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Índice del miedo en Wall Street: cómo medirlo y usarlo para inversiones

El indicador VIX mide la volatilidad que hay en el mercado financiero de EE.UU.. Altos niveles indican oportunidades de compra, mientras que valores muy bajos advierten sobre una elevada complacencia en el mercado

Debido a los temores que generó el potencial colapso de Evergrande, la volatilidad subió en Wall Street en la última semana. Una de las formas para medir el grado de complacencia que hay en el mercado es a partir del VIX, también conocido como el índice del miedo. 

Cuando las acciones caen, la volatilidad tiende a subir, lo que se percibe a partir del VIX. Analizar bien el indicador le permite al inversor detectar grandes momentos de compra en acciones de Wall Street.

El VIX mide la volatilidad de las opciones de compra y de venta del mercado de Chicago (CBOE o Chicago Board Options Exchange) en el índice S&P500 (Standard & Poor's 500). 

El valor del VIX refleja una medida de volatilidad en términos porcentuales, por lo que su precio se limita a entre 0 y 100.

Cuando sube el VIX, lo que se está reflejando es un incremento en la volatilidad en las opciones del S&P500, las cuales responden a los valores que va tomando el índice accionario de referencia. 

Por lo tanto, cuando las acciones caen, se ve un aumento en la volatilidad de estas, y luego se ven potenciadas con la volatilidad en las opciones. Todo ello lo captura el VIX, con un rally cada vez que se ven caídas en los precios de las acciones.

Debido a que el VIX muestra un alza cada vez que caen las acciones, se suele decir que el VIX es el índice del miedo y que, cuanto más bajan las acciones, más sube el VIX debido a que hay cada vez más temor en el mercado, independientemente de las causas que generen el retroceso del mercado.

Interpretar el VIX

A diferencia del S&P500, el índice VIX no tiene una tendencia, sino que el mismo va generando fuertes avances seguidos de importantes colapsos en función de si la volatilidad crece o retrocede en Wall Street.

Lo que queda claro es que el VIX y el S&P500 suelen tener una correlación negativa, es decir, que cuando sube el S&P500 el VIX tiende a caer y cuando bajan las acciones, aumenta el índice del miedo.

Ello se observó muy bien durante toda la caída de coronavirus en febrero de 2020, cuando el mercado americano llego a descender un 35% desde su pico hasta el mínimo. En ese sentido, el VIX se disparó y alcanzó niveles superiores a 80 puntos.

Una vez que las acciones hicieron piso y comenzaron a subir, el VIX inició su descenso, pasando de 80 puntos hasta los valores actuales de 18 puntos.

Si vamos más al corto plazo, podemos ver que el S&P500 evidenció una baja del 4% en las últimas jornadas, lo cual hizo que el VIX pase de 15 hasta 26 puntos. El mercado accionario hizo piso el miércoles y volvió a subir, lo cual tumbó al VIX de 25 a 18 puntos actualmente.

Se puede ver también que el VIX suele tener distinta clase de rallys, es decir, subas menores, intermedias y fuertes.

Las alzas menores son correcciones normales del mercado, en las cuales las acciones no suelen caer más de 5% y hasta 10%. Estos rallys ubican al VIX en niveles de entre 10 y 30 puntos.

Cuando el índice supera niveles de 20 puntos, estamos en presencia de un contexto de mayor volatilidad y en el que el ajuste en las acciones suele ser un poco más amplio. 

Podríamos decir que estamos en una crisis de grado un poco mayor y que la gravedad de la situación es más importante, lo cual genera una caída más abrupta en las acciones y un aumento más pronunciado en el miedo y por ende también en el VIX.

En estos casos se suele ver al VIX operar entre 30 y 50 puntos.

Finalmente, las grandes crisis financieras se dan cuando el VIX supera los 50 puntos. Los casos no abundan y siempre que superó ese valor se trató de situaciones mucho más complicadas y que desataron mucho más miedo.

Repasando la historia del VIX podemos ver que se dieron dos subas que sobresalen y en las que el VIX se puso por encima de 50 puntos. 

Estas fueron durante la crisis subprime de 2009 y la última durante el inicio de la pandemia de coronavirus.

En ambos casos el mercado supo tocar niveles de 80 puntos en medio de un contexto de extremo pánico. En 2009 el VIX llegó a ese nivel en la misma semana en que quebró el gigante Lehman Brothers.

Más recientemente, el VIX se disparó a 80 cuando la OMS decretó la existencia de una pandemia por el coronavirus y el Gobierno de EE.UU de Trump cerró momentáneamente las fronteras con Europa.

En ambos casos el pánico fue generalizado pero los dos momentos coincidieron con un histórico piso de mercado.

Miedo versus complacencia

Llevando este análisis a la detección de oportunidades de compra, podemos decir que cuando el VIX sube mucho, es cuando se dan los mejores momentos para comprar acciones. En cambio, cuando cae mucho, es donde mayor cautela debemos tener.

Si decimos que el VIX es un índice del miedo, podemos decir que también mide la complacencia. Es decir, cuando el VIX está en niveles muy bajos, hay poco miedo entre los inversores y por ello es que la complacencia es elevada.

El mercado suele castigar consensos y cuando el mercado tiene mucho miedo (como en marzo de 2020 o en septiembre de 2008), es cuando se dan las grandes oportunidades de compra. 

En cambio, cuando el mercado esta muy complaciente, se suelen dar techos y bajas en las acciones, las cuales pueden ser temporales o de un grado mayor.

Por lo tanto, un VIX debajo de 20 puntos nos arroja un escenario de mucha complacencia y se eleva la probabilidad de ver un techo de mercado. 

En cambio, un VIX por encima de 30 implica un contexto de miedo y desde donde el 80% de las correcciones de mercado tuvieron su final. 

Sólo en los casos en el que el inversor crea que estamos en presencia de una crisis de grado mayor, es que deberá tener aún más cautela a pesar de que el VIX este en niveles de 30 o por encima de ello.

Sin embargo, cuando el VIX alcanza niveles extremos como en 2008 o en 2020, estos suelen ser históricas oportunidades de compra. Claramente, comprar en esos momentos no es para cualquiera ya que el miedo abunda, pero la historia muestra que tomar el riesgo puede valer la pena.

Como dice Warren Buffett, "me pongo codicioso cuando todos están temerosos y me pongo temeroso cuando todos están codiciosos". Por suerte el VIX nos arroja un indicio de que tan codicioso o temeroso está Wall Street. ¡Solo queda operar en consecuencia!

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