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En la última semana, dos hechos impusieron el tema en agenda. Los datos de la recaudación llegaron con luces y sombras y un proyecto de ley presentado por el Gobierno -y rápidamente desmentido- buscaba gravar la operatoria de CEDEARs.

Pero más allá de lo anecdótico de ese traspié de la administración Milei, en materia tributaria, el debate está siempre abierto, aún cuando una parte importante de la sociedad no lo identifique como una problema central de la vida del país.

La recaudación nacional volvió a mostrar una mejora en octubre, pero detrás del dato agregado aparece una fotografía mucho más heterogénea de la economía.

Los ingresos fiscales alcanzaron $21,6 billones y crecieron 33,7% interanual en términos nominales. Descontada la inflación, el resultado fue una mejora real de alrededor de 0,7%, según la estimación de IARAF.

El problema es que el principal impuesto sigue sin acompañar. El IVA neto de devoluciones cayó 8,2% real en octubre y acumuló doce meses consecutivos de retrocesos, de acuerdo con el análisis de IARAF. En el componente impositivo, vinculado principalmente a las operaciones del mercado interno, la baja fue de 1,7%, mientras que el IVA aduanero se desplomó 28,3%.

Se trata del impuesto de mayor peso, vital en la estructura, que logró compensar esa caída porque otros impuestos tuvieron un comportamiento mucho mejor.

Ganancias, derechos de exportación y combustibles explican buena parte del sostén de los ingresos fiscales, aunque detrás de cada uno hay razones diferentes y, en algunos casos, efectos de calendario que conviene mirar antes de sacar conclusiones.

El IVA lleva un año de caídas y vuelve a ser la principal señal de debilidad

El IVA es el principal impuesto de la estructura tributaria argentina y en octubre recaudó $7,03 billones, según ARCA, con un aumento nominal de 21,8%.

Pero ese crecimiento quedó por debajo de la inflación y se transformó en una caída real de 8,2% según IARAF.

La composición también importa. El IVA impositivo, asociado a las operaciones del mercado interno, bajó 1,7% real. El componente aduanero tuvo un retroceso mucho mayor, de 28,3%, afectado también por factores vinculados al comercio exterior y la comparación con octubre de 2025.

La secuencia es todavía más relevante. Octubre fue el duodécimo mes consecutivo de caída real del IVA, según IARAF. En el acumulado enero-octubre, la baja real fue de 6,7%, con un retroceso de 1,3% en el IVA impositivo y de 19,6% en el aduanero.

Eso pone un límite a una lectura demasiado optimista del dato general de octubre. La recaudación puede volver a crecer en términos reales sin que eso implique que se haya recuperado el principal impuesto asociado al consumo.

Ganancias es uno de los grandes sostenes de la recaudación

El segundo gran componente de la cuenta fue Ganancias. En octubre recaudó $5,08 billones, un 55,1% más que un año atrás en términos nominales y un 16,9% en términos reales.

El salto tiene una explicación concreta. ARCA atribuyó el aumento a mayores anticipos de sociedades y personas humanas vinculados con el incremento del impuesto determinado correspondiente al período fiscal 2025. También incidieron mayores retenciones y el segundo anticipo de personas humanas correspondiente al período fiscal 2026.

El saldo de las declaraciones juradas de personas humanas se había pagado en junio en 2025 y pasó a julio en 2026, mientras que la presentación correspondiente al período fiscal 2025 fue prorrogada hasta noviembre.

Por eso, el crecimiento de Ganancias es importante para explicar la recaudación de octubre, pero no conviene interpretarlo automáticamente como una señal de que las empresas y los hogares están generando más ingresos en términos reales. Parte del resultado responde a anticipos, retenciones y al calendario de vencimientos.

Las retenciones explican el salto más fuerte pero tienen una base de comparación particular

El mayor aumento porcentual correspondió a los derechos de exportación. ARCA informó ingresos por $870.052 millones, un 238,4% más que en octubre de 2025. IARAF calculó una suba real cercana al 155%.

Durante 2025 hubo adelantos de pagos de derechos de exportación en junio, julio y septiembre, vinculados a las rebajas transitorias de alícuotas.

Eso dejó una base de comparación particularmente baja para algunos meses de 2026. ARCA también señaló el efecto de mejores precios de los granos y los hidrocarburos.

El resultado, por lo tanto, no puede leerse simplemente como que las exportaciones generaron 155% más recaudación. Hay una combinación entre una base de comparación baja, el calendario de pagos y la evolución de las exportaciones.

El dato sí encaja con una transformación más amplia del comercio exterior argentino. Entre enero y agosto, las exportaciones de Combustibles y Energía habían crecido 48,9% interanual y el petróleo crudo aportaba u$s 2.341 millones adicionales respecto de 2025.

Combustibles también gana peso mientras caen otros impuestos

El impuesto a los combustibles aportó $688.197 millones en octubre y creció 51,1% interanual en términos nominales. IARAF estimó una mejora real de alrededor de 13,9%.

También hubo una mejora, aunque mucho más moderada, en los recursos de la Seguridad Social, que crecieron 0,9% real. En cambio, otros impuestos mostraron retrocesos importantes: los impuestos internos cayeron 33,8% real y los derechos de importación 31,9%.

La diferencia entre unos y otros empieza a dibujar el mapa de la recaudación. Los ingresos que dependen del consumo interno, de algunas operaciones de importación y de determinados impuestos internos muestran debilidad, mientras Ganancias, combustibles y exportaciones aportan el crecimiento.

No todos tienen el mismo significado económico. El IVA funciona como una señal del movimiento de bienes y servicios; Ganancias tiene una fuerte incidencia del calendario y de los anticipos; las retenciones dependen del comercio exterior, los precios y las decisiones de pago de los exportadores; y combustibles responde tanto a la actividad como a la estructura y actualización del impuesto.