

El gobernador Axel Kicillof encabezará este viernes una reunión del consejo del justicialismo bonaerense, órgano del partido para el que fue electo presidente en febrero, y lo hará en medio de un nuevo entredicho en el seno de la fuerza política.
El encuentro será en la sede del PJ platense -que también sirve como lugar de reunión para el provincial- el próximo viernes a las 15, y es la primera reunión del Consejo desde la asunción del gobernador como máximo dirigente.
Para llegar a este punto, en febrero hubo horas de tensión entre los sectores del peronismo, pero el debate se zanjó con el nombramiento de Kicillof al frente de la institución. Desde el oficialismo provincial consideraban que se trataba de una condición sine qua non para poder construir el proyecto político de cara a 2027.
En el orden del día estará la ratificación de los cargos y la distribución de las comisiones, como así también de las afiliaciones, un tema que supo ser motivo de cuestionamiento durante el último año.
Sin embargo, se espera que haya un análisis de la actualidad económica y política y, por qué no, el despertar de alguna rencilla aletargada.
En las últimas horas se vivió algo por el estilo cuando se hizo pública una conversación que se mantuvo en un chat de dirigentes peronistas a causa de la internación y operación de apendicitis que sufrió Carlos “Carli” Bianco en España.
En el chat se puede leer que la exintendenta de Quilmes y actual diputada provincial Mayra Mendoza le desea pronta recuperación al funcionario kicillofista, pero aclara que es la misma operación que debió sortear Cristina Kirchner hace algunos meses, “estando presa”.
“Entiendo la preocupación de Axel, insisto que hubiera sido humano que exista también por la mujer que le dio la posibilidad de ser gobernador”, escribió la dirigente de La Cámpora.
En el grupo de WhatsApp hay más de 50 intendentes del peronismo bonaerense, y fuentes partidarias señalan que se trata de una mala acción haber “filtrado” el mensaje al periodismo.
Extraoficialmente, algunos señalan que hay una “irresponsabilidad” del sector del Movimiento Derecho al Futuro por “operar” el mensaje que había sido enviado a un grupo privado y que eso está hecho para dañar públicamente cualquier tipo de concordia.
En ese sentido, sostienen que debió prevalecer la lógica de un comentario interno, que no debía publicitarse.
El tema podría volver a la reunión del viernes. En La Cámpora quieren dejar atrás el diferendo y centrarse en lo que generalmente llaman “la construcción de una propuesta” contra el mileísmo.

Aunque conceptualmente podrían tener acuerdo con otros sectores del peronismo, cerca de Kicillof creen en la necesidad de una construcción más amplia y que un programa es un paso necesario, pero respetando a la figura de quien conduce -o conducirá eventualmente- el movimiento y la candidatura.
Mientras que La Cámpora apura un acuerdo programático detallado antes de elegir candidato, el Kicillofismo entiende que eso puede rendundar en una limitación de hecho al accionar del próximo presidente.
Llamativamente, ambas visiones tienen en el espejo retrovisor al gobierno de Alberto Fernández. Para los primeros, faltó ese acuerdo primario y el expresidente no cumplió con las promesas. Para los segundos, el bloqueo interno generado desde el cristinismo hizo que el proyecto del Frente de Todos fracasara.















