

Un terremoto de magnitud 3,6 con epicentro en Burlada ha sacudido la Comarca de Pamplona en la mañana de este viernes 9 de octubre.
Según los datos del Instituto Geográfico Nacional, el seísmo se ha registrado a las 10:49 a tres kilómetros de profundidad y se ha sentido en Pamplona y su entorno.
La población ha percibido con claridad el temblor, acompañado de un ruido similar al de una explosión. Se ha notado con intensidad en la capital navarra y en localidades cercanas como Sarriguren, y ha llegado hasta Olaiz, un municipio situado ocho kilómetros al norte de Burlada.

El temblor sorprendió a María Chivite
Según información compartida por la Agencia EFE, en Sarriguren se encontraba en ese momento la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, que acababa de llegar a la empresa Ingeteam y estaba saludando a sus directivos cuando se ha sentido el seísmo. Antes del temblor se ha escuchado un fuerte ruido.
Sorprendida, la propia presidenta ha sido quien ha apuntado que podía tratarse de un terremoto.
Sin daños, pero con revuelo en redes
Por el momento no constan daños materiales ni personales. El terremoto, sin embargo, se ha convertido rápidamente en tema de conversación en las redes sociales.
En ellas abundan los mensajes de vecinos que preguntan en grupos de WhatsApp si los demás también lo han notado, mientras otros cuentan que el temblor los ha despertado, que ha hecho temblar toda la casa o que se han asustado.
Qué significa un terremoto de magnitud 3,6
La magnitud de un terremoto se mide con escalas logarítmicas, como la de Richter, creada en 1935 por los sismólogos Charles Francis Richter y Beno Gutenberg.

Esto implica que cada punto adicional no representa el mismo aumento que el anterior, sino un salto mucho mayor en la energía liberada. Según explica National Geographic, los seísmos de entre 3,0 y 3,9 se consideran menores: suelen percibirse, pero rara vez provocan daños, y se registran unos 49.000 al año en todo el mundo.
Sin embargo, los efectos de un terremoto no dependen solo de su magnitud, sino también de la distancia al epicentro, de la profundidad a la que se produce y de las condiciones geológicas de la zona.















