En esta noticia

El Gobierno del Reino Unido confirmó que las empresas que quieran explotar hidrocarburos en las Islas Malvinas deberán contar con la autorización final de Londres.

El aval lo dará el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, un cargo que ocupa Edward Miliband desde julio de este año. La medida se comunicó al Parlamento británico el 1° de octubre.

La decisión de Londres

La consulta sobre las licencias en Malvinas la hizo la Cámara de los Lores, y el Gobierno respondió por escrito, a través del subsecretario parlamentario de Estado, Stewart Wood. La Cámara de los Comunes ya había sido notificada de la decisión.

Es importante aclarar que el Parlamento británico tiene dos cámaras. La Cámara de los Comunes, que se elige por voto popular y de ella sale el Gobierno; y la Cámara de los Lores, que no se elige: sus miembros no llegan por voto. Su función es revisar las leyes y hacerle preguntas al Ejecutivo.

En el escrito, Wood detalla que el gobierno de las islas conserva las competencias regulatorias y ambientales sobre los proyectos de gas y petróleo. Pero adelantó que las nuevas licencias, además, deberán ser aprobadas desde Londres.

El gobierno de las islas había aprobado el programa de desarrollo de las primeras fases de Sea Lion, que entró en vigor en diciembre de 2025 y se apoya en licencias ya existentes. La nueva exigencia alcanza a las licencias futuras.

Miliband volvió a reafirmar la posición británica sobre los recursos naturales de las islas. Sostuvo que sus habitantes tienen derecho a desarrollarse, en línea con el principio de autodeterminación.

El frente argentino

La respuesta británica llega en medio de los esfuerzos del Gobierno nacional por sancionar a las empresas que operan sin autorización en Malvinas. Hoy son más de 60 las compañías a las que el Ejecutivo les inició procedimientos sancionatorios.

Se las acusa de violar la Ley de Hidrocarburos (N° 26.659). Según el Gobierno, exploran y explotan sin permiso la plataforma continental argentina que rodea al archipiélago. Son empresas de origen británico e israelí.

En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, el presidente Javier Milei planteó: “Al Reino Unido le reiteramos, una vez más, nuestro llamado a reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía”.

En paralelo, la estadounidense Halliburton, una de las mayores petroleras de servicios del mundo, comunicó el viernes 2 de octubre a las autoridades argentinas que no trabajará en el proyecto Sea Lion ni participará en actividades de exploración y producción de hidrocarburos en Malvinas, según informó Reuters.

Rockhopper sigue con su cronograma

La petrolera británica Rockhopper, impulsora del proyecto Sea Lion, ratificó que prevé empezar a extraer petróleo en el primer trimestre de 2028. Aseguró que las sanciones y acciones de Argentina no alterarán el cronograma.

Según la compañía, las medidas recientes del Gobierno generaron “un período de mayor atención mediática y política”, pero no modificaron sus planes de desarrollo.

Con información de la agencia Noticias Argentinas.