CRISIS POSTPASO

Radicalización y crisis de diálogo: los efectos que los empresarios esperan con los cambios en el Gabinete

Los industriales no ven con buenos ojos las modificaciones que se forzaron en el Gobierno. Apuntan a que ninguna de las medidas que reclaman tendrán chance de prosperar.

El resultado de las PASO  cayó bien en el mundo empresario. Los hombres de negocios entendieron que la dura derrota del Frente de Todos debía ser leído como un duro mensaje por parte de la sociedad, aunque al mismo tiempo sabían que la mala performance también tendría un costo.

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El domingo pasado, los empresarios afirmaron a El Cronista que su gran temor era que La Cámpora comenzara a tener una mayor presencia en lugares claves del Gobierno, ya que el oficialismo intentaría dar algún golpe de efecto al precipitar un recambio de ministros.

Y la renuncia en maza de varios funcionarios cercanos a la vicepresidenta Cristina Fernández solo hizo más palpables esos miedos.

"Lo que se viene es una radicalización de algunas de las medidas que ya estamos viendo, y sin dudas podemos esperar que se sumen algunas otras. Nada de lo que venga puede ser mejor; al menos desde el punto de vista de los reclamos que venimos presentando desde hace ya tiempo", sostuvo a El Cronista un importante empresario con participación en una de las cámaras sectoriales.

Así, entienden que medidas como el cepo al dólar, los controles de precios, el recorte de las exportaciones de carne vacuna, o la prohibición para despedir trabajadores, si antes tenían pocas chances de quedar desactivadas, hoy ya ni siquiera merecen ser consideradas entre las expectativas.

El foco de la "nueva" gestión de cara a las elecciones generales de noviembre estará puesta en tratar de llenar los bolsillos de los votantes, y generar cambios en alguna de esas reglamentaciones no solo no irá en esa dirección, sino que además implicaría mostrar cierta empatía con el sector empresario.

Todos los hombres de negocios consultados entienden que esta nueva realidad que se comienza a dar jugará en contra del mundo empresario. "Ya lo vivimos hace algunos años. No veo por qué deberíamos tener expectativas de otro tipo", apuntó una de las fuentes.

A los empresarios también les preocupa el efecto que podrá tener todo esto en la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En primer lugar, porque en pocos días el Gobierno argentino debe pagar un nuevo vencimiento, de u$s 1900 millones, y nadie se anima a asegurar que no se está analizando la opción del default. Esto, sin dudas, complicaría le renegociación de la deuda.

Lo relacionado estrictamente con la actividad industrial también aparece en el listado de preocupaciones.

Entienden que hoy conseguir algunos insumos ya es complicado, y apuntan que el panorama podría empeorar si las importaciones se cierran aún más.

Lo mismo ocurre con las regulaciones para manejar la dotación de personal, con la prohibición para desafectar trabajadores y la doble indemnización de por medio, dos puntos que los industriales reclaman desde hace tiempo.

"Es muy difícil manejar una empresa con tantas restricciones de por medio. El futuro que vemos no es bueno porque lo que viene es más radicalización. Si hoy nuestra relación con el Gobierno es mala, tal vez ahora comience a ser peor", sostienen.

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Y teniendo en cuenta que estos cambios estarían apuntados a lograr mejores resultados en noviembre, los empresarios se preguntan: "¿Y si eso no ocurre? Qué se hace con los que asuman?".

Con esto, la visión de los industriales es que la retirada o el achique de algunas compañías continuará, un proceso que se viene dando, pero que en caso de que las condiciones para operar en el mercado argentino empeoren, se hará más notorio.

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Comentarios

  • CA

    Claudia Analía

    Hace 20 días

    Otro papelón atómiko de la DANTES-KA.

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