valor nominal más elevado, el especialista fue tajante: “No, no, más competitivo. No más alto, más competitivo”.

Esta distinción subraya la necesidad de mejorar las condiciones de producción y costos estructurales más allá del simple movimiento de la pizarra cambiaria.

Finalmente, respecto al comportamiento de los activos financieros, Lichtmajer observó que los ADRs argentinos han estado “lateralizando” en los últimos tres meses, moviéndose dentro de una banda fija, con la excepción de las empresas energéticas como Vista, que responden más directamente a las oscilaciones internacionales del precio del petróleo que a la dinámica propia del mercado local.