Jorge Collazo, presidente de Intervalores, quien fuera vicepresidente segundo de la Bolsa, quiere disputarle la presidencia a Adelmo Gabbi en las elecciones que se celebrarán a fin de abril.

“Luego de 21 años del mismo necesitamos la alternancia”, pregona, y dice que quiere que la institución se modernice, y vaya hacia mercados nuevos, como la tokenización, las criptomonedas, el streaming y las transmisiones por TikTok.
Dice que lo acompañan rectores de universidades y profesores de cátedras de Finanzas, aunque se cuida en no dar ningún nombre hasta el momento. “Queremos que los consejeros de la Bolsa vayan a aconsejar, no puede ser que haya consejeros que prácticamente no pisan nunca el recinto”, se queja sobre la situación actual.
Recambio
“Me di cuenta que mucha gente piensa como yo, tanto agentes de Bolsa, como operadores y socios de la Bolsa”, advierte, al ser consultado si conseguirá los votos para desplazar a Gabbi, que por lo general en los últimos años fue con lista única.
Collazo, al empezar como operador, fue representante de ese sector, cuando en 1999 armaron una lista en la Bolsa, ya que en el Merval de entonces no podían, y era una época donde los mandatarios sufrían una pérdida de puestos laborales.
Se cuida, a su vez, de no hablar mal del actual presidente: “Ademo ha hecho cosas muy buenas, pero la alternancia hace bien, de modo que entre otra persona para hacer cosas que él no hizo. Yo sólo me separé políticamente de él, en busca de innovar en la Bolsa”, resume este socio vitalicio de la Bolsa, que se jacta de quererla tanto como reconoce que la quiere Gabbi.
Aggiornarse
“La Bolsa necesita de más jóvenes, de ingenieros informáticos, de utilizar la inteligencia artificial, en un momento donde la Bolsa perdió funciones en manos de Byma. Tenemos que hacer como otras instituciones que publican trabajos y donde salen en los medios todos sus funcionarios, no solamente una persona, como pasa en la actualidad”, señala.
“Nos quejamos de los sindicalistas y de los intendentes que se atornillan al poder y acá hace más de veinte años que sigue la misma persona. Hay que darle paso a otra gente, tenemos que generar cuadros nuevos, una Bolsa más dinámica”, dice quien formó parte de ese grupo, aunque trata de desligarse.
Alternancia
“Como vicepresidente segundo no se participa del comité, ni de las reuniones de inversiones, como lo hace el tesorero o el secretario, sino que simplemente está para firmar cuando, en enero, quizás se ausentan tanto el presidente como el vicepresidente primero”, indica, y resalta que, si gana, su idea no es quedarse por veinte años, sino que haya alternancia con otros nombres.
En otro casos de años anteriores, ha pasado que otros hayan osado en armar una lista opositora, con la intención de que Gabbi los llame y le de un puesto en el oficialismo. Cuando es consultado por esta eventualidad, Collazo niega que esta sea su pretensión, sino que insiste con que haya una alternancia en la presidencia.
Recuerdos
Tantos años como agente bursátil le llevan a generar recuerdos inolvidables de lo sucedido en 25 de Mayo: “Si eras cliente, para pasar una orden llamabas por teléfono a la oficina del agente, te la tomaban y desde ahí se retransmitía al operador en la rueda. Incluso de ahí surge el nombre de corredor de bolsa, que era la función de algunos chicos, que tenían que cuando no había teléfonos, tenían que correr de la oficina a la bolsa llevando la orden”.
“Nosotros trabajábamos en el recinto de operaciones. Yo hacía la rueda, toda la vida estuve en ese recinto, gritaba, reunía a los operadores, hacíamos la oferta de compra o de venta. Era importante decir la cantidad y el precio, porque si te olvidabas y sólo decías compro o vendo y el precio la cantidad te la gritaba tu contraparte y tenías que cumplirlo”.
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