

En esta noticia
La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció un paro general y una movilización para el próximo 10 de febrero, fecha en la que el Senado debatirá el proyecto de reforma laboral. La medida busca frenar la iniciativa oficialista, que según la central sindical representa un retroceso en derechos adquiridos.
El anuncio se produjo tras la masiva marcha del 18 de diciembre en Plaza de Mayo, donde miles de trabajadores reclamaron contra la reforma. Desde la conducción gremial anticiparon que la protesta será contundente y afectará servicios esenciales en todo el país.
¿Por qué la CGT convoca a un paro general?
La decisión responde al rechazo de la CGT al proyecto de reforma laboral que el Gobierno pretende aprobar en el Congreso. Según la central obrera, la iniciativa flexibiliza las condiciones de trabajo y elimina derechos colectivos sin consenso ni diálogo.

Osvaldo Lobato, secretario gremial, ratificó la medida en diálogo con AM 530: “Esperamos que el 10 de febrero volvamos a estar en la calle, con un paro y movilización”. Por su parte, Jorge Sola, secretario general, advirtió que la reforma “es un ataque directo a los derechos individuales y colectivos de los trabajadores”.
¿Qué servicios estarán afectados?
El paro del 10 de febrero impactará en transporte público, administración pública, bancos, recolección de residuos, construcción y actividades industriales, entre otros sectores. También se prevén movilizaciones en todo el país, con el epicentro en la Ciudad de Buenos Aires, donde se concentrarán las columnas sindicales frente al Congreso.

Reforma laboral: los puntos más polémicos del proyecto
El Gobierno impulsa cambios profundos en la Ley de Contrato de Trabajo y en las condiciones laborales. Entre las modificaciones más cuestionadas se destacan:
- Tickets canasta sin carácter remunerativo.
- Salarios por productividad y mérito.
- Flexibilidad horaria y banco de horas.
- Vacaciones fraccionadas y fuera del período tradicional.
- Fin de la ultractividad sindical y prioridad de convenios por empresa.
- Cuotas sindicales voluntarias y eliminación de descuentos automáticos.
- Restricciones a asambleas sindicales en el ámbito laboral.
- Digitalización total de trámites laborales.
- Nuevo estatuto para repartidores y derogación de la ley de teletrabajo.
- Indemnización por despido reemplazada por fondos o seguros sectoriales.
- banco de horas voluntario.













