El Gobierno se torna mas laxo en la política monetaria. Las tasas de interés comprimieron y en línea con ello, las expectativas de inflación apuntaron a la baja.
El ajuste en las expectativas inflacionarias y la compresión de tasas abre espacio para nuevas estrategias de inversión en pesos, en un contexto de compra de dólares y de baja volatilidad cambiaria. Cuáles son las inversiones en pesos que recomiendan los analistas.
Más pesos y menos inflación esperada
Desde que el equipo económico tomó una postura más laxa sobre la liquidez en mercado a partir de cerrar un rollover de deuda en pesos debajo del 100% la semana pasada y de no ofrecer títulos a tasa fija, el mercado tomó nota impactando en las expectativas de inflación.
La decisión del Tesoro de no incluir instrumentos a tasa fija en la licitación derivó en una compresión de las implícitas de inflación.
De esta manera, desde la confirmación de que en la última licitación no se ofrecerían Lecap, el mercado ajustó de forma marcada esas expectativas a la baja, llevando la implícita a 25,6%.
Para el dato de febrero, el mercado tiene incorporada una inflación esperada en torno al 2% mensual, la cual volvería a descender en mayo al 1,7% mensual, cerrando el año en niveles de 1,6% mensual.
Esto va en línea con el último REM, el cual plantea un escenario de desfinancian, apuntando al 1,5% mensual para mitad de año.
Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) remarcaron que las breakeven de inflación implícita para los próximos tres meses (febrero a abril) volvieron a descender.
“Los break even pasaron de un ya bajo 2,16% promedio mensual a casi 2,02%. En otras palabras, si los indicadores de alta frecuencia aciertan al proyectar una inflación de 2,6% en febrero, los registros del IPC deberían ubicarse en torno a 1,73% entre marzo y abril. Bajo este panorama, consideramos que el tramo corto de la curva CER luce incluso más atractivo que antes”, detallaron.

Creció el apetito por los CER
Desde el anuncio de la exclusión de la Lecap dentro del menú, el mercado tomó nota rápidamente y la caución a un día profundizó su descenso y luego la señal se trasladó de inmediato a las curvas a tasa fija, que comprimieron rendimientos de manera significativa.
Las Lecap y Boncap del tramo corto operaron con tasas mensuales (TEM) en la zona de 2,6% a 2,7% en la antesala de la subasta, mientras que la caución se desplomó a zona de mínimos nuevamente.
En este contexto, y contemplando el ajuste en las expectativas de inflación en el corto plazo derivó en un fuerte aumento del apetito por los instrumentos ajustados por CER.
De este modo, la curva CER rinde en torno a 2% real anual hasta junio, CER +6% en promedio entre junio y diciembre, y se ubica en la zona de 8% real desde 2027 en adelante.

Desde Adcap Grupo Financiero favorecen un posicionamiento por bonos CER.
“A pesar de la leve sobre performance de los Boncaps observada a comienzos de la semana, producto de la ausencia de instrumentos a tasa fija en la licitación del Tesoro, seguimos prefiriendo Boncer sobre Boncaps”, dijeron.
Sobre el futuro de los datos de inflación, desde Adcap esperan que las próximas mediciones de inflación se ubiquen en torno al 2,7%, mientras que los breakevens descuentan registros cercanos al 2,0%.
“A nuestro juicio, aún es temprano para asumir mayor riesgo en bonos a tasa fija. En particular, nos gusta el Boncer TZXM7, que ofrece un rendimiento real de 6,8%”, detallaron.
Por su parte, Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, remarcó el proceso de baja de tasas en pesos en las últimas jornadas a patrir del cambio de estrategia del Gobierno en materia monetaria.
“La expansión de pesos vía compras presuntas de Lecap por parte del BCRA, sumado a la ausencia de papeles tasa fija en la última licitación impulsaron precios y comprimieron tasas, sobre todo en el tramo más corto”, afirmó.
Bajo este escenario, Franco indicó que, dentro del espacio de deuda en pesos, remarca su preferencia por el segmento CER.
“Nuestra visión de que la inercia inflacionaria podría persistir. El riesgo aquí sería una desaceleración más rápida que la prevista, aunque las tasas reales de Boncer a octubre (TZXO6), Lecer a noviembre (X30N6) y Boncer a diciembre (TZXD6) nos siguen pareciendo atractivas. Incluso en el tramo corto de CER (X29Y6) vemos valor relativo frente a tasa fija, aunque contemplando los riesgos de una inflación a la baja”, detalló.

Finalmente, los analistas de Cohen detallaron que, bajo el actual nivel de tasas en pesos y con un tipo de cambio nominal que se mantiene estable, en un contexto en el que la inflación aún muestra resistencia, priorizan los bonos CER y los instrumentos Duales dentro de las estrategias de carry de corto plazo.
“Destacamos el Boncer TZXM6 (CER +3,9%), cuya inflación implícita para enero se ubica en torno al 2,3% m/m. Al mismo tiempo, resaltamos el dual TTM26 (TAMAR +2%), cuya TAMAR breakeven promedio se acerca al 28% TNA, por debajo de la TAMAR actual de 32,7% TNA”, afirmaron.
A su vez, para estrategias de mediano plazo, desde Cohen continúan priorizando el segmento CER.
“Vemos valor en particular en el TZX26 (CER +6,3%) y el TZXD6 (CER +8,1%), que descuentan una inflación promedio del 2% m/m entre febrero y abril y del 1,7% m/m entre mayo y octubre de 2026”, dijeron desde Cohen.
Break even por encima del REM
A la hora de comparar las distintas expectativas del mercado, se observa que los break even de inflación tienen incorporado una dinámica del IPC mas elevado que el REM.
En participar, mirando a los próximos 12 meses, el REM espera una inflación del 21% contra 26% de los break even.
De esta manera, si los break even están en lo cierto y se trata de una expectativa inflacionaria mas pesimista respecto del REM, esto podría derivar en oportunidades dentro de la curva a tasa fija.
Así, la clave pasa por determinar la conveniencia en los bonos en pesos, es decir, si fijar tasa con Lecap y Boncap, o bien apostar a una compresión en los bonos que ajustan por CER, esperando que las tasas reales también apunten a la baja hacia adelante.

Los analistas de Research Mariva señalaron que el mercado tiene incorporado una desinflación más gradual respecto de la que tienen en su escenario base.
“La curva de tipo fijo (LECAP) no refleja plenamente el escenario desinflacionario que proyectamos, especialmente en vencimientos más largos, donde los rendimientos deberían ser significativamente inferiores. Las tasas de inflación de equilibrio actuales implican una inflación de alrededor del 27,7% para 2026, muy por encima de nuestra proyección base del 20,3%”, indicaron.
Por otro lado, desde el lado del posicionamiento, y para los inversores más conservadores, desde Research Mariva resaltan que luce atractivo el tramo corto de la curva LECAP.
“Con una inflación proyectada en torno al 2,4% en febrero y el 2,5% en marzo, no prevemos una compresión significativa en el tramo corto de la curva. El Tesoro sigue favoreciendo una postura monetaria contractiva en lugar de una flexibilización agresiva de los tipos de interés. Así, para los inversores menos conservadores, preferimos las Lecap largas. Encontramos especialmente atractivos los bonos de mayor duración, como el T31Y7 y el T30J7”, dijeron.
Maximiliano Tessio, asesor financiero, detallo que se evidenció una reacción positiva generalizada en la curva a tasa fija.
“Los instrumentos más cortos registraron subas y de mayor magnitud los tramos más largos. La curva CER también operó en terreno positivo, aunque con movimientos más acotados, lo que en conjunto derivó en una compresión de la inflación implícita”, afirmó.
Además, agregó que este reacomodamiento incrementa marginalmente el atractivo relativo de las LECAPs frente al tramo indexado.
No obstante, sostuvo que, “a los niveles actuales de tipo de cambio y considerando la distancia respecto al techo de la banda, todavía no vemos una señal contundente que justifique accionar en ese sentido”.

Lejos de la banda
Dentro de la decisión de inversiones en pesos, la variable cambiaria resulta determinante, es decir, definir el nivel en el que se encuentra el tipo de cambio y su distancia al techo de la banda.
Aun a pesar de que el tipo de cambio rebotó en la ultima semana, la distancia al techo de la banda es de 11,6% por lo que aun hay espacio para el carry, en tanto y en cuanto el BCRA se mantenga con el compromiso de mantener al tipo de cambio dentro de la banda.
Dada la mayor liquidez de corto plazo a causa de la estrategia del equipo económico, el mercado debate sobre las conveniencias a tasa fija o CER, contemplando la distancia de dos dígitos al techo de la banda.
Alejandro Fagan, estratega en Balanz, consideró que la credibilidad del esquema de bandas continuará aumentando a medida que el BCRA compre más reservas, conteniendo los riesgos cambiarios y favoreciendo una mayor compresión en el riesgo país.
De esta manera, ve valor en la curva a tasa fija en dólares y en pesos de largo plazo.
“Con el dólar oficial actualmente en torno a $ 1450, los valores de breakeven para el tramo de los instrumentos marzo a mayo se ubican entre $ 1500 y $ 1600. Actualmente estamos recomendando la parte larga de globales y la parte corta de Bonares, mientras que en pesos preferimos el tramo largo de los Boncaps”.

Los analistas de IEB favorecen un posicionamiento en los bonos duales (Tasa fija-TAMAR) y en particular, el TTM26 que rinde TAMAR + 3,5% y el TTJ26, que rinde TAMAR + 5,5% para junio 2026.
“Vemos a los duales como activos atractivos para devengar tasa, con una tasa breakeven en la zona del 28% (por caso la TAMAR promedio de la última semana se mantuvo en la zona de 31-32%), y brindando el beneficio de la cobertura para un esquema monetario-cambiario que necesitará de tasas reales altas”, indicaron.
El contexto para las inversiones en pesos también se vio favorecida gracias a la acumulación de dólares por parte del BCRA.
El BCRA emite pesos para comprar dólares que luego fueron retirados por el tesoro en las licitaciones.
Sin embargo, el hecho de que ahora el tesoro haya renovado solamente el 93% del vencimiento, implica que habrá más pesos en la calle, y consecuentemente, las tasas podrían mostrar menores presiones alcistas.
El BCRA lleva comprados mas de u$s 2600 millones en el año y el tipo de cambio se ha caído 4% este año, por lo que el contexto para el carry sigue siendo positivo, según los analistas.
Lisandro Meroi, Analista de Research de TSA Bursátil, resaltó que actualmente la dinámica cambiaria invita a los inversores a continuar con estrategias de carry trade.
Además, resaltó que tal estrategia podría extenderse siempre y cuando continue la oferta de dólares y no haya demasiada demanda dolarizadora.
En relación al posicionamiento en pesos, Meroi detalló que, para títulos en pesos de corto plazo, mantiene su preferencia por CER respecto a tasa fija, pensando en un horizonte hasta octubre.
A su vez, para inversiones a mayor plazo, Meroi favorece los bonos a tasa fija para 2027.
“Mantenemos el view de que los Boncap 2027 representan una alternativa atractiva para quienes sostienen que la inflación retomará un sendero de desaceleración en los próximos meses. De todas formas, en el corto plazo pueden verse afectados por la dinámica de las tasas de interés y la incertidumbre respecto a los índices de precios”, comentó.















