Con el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) como impulsor, la minería que ya representa el 20% de las divisas que ingresa el campo, proyecta exportaciones récord para 2026 y, con limitaciones, se presenta como un nuevo generador de empleo.
En base a los proyectos con perspectiva de desarrollo y bajo un pronóstico conservador, la minería se prepara para liquidar u$s 9000 millones este año. Roberto Cacciola, titular de la Cámara Argentina de la Minería (CAEM) destacó que la cifra podría aumentar gracias al ciclo de precios del oro y el litio. Además, resaltó el impacto del RIGI con proyectos de inversión que superan los u$s 30.000 millones.
El sector minero argentino atraviesa un momento de definiciones que podrían alterar la matriz productiva del país para las próximas décadas. En un encuentro con la prensa, Cacciola, trazó una hoja de ruta ambiciosa pero fundamentada en datos: la minería ya no es una actividad de nicho, sino un actor macroeconómico capaz de competir en relevancia con el sector agropecuario.
El avance sobre la frontera del agro
El dato más relevante de la presentación fue la proyección de exportaciones para el próximo año. Según Cacciola, el sector se prepara para un 2026 de gran dinamismo.
“Si comparamos lo que se exportó en 2025, que es un 30% más que en 2024, y esos u$s 9000 millones proyectados para 2026, tengo que decir que esta cifra, a la luz de lo que está sucediendo hoy en materia de precios, es muy conservadora”, afirmó el directivo.
Para poner este número en perspectiva, comparó el desempeño minero con la principal fuente de divisas del país: “Si toman en cuenta que para este año el campo va a exportar aproximadamente u$s 39.000 millones, la minería ya representa un 20% de lo que es el campo, y con una posibilidad de proyección bien interesante”.
Nuevos motores de la economía
El crecimiento no es uniforme, sino que está traccionado por el “oro blanco”. La producción de carbonato de litio ha mostrado una aceleración sin precedentes, al pasar de 35.000 toneladas en 2022 a un horizonte de 116.000 toneladas para finales de 2025, lo que representa un incremento superior al 240%.

Sin embargo, Cacciola no evitó los temas complejos, como la madurez de los yacimientos de oro y plata.
“Pasamos de 1.865.000 onzas de producción de oro en 2018 a 1.180.000 en 2025. Esto marca el hecho de que no tenemos renovación de proyectos que van perdiendo su calidad”, destacó.

En este sentido, advirtió que la rentabilidad actual está sostenida por el viento a favor de los precios internacionales: “Si volviéramos a los precios del 2022, prácticamente todas las minas de oro y plata en Argentina, con estos costos, no estarían operando. Lo cual sigue siendo un tema para atender y de preocupación”, aclaró.
La “llave” del RIGI y el impacto social
Uno de ejes de la presentación fue el impacto del RIGI que, según el ejecutivo fue clave para que los proyectos se activen. Cacciola destacó que hay dos grandes compañías que lideran el interés inversor: Glencore (con los proyectos Pachón y Aguilar) y el grupo Vicuña (con Filo del Sol y Josemaría).
“Entre estas dos compañías tenemos más de 30.000 millones de dólares de RIGI por aprobar. Lo que entendemos ocurrirá en los próximos 45 o 60 días", reveló el directivo, señalando que este flujo de capital será el que permita duplicar la cantidad de empleos directos e indirectos hacia el final de la década.

Aunque aseguró que la minería “no nos va a salvar” ni logrará compensar la pérdida de unidades productivas y empleo en los cordones industriales del país Cacciola defendió el impacto de la actividad en las comunidades locales.
En provincias como Santa Cruz, San Juan y Jujuy, la minería explica más del 80% de lo que se vende al mundo.
“Yo escucho permanentemente que la minería no genera fuentes de trabajo importantes”, cuestionó y explicó que “es una locura decir eso”: por cada empleo directo se generan dos puestos indirectos, aseguró.
Además, señaló que la actividad genera 100.000 empleos y mencionó que en etapa de construcción, un proyecto emplea a 800 empresas proveedoras.
Sin esquivar la disyuntiva que plantea la economía hoy con sectores ganadores” y “perdedores”, el titular de CAEM lanzó una pregunta: “¿Qué contrata más, un proyecto minero o una fábrica de automóviles?” y respondió que es una diferencia enorme. “El salario promedio de la minería es dos veces y media el nivel promedio de salarios en el país”, marcó.
Limitaciones
Finalmente, el presidente de la entidad vinculó el futuro del ingreso de divisas con temas ideológicos y de transparencia informativa. Ante las trabas judiciales que desató el debate por la ley de Glaciares Cacciola fue directo.
“Hay que poner foco en que las empresas informen qué van haciendo, porque es la manera de terminar con el temor por el agua o los glaciares. Sabemos que esos ataques tienen propósitos que no tienen nada que ver con la mejora de la calidad de vida, sino que son propósitos ideológicos o económicos”.
Con inversiones de exploración que pronto alcanzarán los u$s 800 millones anuales, Argentina se encamina a consolidar una industria que promete aportar u$s 22.000 millones adicionales en exportaciones de cobre y litio para el año 2030, si el marco normativo y social acompaña.
En ese sentido, cuestionó las medidas de “compre local” que surgen en las provincias y, por otro lado, la oposición por interese ideológicos de quienes “hacen negocios con oponerse” pero, según cuestionó “no cuentan con argumentos sólidos.
















