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El sector hidrocarburífero logró cerrar un capítulo clave en su frente interno. Los gremios de Petroleros Privados y el Personal Jerárquico de Río Negro, Neuquén y La Pampa acordaron con las cámaras empresarias (CEPH y CASEPE) una recomposición salarial que busca recuperar el terreno perdido frente a la inflación.
El acuerdo, enmarcado en la paritaria abril 2025 - marzo 2026, establece una mejora del 8,6% con impacto directo en las liquidaciones del mes en curso. Sin embargo, en el sector advierten que la paz social depende ahora de la celeridad administrativa en la Secretaría de Trabajo.
Paritaria confirmada: ¿cuánto cobrará un petrolero en abril?
La estructura salarial del sector refleja la alta productividad de la actividad. Tras el último ajuste, el salario bruto básico para un trabajador petrolero se ubicará en $ 3.914.000.
No obstante, el impacto en el bolsillo tiene sus particularidades técnicas:
- Viandas: el valor por una jornada estándar de 8 horas subió a $ 35.848,95.
- Adicional Vaca Muerta: el plus estratégico por desempeño en la formación no convencional se mantiene congelado en $ 380.000.
- Contribución extraordinaria: las empresas deberán abonar, por única vez, una suma de $ 151.000 por trabajador en concepto de contribución sindical, con vencimiento en mayo.

El factor homologación: por qué genera zozobra
Pese a que el entendimiento entre privados es total, la falta de homologación oficial genera dudas. El antecedente reciente de Empleados de Comercio, donde el Gobierno demoró el trámite, pone en alerta a los gremios del Sur.
“Si no se autoriza, podría disparar un duro conflicto en Vaca Muerta”, deslizan fuentes gremiales. Para el Ejecutivo, el riesgo es alto: cualquier medida de fuerza en la cuenca neuquina impacta directamente en la producción de crudo y gas, comprometiendo las metas de exportación y el ingreso de dólares.
Tensión en Santa Cruz: el frente que sigue abierto
Mientras la Cuenca Neuquina respira alivio, el panorama en Santa Cruz es diametralmente opuesto. El Sindicato Petrolero provincial mantiene una postura combativa y amenaza con medidas de fuerza.
El eje del conflicto no es solo salarial, sino de estabilidad laboral e inversiones. La salida de YPF de áreas maduras ha dejado un tendal de dudas sobre la continuidad de los contratos.












