

El estrés puede tener consecuencias negativas para la salud cardiovascular cuando se prolonga en el tiempo. En ese sentido, Paolo Racugno, cardiólogo del Hospital Quirónsalud Valencia, advierte de cómo afecta al corazón: puede elevar la presión arterial y provocar arritmias.
Aunque esta respuesta del organismo resulta útil para afrontar determinados desafíos, su acumulación puede perjudicar tanto la salud física como la mental, informó el 30 de septiembre la agencia de noticias EFE.
Según ha señalado, el estrés también puede favorecer hábitos poco saludables, como fumar, beber demasiado o consumir alimentos ricos en grasas y azúcares, que afectan al bienestar general.
“Las palpitaciones, es decir la sensación de latido acelerado, representan uno de los principales síntomas por los que las personas acuden a una consulta de cardiología”, explica el especialista.
Cómo responde el organismo al estrés y cuáles son sus síntomas
El estrés es una respuesta adaptativa del cuerpo ante una presión física o mental. Puede aparecer ante situaciones cotidianas, como el llanto de un bebé, o acontecimientos más graves, como un robo o un accidente de coche. Incluso experiencias positivas, como casarse, pueden generar estrés.
Según el doctor Racugno, ante estas situaciones el organismo libera hormonas que aceleran la respiración, elevan la presión arterial, tensan los músculos y aumentan la actividad mental.
El proceso está relacionado con la hormona liberadora de corticotropina (CRH), que activa la hipófisis y, posteriormente, las glándulas suprarrenales. Estas aumentan la secreción de cortisol y catecolaminas, entre ellas la adrenalina y la noradrenalina.
“Este complejo sistema neuro-hormonal está pensado para sobrevivir a situaciones amenazadoras; sin embargo, esta situación de estrés mantenida en el tiempo puede ser perjudicial para el funcionamiento del organismo”, señala.

Síntomas más comunes del estrés
- Malestar estomacal.
- Incapacidad para concentrarse.
- Problemas para dormir.
- Dolores de cabeza.
- Ansiedad.
- Cambios del estado anímico.
Palpitaciones, hipertensión y otros riesgos cardiovasculares
El cardiólogo ha advertido de que el aumento de las catecolaminas puede incrementar la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Por eso, las palpitaciones, que se perciben como una sensación de latido acelerado, son uno de los motivos frecuentes de consulta en cardiología. Las palpitaciones relacionadas con el estrés pueden manifestarse de distintas formas:
- Taquicardia sinusal: consiste en una aceleración rítmica del corazón que normalmente aparece durante el esfuerzo físico, pero que también puede producirse en reposo en situaciones de estrés.
- Extrasístoles: son latidos que se adelantan al latido cardíaco normal y pueden sentirse como un golpe más fuerte o como una pausa en el ritmo del corazón.
“Se trata generalmente de fenómenos benignos que no requieren tratamiento, pero la sensación experimentada puede ser muy desagradable. En personas predispuestas pueden degenerar en taquicardias más prolongadas, y potencialmente peligrosas si no se tratan a tiempo”, asegura Racugno.
Además, el estrés continuado puede dificultar el control de la tensión arterial en personas con hipertensión e incluso contribuir a un diagnóstico erróneo de esta enfermedad en personas con valores normales. Otro de los riesgos mencionados por el especialista es la miocardiopatía por estrés, conocida como síndrome de tako tsubo o síndrome del corazón roto. Se desarrolla después de una emoción intensa, normalmente negativa, que provoca una liberación elevada de catecolaminas.
“Se presenta con los mismos síntomas de un infarto del corazón y requiere ingreso hospitalario. El curso es casi siempre favorable; no obstante, a veces se complica con insuficiencia cardiaca (incapacidad del corazón de cumplir con sus funciones), arritmias malignas y muerte del paciente”, afirma.

Qué recomienda el cardiólogo para controlar el estrés
Para reducir los efectos negativos del estrés, el doctor Racugno ha aconsejado incorporar hábitos que ayuden a mantener la calma y mejorar el bienestar físico y mental. Entre las recomendaciones del especialista se encuentran:
- Practicar deporte: realizar actividad física de forma regular.
- Dedicar tiempo a la meditación o al yoga: reservar momentos para estas prácticas.
- Tomar conciencia de la respiración: sentarse y concentrarse en respirar durante 10 minutos cada día.
- Realizar actividades placenteras: dedicar tiempo a las aficiones y a aquello que genere bienestar.
- Mantener las relaciones sociales: pasar tiempo con otras personas.
- Buscar momentos de desconexión: practicar actividades que ayuden a calmar la mente.
El objetivo es encontrar formas saludables de gestionar el estrés para evitar que se acumule y termine afectando al corazón. Como recuerda el cardiólogo, aunque esta respuesta del organismo es necesaria para afrontar los retos de la vida, puede volverse perjudicial cuando es excesiva o está presente de manera constante.
















