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El Senado iniciará este jueves una sesión que tendrá como eje político la discusión sobre la posible interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de la polémica por las modificaciones en su declaración jurada patrimonial.
Sin embargo, el oficialismo llega con el escenario controlado y confía en bloquear el avance de esa iniciativa gracias al respaldo de sus aliados.
La primera discusión estará centrada en un aspecto reglamentario que terminó de tensar la relación entre el oficialismo y la oposición durante las últimas horas.
La Libertad Avanza logró imponer durante la reunión de Labor Parlamentaria del último martes que los pedidos de interpelación sin dictamen de comisión solo podrán ser tratados sobre tablas con el voto de los dos tercios de los presentes.
Ese criterio se apoya en el Reglamento del Senado, que exige esa mayoría especial para habilitar el tratamiento sobre tablas de proyectos sin despacho, mientras que la mayoría absoluta recién sería necesaria para aprobar la interpelación propiamente dicha.
El peronismo rechaza esa interpretación y sostiene que la semana pasada se había acordado otro criterio, según el cual alcanzaba con la mayoría absoluta para habilitar el debate. Esa disputa reglamentaria será el primer capítulo de una sesión que promete fuertes cruces políticos.
El pedido de interpelación surge luego de que Adorni reconociera haber omitido declarar unos 500.000 dólares en efectivo en su declaración jurada patrimonial. La oposición busca que el funcionario explique esas inconsistencias y también cuestiona que desde mayo no concurre al Congreso a presentar el informe de gestión previsto en el artículo 101 de la Constitución Nacional.
A la ofensiva opositora se sumó incluso el PRO. El presidente de ese bloque, Martín Goerling, presentará un proyecto para convocar a Adorni al Senado el próximo 2 de julio con el objetivo de que brinde explicaciones sobre la evolución de su patrimonio y las diferencias detectadas entre sus declaraciones juradas y sus manifestaciones públicas. Sin embargo, tampoco esa iniciativa tendría posibilidades de prosperar.
El Gobierno cuenta con los 21 votos propios de La Libertad Avanza y el acompañamiento de un grupo de senadores radicales y provinciales, con lo que reuniría al menos 27 votos, suficientes para impedir que la oposición alcance los dos tercios necesarios para habilitar el tratamiento sobre tablas. Del otro lado, el interbloque peronista, Convicción Federal y otros espacios opositores llegarían a unos 37 votos, número importante pero insuficiente para superar el umbral reglamentario.
El temario de la jornada
Superada esa discusión, el Senado avanzará con el resto del temario acordado en Labor Parlamentaria. Entre los principales puntos figuran el tratamiento de pliegos diplomáticos y de siete jueces enviados por el Poder Ejecutivo, además del proyecto sobre inviolabilidad de la propiedad privada.

Esa iniciativa propone una amplia reforma de la legislación sobre expropiaciones, desalojos y regularización dominial. Entre otros aspectos, establece que la declaración de utilidad pública deberá ser de interpretación restrictiva, modifica el sistema de indemnizaciones por expropiación tomando como referencia el valor de mercado, acelera los procesos de desalojo mediante el trámite sumarísimo y actualiza normas sobre registro de la propiedad inmueble y tierras rurales.
También incorpora cambios en la legislación sobre manejo del fuego y digitalización de registros inmobiliarios.
La agenda incluye además una serie de convenios internacionales, entre ellos acuerdos con Ucrania sobre traslado de personas condenadas, con Chile sobre extradición y la enmienda al Protocolo de Montevideo sobre comercio de servicios del Mercosur. Finalmente, también se debatirá el proyecto para declarar a San Miguel de Tucumán como capital simbólica de la República Argentina cada 9 de julio.















