El Gobierno procura inversiones rusas y un compromiso chino de mantener el nivel de exportaciones

En Moscú, se prevé la firma de convenios para renovar y financiar maquinaria pesada. En Beijing se añade la cuestión comercial, para asegurar un nivel de compras estable durante 2022.

Con apenas 14 acompañantes, muchos menos de los que lo suelen acompañar en estos periplos, Alberto Fernández emprende este martes por la noche una gira al exterior que tomó otra perspectiva a partir del entendimiento que el Gobierno alcanzó para refinanciar la deuda externa con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El viaje orquestado a partir de la invitación cursada para asistir a la apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno en China, que a poco de andar incorporó una primera escala en Rusia, y hacia el epílogo paradas en España y Barbados, tendrá ahora un componente económico más fuerte del originalmente planificado, tras cumplir con un requisito que resonaba en Moscú, Beijing y Buenos Aires: "Primero acuerden con el Fondo".

Así las cosas, el Presidente llegará el miércoles por la noche a la capital rusa y el jueves al mediodía visitará en el Kremlin a Vladimir Putin, quien le ofrecerá a él y a la escueta delegación un almuerzo de trabajo. 

En esta primera parada, en la que se hizo imprescindible la presencia del ministro de Economía, Martín Guzmán, y al margen del almuerzo con Putin, Fernández espera sellar un convenio con el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF, por su sigla en inglés) para adquirir maquinaria pesada en cómodas cuotas y, entre otros proyectos, avanzar con la renovación de los vagones del ferrocarril Roca y otros trenes urbanos.

También en Moscú, Fernández pretende discutir el posible financiamiento de una central hidroeléctrica y hasta una planta de energía nuclear, según confió en una entrevista a la agencia rusa de noticias TASS. Asimismo, y aunque se trata de una discusión global y de largo plazo, el ministro Guzmán va con la intención de propiciar que Rusia, como otros países receptores de fondos del FMI (DEGs), colaboren en la capitalización de un Fondo de Resiliencia que provea a países endeudados, como la Argentina, el financiamiento necesario con menores tasas de interés.

Cristina Kirchner rechaza el recorte del déficit que acordó Guzmán con el Fondo, y teme un revés electoral

La balanza comercial, en la mesa

De vuelta al avión charteado de Aerolíneas Argentinas, Fernández tendrá 48 horas de sosiego en Beijing antes de abordar los temas espinosos con el presidente chino, Xi Jinping. Llegado en la madrugada del viernes a la capital del gigante asiático, no será hasta el domingo en que la agenda bilateral sea tratada por ambos mandatarios.

En el Gobierno preocupa el crecimiento más pausado que tendría China durante 2022, de acuerdo a las estimaciones a la baja del FMI, que se basan en la retracción del consumo, hundido por la crisis de una industria inmobiliaria arrinconada por el Estado para saldar sus deudas, con Evergrande como principal ícono de esta crisis. 

Para las proyecciones de crecimiento de la economía local, el fortalecimiento del nivel de reservas a partir de una balanza comercial nuevamente superavitaria, traccionada en buena por la demanda china es vital. La demanda de este país explicó ventas al exterior por más de u$s 6300 millones en 2021, mientras se importaron desde su territorio bienes y servicios por más de u$s 13.500 millones. El déficit de la balanza comercial es algo a corregir.

Extraoficialmente, la delegación confiaba en que los chinos "se porten y abran la billetera". Con este país hay una quincena de proyectos que tienen financiamiento soberano priorizado, a tasas muy convenientes, y la intención del Gobierno es continuar esa senda, en línea con el mandato del FMI de encontrar "apoyo financiero adicional de los socios internacionales". 

La adhesión a la Iniciativa de la Franja y la Ruta parece una alternativa cada vez más posible, y un gesto esperado por Xi que daría las condiciones para efectivizar una ampliación del swap entre bancos centrales por u$s 3000 millones, que también pretende discutirse en estos días.

Tras acuerdo con el FMI el Gobierno explora nuevas oportunidades con China y Rusia

En la madrugada del lunes, Fernández habrá dejado China para llegar a España. En Madrid, el Presidente tendrá una escala de 12 horas en Madrid para reacondicionar la aeronave, y no se conoce agenda oficial. Fuentes de Gobierno indicaron que pernoctará en la embajada argentina, que habita su amigo Ricardo Alfonsín

El martes, el Presidente tendrá su última jornada de trabajo del viaje en Bridgetown, la capital de Barbados, donde espera mostrarse como un líder latinoamericano en su rol de titular de la Celac, y conversar sobre el apoyo caribeño al proceso de descolonización y la soberanía de las Islas Malvinas. Barbados dejó de ser una posesión británica en noviembre de 2021, y frecuentemente ha apoyado el reclamo por la reanudación de las negociaciones con el Reino Unido.

Tags relacionados

Noticias del día

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.