La recaudación creció un 27,2% en abril y reportó ingresos por $ 17 billones. Así, se posicionó por encima de la de marzo, que explicó $ 16 billones. Sin embargo, se mantiene por abajo de las proyecciones privadas de inflación para el mes, que la ubican en 32,1%.
Según estimó Nadín Argañaraz, director del instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), se trata de una caída real de 3,8%.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado hace una semana la recuperación de la recaudación y lo deslizó como señal de una suba de la actividad económica, luego de la caída de 2,1% interanual registrada en febrero.
El desempeño del mes estuvo afectado por los menores ingresos vinculados al comercio exterior por la desaceleración de las importaciones, la alta base de comparación de los primeros meses del año pasado, sumado a la baja de la alícuota de los derechos de exportación a soja, trigo y maíz.
En términos reales, estimaron desde IARAF, las retenciones tuvieron la mayor caída, con una baja del 34,4% interanual. Los impuestos internos tuvieron la segunda mayor baja, con un 21,1% real interanual, seguido por bienes personales (-15,3%) y derechos de importación (-12,5%).
Las subas reales las registraron el impuestos a los combustibles (31,7%) y débitos y créditos (2,2%).
Entre los principales impuestos, IVA marcó una caída real del 3% mientras que los aportes y contribuciones patronales tuvieron una baja del 4,3% real interanual.
El IVA impositivo tuvo una suba del 30,7%, y explicó $ 4,3 billones. El IVA neto explicó ingresos por $ 6 billones tras marcar una suba de 28,3%.
El IVA Aduanero creció un 21,6%.
En el primero, incidió negativamente el acogimiento de deuda corriente a planes de pago, las mayores devoluciones en el régimen de comercialización de granos y otras devoluciones, mientras que en el IVA Aduanero incidió la desaceleración de las importaciones por la alta base de comparación que implicó 2025. Intentó compensar el mal desempeño la suba del tipo de cambio y un día hábil más que en el año anterior.
También tuvieron incidencia los reintegros, que aumentaron 175,9% interanual, aunque explicó una pérdida de ingresos por $ 80.000 millones.
Ganancias aportó $ 3,1 billones mientras que Débitos y Créditos creció 35,1% y aportó $ 1,4 billones.
En Ganancias, incidió el vencimiento del quinto anticipo de personas humanas para el período fiscal 2025, pero jugó en contra la liquidación anual de algunos empleados y los menores ingresos por retenciones.
En créditos y débitos, el desempeño estuvo explicado por el día hábil adicional que tuvo este abril respecto del de 2025.
Los impuestos vinculados a la seguridad social también un peor desempeño, con una suba del 26,6%, lo que permitió explicar ingresos por $ 4,5 billones.
Incidió favorablemente el aumento de la remuneración bruta promedio, pero restó el mayor acogimiento de deuda corriente a planes de pago.
Las retenciones volvieron a tener una caída, explicada por la reducción de las alícuotas aplicadas a la soja y sus derivados, el maíz, el trigo, sorgo, cebada y girasol. Así, lo recaudado por retenciones cayó un 13,3% nominal y explicó solo $ 574.547 millones.
La suba del tipo de cambio y el día hábil adicional empujaron al alza la recaudación del mes.
Según la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), en abril se liquidaron ventas de granos por u$s 2495 millones, lo que implicó una caída del 1% interanual de las ventas, mientras que en el acumulado del año la baja asciende a 11%. Respecto de marzo, la liquidación de divisas trepó un 23%. En el año, las ventas de este sector al exterior alcanzaron los u$s 7667 millones.
Los derechos a la importación tuvieron una muy tímida suba del 15,8% y reportaron $ 588.298 millones. La explicación del desempeño de este impuesto se encuentra en la desaceleración de las importaciones, la cancelación de derechos de importación con los créditos de Impuesto PAIS. También rigió la alícuota cero para celulares, mientras que en 2025 era del 16%. En el sentido contrario operó la suba del tipo de cambio y el día adicional.
Bienes personales también tuvo un desempeño pobre y subió un 12% nominal. Así, explicó ingresos por $ 65.786 millones.
El impuesto a los combustibles anotó una suba del 74,1% y reportó $ 586.383 millones. La suba se explicó por la actualización del impuesto.
El mes estuvo marcado por la suba del precio internacional del petróleo, que marcó los primeros días del mes hasta que las principales empresas acordaron un congelamiento por 45 días del precio en surtidor.
Cabe aclarar que el primero de abril el Gobierno decidió posponer la actualización de este impuesto que correspondía para el mes, para atenuar aún más el impacto que podía tener en el costo de las familias la suba de la nafta.
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