
Los grandes bancos de EE.UU. están lanzando tarjetas prepagas como una forma de recuperar comisiones perdidas y prestar servicio a los 9 millones de estadounidenses que no tienen cuentas o cajas de ahorro tradicionales, dijeron ejecutivos del sector.
Entre los primeros en hacerlo están PNC Financial, que presentará una de estas tarjetas para los no bancarizados en este verano boreal, y BB&T, que ya lanzó una tarjeta que no requiere que los clientes tengan cuenta bancaria o que se analice su situación financiera.
Citigroup también está considerando el lanzamiento de una tarjeta prepaga, según informó Jud Linville, titular de la Unidad Tarjetas del banco. “Vemos una enorme oportunidad de llegar al mercado masivo”, comentó el ejecutivo.
Los bancos están ofreciendo estas tarjetas como una forma de que los consumidores gasten según sus posibilidades. Las mismas se cargan con una cantidad de dinero determinada y para gastar más los clientes tienen que agregar fondos.
Como prácticamente cualquiera puede recibir una tarjeta prepaga, esto potencialmente le da a los bancos acceso a una mayor cantidad de consumidores en un momento en que las comisiones por las cuentas corrientes y tarjetas de crédito y débito están bajo ataque.
Grupos de defensa del consumidor dijeron que los bancos usan estas tarjetas para recuperar lo que pierden por las comisiones que están prohibidas bajo las nuevas normas que restringen el giro en descubierto, por ejemplo. Un informe presentado la semana pasada por Consumers’ Union señaló que por la mayor parte de las tarjetas prepagas los bancos cobran comisiones más altas que por las cuentas bancarias básicas.
Además, estas tarjetas están exentas de las normas a introducirse en julio en EE.UU., que limitarán el monto que los bancos pueden cobrarle a los minoristas cada vez que un cliente usa una tarjeta de débito.
Traducción: Graciela Rey














