POLITICA ECONOMICA

FMI: Alberto Fernández quiere que el acuerdo se apruebe tal como está en el Congreso

En la Casa Rosada evalúan todos los frentes posibles para resolver el dilema de los cuestionamientos del kirchnerismo duro al acuerdo; los caminos posibles

Pocas horas antes de partir a Rusia y China en visita oficial, el presidente Alberto Fernández quedó atrapado en una encrucijada que deberá definir en los próximos días: avanzar en arduas negociaciones con la oposición en el Congreso para aprobar el acuerdo con el FMI, avalar una eventual modificación al entendimiento sellado en Washington o romper lanzas con el kirchnerismo duro.

En el gobierno se analizaron hoy todas las alternativas viables para frenar la hecatombe que dejó Máximo Kirchner al renunciar a la jefatura del bloque de diputados del Frente de Todos y adelantar los reparos al acuerdo con el FMI. Hubo una reunión de Alberto Fernández en Olivos con el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa y en paralelo un encuentro con la Casa Rosada del canciller Santiago Cafiero, con el ministro de Economía Martín Guzmán y el de Producción, Matías Kulfas.

En la reunión con Massa el Presidente analizó también el nombre del reemplazante de Máximo Kirchner en la jefatura del bloque oficialista que se dará a conocer en las próximas horas y definió la estrategia que tomará la Casa Rosada. 

"Me parece que una cosa es la discusión interna de un espacio y otra los temas en los que el país está en juego. En eso tenemos que tener una mirada de hombres de estado. Por arriba de nuestras diferencias o lo que representa un adversario político como Juntos por el Cambio, lo que tenemos que pensar es que el país está en juego", dijo Massa en una suerte de adelanto de que el proyecto de ratificación del acuerdo deberá pasar inevitablemente por el Congreso.

Allegados al Presidente expresaron a El Cronista que la "intención primaria" de Alberto Fernández es que el Congreso apruebe el acuerdo tal como está. "Hay que trabajar para juntar voluntades", dijo con marcado hermetismo un funcionario del primer piso de la Casa Rosada. 

Ello implicaría avanzar en acuerdos con la oposición que ya adelantó que no se van a oponer al acuerdo. Esta es también una de las estrategias que maneja Massa ante la rebeldía expuesta por el kirchnerismo duro tras la renuncia de Máximo Kirchner a la jefatura del bloque.

Está claro que una definición de estas características podría implicar una ruptura directa con el kirchnerismo en el Frente de Todos. Alberto Fernández dejó traslucir esta línea al asegurar ayer que "Cristina (Kirchner) tiene sus diferencias con el acuerdo pero el Presidente soy yo". Nadie sabe aún hasta dónde llegará en la práctica esta definición que podría implicar una afrenta directa a la vicepresidenta.

MODIFICACIONES AL ACUERDO

En paralelo a esto, en la Casa Rosada también se avaluaba esta mañana la idea que deslizó abiertamente el diputado Leopoldo Moreau, uno de los portavoces más firmes del kirchnerismo duro. "Se supone que el acuerdo con el FMI se va a discutir, para eso va al Congreso. Vamos a llamar la atención sobre los peligros y los riesgos del acuerdo y ojalá sirva para que cuando se firmen los memorándum de entendimientos algunas cuestiones se remuevan, sino estaremos en una situación compleja", planteó el legislador del Frente de Todos.

Moreau, además, cuestionó la política económica implementada por el ministro de Economía desde el inicio de su gestión. "Hace una semana atrás se llegó a un límite de que si no se cerraba este acuerdo se corría la posibilidad de una gran corrida bancaria y una devaluación, y eso es responsabilidad de Guzmán, porque vino liquidando todas las divisas desde el inicio innecesariamente en una negociación con el Fondo cuando aún no había acuerdo", expresó.

En la práctica, modificar un acuerdo internacional despierta un debate contrapuesto en interior del oficialismo. Desde el ala dura del albertismo creen que no hay margen para modificar el acuerdo con el FMI en el Congreso. Lo mismo creen los allegados a Massa que señalan que "lo lógico es que un acuerdo se acepte o se rechace". No hay antecedentes de acuerdos internacionales modificados por el Parlamento.

Sin embargo, el ala política más negociadora del gobierno empezó a analizar la idea de Moreau. Se deslizó que "técnicamente" podría ser viable una modificación al acuerdo. Hay quienes sostienen que la Constitución le da facultades al Parlamento para hacer modificaciones a proyectos o acuerdos relacionados con materia de deuda externa.

Sin embargo, desde el punto de vista de las negociaciones cerradas con el FMI esta decisión iría en contra a lo acordado por el ministro de Economía, Martín Guzmán. El apartado relacionado con las pautas de déficit para los próximos años sería el eje central de la discusión en el Frente de Todos aunque es un tema cerrado para el directorio del Fondo.

Por último, quedó plenamente descartada la idea de avanzar con el acuerdo por medio de un decreto de necesidad y urgencia sin pasar por el Congreso. Ayer, tras la renuncia de Máximo Kirchner se habló de que la ley de Administración Financiera autoriza al Gobierno a "realizar operaciones de crédito público para reestructurar la deuda pública (...), consolidación, conversión o renegociación, en la medida que ello implique un mejoramiento de los montos, plazos y/o intereses de las operaciones originales".

Pero esto iría en contra de lo que prometió el propio Alberto Fernández como eje diferenciador del macrismo. Es decir, dar participación al Congreso en la toma de decisiones de acuerdos con el FMI por la deuda.

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