Unos 50.000 argentinos fueron a Estados Unidos a ver a Messi en el Mundial de Fútbol, que gastaron en promedio más de u$s 10.000 per cápita, la mayoría con dólar tarjeta, lo que generó una demanda adicional superior a los u$s 500 millones.
La consultora Qualy realizó un research donde da cuenta que, para todos los partidos menos para la final, hubo 45.500 argentinos, tomando como base los 35.000 que viajaron a Qatar 2022.
Dólar tarjeta
Proyectaron un incremento del 30% dado el mayor volumen de turismo emisivo aéreo previo al Mundial y la cercanía geográfica relativa de Estados Unidos, a un gasto promedio de u$s 10.000 por viajero.
Es consistente con paquetes de operadores turísticos mayoristas que incluyen alojamiento, traslados e impuestos, sin incluir aéreo. Estos 45.500 turistas por los u$s 10.000 de gastos cada uno, arroja un total de u$s 455 millones de demanda adicional de divisas.
Para la final
Para ir exclusivamente a la final, estimaron unos 4500 más, a un promedio de u$s 13.000 cada uno, lo que da otros u$s 58 millones adicionales.
La estimación surge de combinar la capacidad máxima del estadio, la evidencia disponible sobre disponibilidad y precios de entradas y supuestos explícitos sobre la participación argentina en el estadio y la proporción de asistentes que ya se encontraban en Estados Unidos.
Vacaciones
De todas formas, marcan una sustitución de gasto, ya que parte del gasto del Mundial reemplaza —y no se suma— al gasto turístico de vacaciones de invierno (julio), lo que matiza el impacto neto sobre la demanda de divisas.
Otro punto que toma en cuenta Qualy es que el impacto no resulta significativo: la demanda se concentra en junio y julio de 2026 y no se replicará en los meses siguientes.
Suponiendo un déficit turístico anual estimado para 2026 en torno a los u$s 7000 millones (cifra similar al 2025), el Mundial representaría un 7% de ese total.
Turismo emisivo
Recorta parcialmente la caída que viene mostrando el turismo emisivo en 2026, pero no cambia la tendencia. Tampoco influye significativamente en el balance cambiario.
Maximiliano Ramírez, director de Lambda Consultores, señala que el récord de gastos con dólar tarjeta durante el Mundial no debería analizarse únicamente como un fenómeno deportivo.
“Lo que estamos viendo es la convergencia entre un evento de enorme atractivo para los argentinos y un contexto económico que favorece el consumo externo. El Mundial aporta el estímulo, pero la explicación de fondo es económica”.
Hace tiempo que se observa una recuperación muy marcada de los viajes al exterior y de los consumos en moneda extranjera.
Dólar barato
Cuando las familias perciben que el costo relativo de viajar o consumir fuera del país resulta razonable en comparación con los precios internos, esas decisiones aparecen naturalmente. El fútbol, en este caso, simplemente aceleró una tendencia que ya venía manifestándose.
“Desde el punto de vista macroeconómico, estos datos son interesantes porque funcionan como un termómetro de los incentivos que enfrenta el sector privado”.
Precios relativos
“Cuando los consumos externos crecen sistemáticamente por encima de la actividad doméstica, es una señal que merece atención, no por el evento puntual sino por lo que revela sobre la estructura de precios relativos de la economía”, precisa Ramírez.
Su impresión es que el Mundial fue la excusa, no la causa: “La causa principal es que hoy existe una mayor predisposición a canalizar gastos hacia el exterior, ya sea por turismo, entretenimiento o compras”.
“Cada vez que esto ocurre a gran escala, el impacto termina reflejándose en la demanda de divisas y, por lo tanto, pasa a ser una variable relevante para el equilibrio externo”, concluye.
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