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La liquidación del medio aguinaldo vuelve a convertirse en uno de los procesos más sensibles para empresas, estudios contables y áreas de Recursos Humanos. Aunque el cálculo del Sueldo Anual Complementario (SAC) parece sencillo en términos matemáticos, en la práctica suelen aparecer diferencias vinculadas a remuneraciones variables, conceptos no remunerativos, acuerdos paritarios, retroactivos salariales y retenciones del Impuesto a las Ganancias.

Este año, además, el escenario suma un factor adicional de complejidad: durante los últimos meses distintos convenios colectivos incorporaron incrementos escalonados y sumas no remunerativas que impactan, de manera total o parcial, sobre rubros como el propio aguinaldo, vacaciones, antigüedad u horas extras.

Por eso, especialistas en liquidación de haberes recomiendan revisar cuidadosamente la composición salarial de cada trabajador antes de efectuar el pago del SAC para evitar reliquidaciones posteriores, diferencias de cálculo o reclamos laborales.

¿Cómo se calcula el aguinaldo?

La Ley de Contrato de Trabajo establece que cada cuota del aguinaldo equivale al 50% de la mayor remuneración mensual devengada por todo concepto dentro de cada semestre calendario.

El primer SAC toma como referencia las remuneraciones de enero a junio, mientras que el segundo contempla los salarios devengados entre julio y diciembre.

Cuando el trabajador no prestó tareas durante todo el semestre, por ejemplo, por haber ingresado recientemente o por finalizar la relación laboral antes de completar el período, el cálculo se realiza de manera proporcional al tiempo trabajado.

Aunque la fórmula es relativamente simple, el verdadero desafío aparece al momento de determinar qué conceptos integran efectivamente esa “mejor remuneración”.

Aguinaldo y conflictos: cómo identificar correctamente la mayor remuneración

En actividades donde existen comisiones, horas extras, premios, bonos o esquemas de productividad, muchas veces el salario mensual definitivo se consolida después de la fecha de liquidación del aguinaldo.

Aguinaldo 2026: cuándo se paga, cómo se calcula y qué trabajadores pueden cobrarlo
Fuente: Shutterstock
Aguinaldo 2026: cuándo se paga, cómo se calcula y qué trabajadores pueden cobrarlo Fuente: Shutterstock

Eso genera uno de los errores más frecuentes: calcular el SAC sobre una remuneración estimada y luego no reliquidar las diferencias cuando el sueldo efectivamente devengado resulta superior.

También suelen aparecer inconsistencias cuando durante el semestre hubo:

  • acuerdos paritarios retroactivos;
  • cambios de categoría;
  • incrementos salariales pendientes de acreditación;
  • bonos extraordinarios;
  • vacaciones;
  • variables salariales de liquidación posterior.

En esos casos, el empleador debe analizar si los importes involucrados poseen carácter remunerativo y si corresponde incorporarlos a la base de cálculo del SAC.

Especialistas laborales señalan que gran parte de los reclamos vinculados al aguinaldo no aparecen por errores matemáticos, sino por interpretaciones incorrectas sobre qué conceptos deben incluirse.

La regla general indica que el aguinaldo se calcula sobre remuneraciones. Sin embargo, en la práctica existen numerosos conceptos cuyo tratamiento puede variar según el convenio colectivo, la naturaleza del pago o el acuerdo salarial aplicable.

Las consultas más frecuentes suelen aparecer sobre:

  • sumas no remunerativas;
  • bonos excepcionales;
  • gratificaciones extraordinarias;
  • viáticos;
  • pagos por única vez;
  • adicionales especiales;
  • premios por productividad.

En lo que va de 2026, varios acuerdos paritarios incluyeron sumas no remunerativas que igualmente deben computarse para determinados adicionales legales y convencionales. En algunos sectores, por ejemplo, ciertos acuerdos salariales establecieron expresamente que esas sumas deben contemplarse para el cálculo del SAC, vacaciones, antigüedad u horas extras.

Ese tipo de cláusulas obliga a revisar cada convenio en particular antes de efectuar la liquidación.

Licencias, ausencias y proporcionalidades

Otro de los puntos que suele generar diferencias es el tratamiento del aguinaldo frente a determinadas licencias o períodos sin prestación efectiva de tareas.

El impacto sobre el SAC puede variar según:

  • licencias por maternidad;
  • enfermedades inculpables;
  • accidentes de trabajo;
  • licencias sin goce de sueldo;
  • suspensiones;
  • ausencias prolongadas.

En algunos casos corresponde liquidar proporcionalidades; en otros, analizar cómo se devengó la remuneración durante el semestre y cuál fue el tratamiento salarial aplicado en cada período.

Por eso, estudios contables y especialistas laborales recomiendan revisar especialmente situaciones individuales que se aparten de una liquidación salarial estándar.

¿Qué pasa cuando hay aumentos retroactivos?

Los acuerdos salariales firmados durante el semestre suelen incorporar aumentos retroactivos o revisiones posteriores que modifican remuneraciones ya devengadas.

Cuando eso ocurre y el incremento impacta sobre la mejor remuneración considerada para el aguinaldo, corresponde recalcular el SAC y abonar la diferencia correspondiente.

En la práctica, esto suele suceder especialmente en sectores donde las negociaciones paritarias se homologan semanas después de haberse firmado o cuando los acuerdos incluyen sumas escalonadas con efectos retroactivos.

Por eso, muchas empresas terminan realizando reliquidaciones del aguinaldo junto con los salarios posteriores.

¿Cómo impacta Ganancias en el aguinaldo?

El tratamiento del SAC dentro del Impuesto a las Ganancias sigue siendo otro de los aspectos más sensibles de la liquidación.

Actualmente, el aguinaldo forma parte del esquema general de retención aplicado sobre las remuneraciones de trabajadores en relación de dependencia. El cálculo depende de múltiples variables, entre ellas:

  • nivel salarial;
  • deducciones personales;
  • cargas de familia;
  • deducciones informadas vía SIRADIG;
  • bonos;
  • remuneraciones variables;
  • retenciones ya practicadas durante el año.

Las escalas, deducciones y parámetros del impuesto pueden modificarse periódicamente, por lo que las retenciones aplicadas sobre el aguinaldo pueden variar según la situación particular de cada trabajador.

Además, el empleador continúa actuando como agente de retención, mientras que el trabajador debe mantener actualizada la información declarada en SIRADIG para minimizar diferencias en la liquidación anual.

Los errores más frecuentes al liquidar el SAC

Entre los errores que más habitualmente generan reclamos o reliquidaciones aparecen:

  • excluir conceptos remunerativos;
  • omitir retroactivos salariales;
  • calcular mal proporcionalidades;
  • no incorporar variables salariales;
  • aplicar incorrectamente acuerdos no remunerativos;
  • practicar retenciones erróneas de Ganancias;
  • no actualizar información declarada en SIRADIG;
  • no reliquidar diferencias posteriores.

¿Qué revisar antes de pagar el aguinaldo?

Antes de acreditar el SAC, especialistas laborales sugieren efectuar controles específicos para minimizar inconsistencias y evitar ajustes posteriores.

Entre los principales puntos a revisar aparecen:

  • identificar correctamente la mayor remuneración del semestre;
  • verificar si hubo acuerdos paritarios retroactivos;
  • analizar el carácter remunerativo de bonos y adicionales;
  • revisar sumas no remunerativas contempladas por convenio;
  • controlar proporcionalidades por ingresos o egresos;
  • validar información declarada en SIRADIG;
  • revisar el tratamiento impositivo aplicado en Ganancias;
  • reliquidar diferencias cuando existan ajustes posteriores.

En un contexto de actualizaciones, el aguinaldo dejó de ser una liquidación automática para convertirse en un proceso que requiere controles cada vez más precisos tanto desde el punto de vista laboral como impositivo.