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Una PyME que esté por comprar una máquina, incorporar tecnología o realizar una obra para ampliar su producción ya puede sumar una nueva variable a la cuenta antes de decidir la inversión y es cuánto puede recuperar o adelantar en impuestos.
El Régimen de Incentivos para Medianas Inversiones (RIMI) ya se encuentra operativo.
El esquema fue creado por la Ley 27.802 y ARCA terminó de instrumentar el mecanismo mediante la Resolución General 5889, publicada el 25 de agosto y apunta a micro, pequeñas y medianas empresas que realicen inversiones productivas y ofrece dos incentivos centrales: amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y devolución de determinados créditos fiscales de IVA.
Hay montos mínimos según el tamaño de la empresa, inversiones específicamente alcanzadas y plazos que deben cumplirse para acceder a los beneficios.
Cuánto tiene que invertir una PyME para entrar al RIMI
El primer paso es conocer la categoría de la empresa porque el piso aumenta considerablemente con su tamaño.
Para una microempresa, la inversión mínima es de u$s 150.000. Para una pequeña empresa sube a u$s 600.000. En las medianas, los montos son mayores: u$s 3,5 millones para las del Tramo I y u$s 9 millones para las del Tramo II.
Para calcular si se alcanza ese umbral se consideran los valores sin IVA y sin los descuentos habituales de mercado, que deberán estar respaldados por la documentación correspondiente.
La inversión, además, tiene que ser productiva y estar directamente vinculada con la actividad de la empresa.
El régimen contempla la adquisición, fabricación o importación de bienes de capital nuevos, incorporación de tecnología y realización de determinadas obras relacionadas con la producción.
Qué cambia en Ganancias
Uno de los principales beneficios es la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias.
En términos simples, una empresa que compra un bien de capital normalmente no descuenta fiscalmente todo su valor en el mismo momento. Lo amortiza a lo largo de su vida útil y distribuye así la deducción entre diferentes ejercicios. El RIMI permite acelerar ese proceso.
El beneficio tiene, por lo tanto, un componente financiero importante, ya que permite computar antes una mayor parte de la inversión y reducir la base sobre la cual se determina Ganancias en los períodos alcanzados.

Hay una condición temporal importante. Según explicó Silvia Tedin, socia de Tax & Legal de SMS Buenos Aires, para computar la amortización acelerada la empresa deberá adherir al régimen antes del vencimiento de la declaración jurada correspondiente.
Por eso, una compañía que ya tenga decidida una inversión no debería esperar a terminar el ejercicio para analizar si puede utilizar el incentivo.
Cómo funciona la devolución del IVA
El segundo beneficio apunta a otro problema habitual de las grandes inversiones: el dinero que puede quedar inmovilizado como crédito fiscal de IVA.
El RIMI establece un mecanismo para solicitar la devolución una vez transcurridos tres períodos fiscales mensuales desde aquel en el que corresponda computar el crédito fiscal.
ARCA creó para esto el Sistema de Gestión de Inversiones (SGI). Allí deberán registrarse las solicitudes y la información de las inversiones. Posteriormente, el procedimiento se articula con el Sistema Integral de Recupero (SIR).
Las presolicitudes de devolución podrán realizarse solamente en determinados momentos: febrero, mayo, agosto y noviembre, entre los días 1 y 10.

Entre los días 11 y 15 estará disponible la consulta sobre el cupo fiscal asignado. Los comprobantes que obtengan cupo suficiente quedarán luego habilitados en el SIR para formalizar el pedido de recupero.
En la práctica, el beneficio apunta a una variable central para una PyME, no solamente cuánto paga de impuestos, sino durante cuánto tiempo tiene capital atrapado antes de poder recuperarlo.
Las inversiones que no necesitan llegar a u$s 150.000
El régimen contiene una excepción especialmente relevante para algunas actividades. Hay inversiones para las cuales no se exige ninguno de los pisos mínimos previstos según tamaño de empresa.
La excepción alcanza a proyectos vinculados con sistemas de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo para el sector agropecuario y bienes semovientes.
Esto significa que, para estas categorías, una microempresa no necesita necesariamente llegar a los u$s 150.000 de inversión que funcionan como puerta de entrada general al régimen.
Es un punto especialmente relevante para productores agropecuarios y empresas que estén evaluando inversiones destinadas a reducir riesgos climáticos, mejorar eficiencia o ampliar su capacidad productiva.
Qué pasa si la inversión ya empezó
El RIMI tampoco se limita exclusivamente a proyectos que todavía no comenzaron.
El régimen tiene vigencia desde el 19 de mayo de 2026 y contempla la posibilidad de reconocer cierto grado de avance en inversiones que hayan comenzado a ejecutarse desde el 6 de marzo de este año.
Además, las empresas cuentan con dos años desde el 19 de mayo de 2026 para materializar las inversiones, lo que permite planificar proyectos que no se ejecuten inmediatamente.
Para acceder a los beneficios será clave acreditar los valores y fechas correspondientes y registrar la inversión mediante los sistemas establecidos por ARCA.
El lugar donde se invierte también puede cambiar la cuenta
Al beneficio nacional puede agregarse un segundo nivel de incentivos.
Según el relevamiento de SMS Buenos Aires, CABA, Mendoza y Río Negro ya avanzaron con normas de adhesión o mecanismos complementarios relacionados con el RIMI.
Entre las herramientas aparecen beneficios vinculados con Ingresos Brutos, Impuesto de Sellos, estabilidad fiscal y programas de financiamiento.
Esto introduce una variable adicional para una empresa que tenga margen para decidir dónde localizar una nueva inversión: el mismo proyecto puede enfrentar una carga diferente dependiendo de la jurisdicción donde se instale.
Para Tedin, el impacto final del RIMI dependerá tanto de la situación económica como del negocio y su localización. Entre los sectores donde los incentivos pueden resultar particularmente relevantes identifica al agro y a empresas proveedoras de bienes y servicios de grandes proyectos alcanzados por el RIGI.
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