El lunes, los precios del petróleo se acercaron a los u$s 100 por barril, mientras traders y analistas advertían sobre una nueva escasez de oferta, en momentos en que las hostilidades entre EE.UU. e Irán agravaban las preocupaciones sobre el abastecimiento.
El precio del crudo Brent, la referencia del mercado, superó los u$s 98 por barril durante la jornada por primera vez desde fines de julio, después de que EE.UU. atacara durante el fin de semana tres petroleros iraníes en represalia por ataques con misiles iraníes contra dos buques de guerra de la Armada estadounidense.
Las hostilidades continuaron el lunes con un ataque a instalaciones petroleras de Saudi Aramco en la ciudad saudita de Jizán.
“Esto representa una escalada significativa”, dijo Arne Lohmann Rasmussen, analista jefe de Global Risk Management. Agregó que los mercados ahora estarán atentos a señales de interrupción en los servicios de transbordo de petróleo que operan productores y traders, los cuales realizan transferencias de buque a buque justo fuera del Golfo y que han sido un salvavidas para los mercados petroleros en los últimos meses.
Los precios del petróleo cayeron desde un máximo de la guerra con Irán de u$s 126 por barril a fines de abril hasta poco más de u$s 70 a comienzos de julio, después de que un acuerdo de cese el fuego entre Estados Unidos e Irán generara esperanzas de una paz duradera. Desde entonces mantienen una tendencia alcista, ya que las perspectivas de paz se vieron frustradas por nuevas hostilidades, mientras los analistas expresan preocupación por el abastecimiento a medida que se reducen las reservas estratégicas.
Daan Struyven, co-jefe de investigación global de commodities de Goldman Sachs, dijo el lunes que el Brent podría alcanzar los u$s 120 por barril “[si] los ataques a embarcaciones se amplían e intensifican”. Los hechos de los últimos días sugieren que ese sería el escenario, señaló a Bloomberg TV.
La consultora Energy Aspects señaló que los fondos de commodities que durante gran parte del conflicto habían apostado a precios más bajos o se habían mantenido al margen ahora están “volviéndose alcistas, impulsados en gran medida por la idea de que se acerca un punto de inflexión en las [reservas] globales”.
Agregó que las reservas de petróleo fuera de China cayeron más de 400 millones de barriles desde que comenzó la guerra con Irán, y que el volumen de petróleo en buques en alta mar se encuentra en “mínimos de varios años”.
China también volvió a entrar recientemente al mercado, dijo June Goh, analista de Sparta Commodities. Al comienzo de la guerra, cuando los precios se dispararon, los compradores chinos redujeron sus compras en un tercio y, en cambio, recurrieron a sus reservas.
Goh explicó que desde entonces los compradores chinos se volcaron al crudo iraquí y saudita, a pesar de los altos precios, porque no lograban conseguir suficiente crudo ruso e iraní para cubrir sus necesidades. “Se quedaron sin sus opciones de base, si el gobierno no les está diciendo que reduzcan las reservas”, afirmó.
Los precios “seguirán subiendo”, dijo un ejecutivo de una importante trader petrolera. “La cuestión es si será una combustión lenta o un movimiento rápido”.
Los compradores se habían estado conteniendo a la espera de que terminara la guerra, pero ahora “algo tiene que ceder”, agregó el ejecutivo. “O el crudo tiene que subir, o los productos [refinados] tienen que subir de manera realmente sustancial”, para así reducir la demanda y equipararla con la oferta.

Los precios de algunos combustibles refinados ya se dispararon a máximos históricos. El diésel mayorista en EE.UU. viene cotizando más de u$s 100 por barril por encima del precio del crudo desde el mes pasado. Los precios europeos superaron ese nivel la semana pasada.
“Los productos refinados te dicen que ya estamos [en un punto crítico]. El diésel en un máximo histórico cuenta esa historia. El diésel cuesta el doble que el crudo, y eso nunca había pasado”, dijo Martijn Rats, de Morgan Stanley.
“En EE.UU. hay un incentivo de u$s 100 para tomar crudo y convertirlo en un barril de diésel”, señaló.
La capacidad de refinación del Golfo quedó desconectada de los mercados desde el inicio de la guerra y las plantas de procesamiento en otras partes de la región sufren ataques frecuentes. Ucrania afirmó haber atacado el domingo por la noche refinerías en la región rusa de Perm y en Tatarstán, en el marco de una campaña de ataques con drones que redujo la capacidad de refinación de Rusia en más del 30%.
Cada vez más traders sostienen que la guerra con Irán tardará mucho más en resolverse de lo que se esperaba anteriormente.
Un ejecutivo de una casa de trading dijo que su escenario base ahora es que el estrecho de Ormuz “nunca volvería a la normalidad”, en referencia a los flujos previos a la guerra de 20 millones de barriles diarios de crudo y combustibles que solían pasar por ese punto de paso estratégico.
Spencer Dale, profesor de la London School of Economics y ex economista jefe de BP y del Banco de Inglaterra, dijo que el crudo se mantuvo más barato de lo esperado en parte porque estaba pasando más petróleo por Ormuz de lo que se creía y porque los inventarios tardaron más de lo previsto en agotarse.
“Pero no podemos seguir reduciendo las reservas”, afirmó. “Si hace seis meses le hubieran preguntado a 100 expertos en petróleo y les hubieran dicho que esto es lo que iba a pasar, no creo que ninguno hubiera dicho que los precios del petróleo seguirían por debajo de los u$s 100”.
Por Malcom Moore
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