En esta noticia

La Dirección General de Tráfico de España (DGT) ha difundido una serie de recomendaciones para saber cómo actuar si una carretera queda inundada por una riada. Ante una corriente de agua, la principal indicación es no intentar atravesarla, ya que la vía puede haber sufrido daños que no son visibles.

En una publicación de su cuenta de X, La DGT ha aconsejado valorar la situación, dar la vuelta y buscar un itinerario alternativo. Además, si existe una situación de emergencia, se debe avisar al 112. El agua puede haber excavado el fondo de la carretera y hacerlo más profundo, mientras que la corriente también puede arrastrar objetos y reducir la adherencia del vehículo.

Qué hacer si una carretera queda inundada por una riada

La primera recomendación es evitar la exposición al riesgo. La DGT señala que, cuando las previsiones anuncian lluvias intensas y tormentas fuertes, lo más prudente es retrasar los desplazamientos siempre que sea posible y mantenerse atento a la evolución de la situación meteorológica y a las indicaciones de las autoridades.

Si el viaje ya ha comenzado y el conductor llega a un tramo inundado, la DGT advierte: “No intente atravesar la corriente de agua”. En su lugar, debe dar la vuelta y buscar otro camino, incluso si se conoce la carretera y la zona.

La corriente puede haber modificado el terreno bajo el agua, por lo que no es posible conocer con seguridad la profundidad real. Además, el agua puede bajar turbia y transportar diferentes objetos, aumentando el peligro para quienes intenten atravesarla.

La DGT ha aconsejado valorar la situación, dar la vuelta y buscar un itinerario alternativo. (Fuente: Shutterstock).
La DGT ha aconsejado valorar la situación, dar la vuelta y buscar un itinerario alternativo. (Fuente: Shutterstock).Shutterstock

A partir de qué nivel el agua puede arrastrar un coche

La altura del agua es uno de los factores que determina la estabilidad del vehículo. Según las recomendaciones difundidas por la DGT, cuando el agua alcanza aproximadamente los 20 centímetros, equivalente a cerca de la mitad de una rueda dependiendo del coche, resulta mucho más difícil dirigirlo porque las ruedas motrices pierden adherencia.

Si el nivel continúa aumentando y supera los 30 centímetros, es decir, más de media rueda, el vehículo puede ser arrastrado por la corriente sin que el conductor pueda mantener el control. La posibilidad de que un coche sea arrastrado también depende de otros factores:

  • El peso del vehículo: es el factor que más influye y puede cambiar si los pasajeros salen del coche.
  • La altura de los bajos: cuanto más cerca estén del agua, mayor puede ser la exposición.
  • La velocidad de la corriente: una corriente más rápida incrementa el riesgo.
  • La profundidad del cauce: determina la cantidad de agua que puede afectar al vehículo.
  • La inclinación del terreno: una mayor pendiente puede aumentar la velocidad del agua y reducir la adherencia.
Estado en el que se encuentra la región de Madrigueras (ALbacete) a causa de la riada de este viernes.
Estado en el que se encuentra la región de Madrigueras (ALbacete) a causa de la riada de este viernes.EFE

Qué hacer si la corriente empieza a arrastrar el vehículo

Si el coche queda atrapado en una vía o cauce anegado y comienza a flotar o ser arrastrado, la DGT recomienda mantener la calma, avisar al 112 y salir del habitáculo inmediatamente.

El cinturón de seguridad debe quitarse y la salida debe realizarse, siempre que sea posible, por el lado del vehículo que queda contra la corriente para evitar ser arrollado por el propio coche.

La primera opción es salir por una ventanilla, ya que permite evitar en lo posible el contacto con el agua. Si no puede bajarse, la DGT explica que se puede intentar romper el cristal haciendo palanca por el hueco de la ventana con un objeto largo y punzante. Una vez fuera, la recomendación es subir al techo del vehículo y no al capó.

Si no es posible escapar por la ventanilla, puede utilizarse la puerta cuando las condiciones lo permitan. Con el coche parcialmente sumergido, será necesario esperar a que se igualen las presiones del interior y del exterior para poder abrirla.

Los especialistas descartan utilizar el parabrisas delantero como vía de escape, ya que resulta muy difícil retirarlo desde dentro y existe el riesgo de que el habitáculo se inunde rápidamente.

Una vez en el techo, el ocupante estará en un punto más elevado y será más visible para los equipos de rescate. La DGT también recomienda evitar nadar en aguas con corriente siempre que sea posible, debido al peligro que supone.