Las declaraciones del ministro Luis Caputo, diciendo que iban a redoblar la apuesta que hagan los bancos para impulsar los hipotecarios, trajo un hervidero.
“Ahora hay que ver cómo se instrumenta, pero que lo haya dicho es un paso importante, pero hay que ver cómo termina bajando a tierra”, revela el dueño de uno de los grandes bancos.
Licitación
Según pudo averiguar en exclusiva este diario, en el quinto piso del Palacio de Hacienda están evaluando si el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS puede comprar hipotecas (difícil por la implementación) o dar fondeo de largo plazo en UVA.
Las opciones que barajan en el Mecon van desde comprar obligaciones negociables emitidas por los bancos, hasta hacer una licitación de un determinado monto de pesos y que los bancos compitan por ese fondeo.
Si bien es cierto que el FGS depende del ministerio de Capital Humano, en términos funcionales hablan con Economía, al pensar que la ANSeS tiene el fondo más grande de la Argentina.
Con el FAL
Otra opción que se baraja para fondear los hipotecarios es a través del Fondo de Asistencia Laboral: “Va a poder ser una opción, pero va a llevar tiempo hasta que genere flujos significativos”.
“Se va a ir armando con el tiempo y aún no queda claro qué tan rápidos puede usarse para indemnizaciones. Si en seis meses puedo usarlo y vaciarlo, el FAL no va a comprar activos de largo plazo”, se sincera el número uno de otro de las bancos top del país.
Nuevo esquema
“El costo de oportunidad para las entidades financieras ha dado un giro de 180 grados. Pasar de un esquema de rentabilidad asegurada vía títulos del Banco Central a un modelo de riesgo crediticio puro atomizado implica estructurar pesados departamentos de análisis de riesgo, valuación de colaterales y provisiones".
“Al ritmo actual de colocación, los balances bancarios estiman una tolerancia máxima de entre 14 y 18 meses adicionales antes de saturar sus ratios de capital básico, asumiendo que no logren descargar estas carteras de sus estados contables”, detalla Martin Fernandez Dubois, Asset Management con presencia en Nueva York.
Liquidez marginal
Sin embargo, recalca que la liquidez marginal muestra señales de tensión regulatoria. Se refiere a aquella requerida para sostener el flujo operativo diario neto del otorgamiento hipotecario frente a los retiros o cancelaciones de pasivos.
Desde el flujo de fondos, la ecuación presenta asimetrías críticas: “Los flujos entrantes son significativamente menores y más lentos que los salientes exigidos en el corto plazo”.
Flujo de fondos
“El flujo entrante por amortización de hipotecas es un goteo mensual indexado de baja velocidad marginal en los primeros años de vida del crédito. Es por el sistema de amortización francés, donde los primeros períodos corresponden mayoritariamente a intereses”, precisa.
Por el contrario, el flujo saliente por el vencimiento de las ON de corto plazo exige desembolsos masivos de capital en ventanas temporales muy acotadas.
En la hoja de balance, esto altera significativamente el ratio de cobertura de liquidez y el ratio de financiamiento estable neto, exigidos por las normas de Basilea.
Hipotecarios
Mientras los préstamos hipotecarios a más de un año reciben un factor de financiamiento requerido estable del 100%, las ON de corto plazo proveen un financiamiento estable disponible decreciente a medida que se acercan a su vencimiento, erosionando el margen operativo neto de la tesorería.
“Acá necesitas un inciso K para los FAL y obligarlos a comprar hipotecas. Es lógico, porque las hipotecas son UVA más 5 puntos y el FAL debe cubrir inflación más algo más. Entonces las hipotecas serían el mejor negocio para los FAL. Pero no quieren obligar a que los FAL inviertan en instrumentos”, advierte el economista Mauro Mazza.
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