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Gritos en el gabinete y las disculpas de Benegas Lynch
Fue una semana para el olvido en el Gobierno, al menos para quienes estuvieron enfocados en el conflicto portuario y en la sesión del Senado. En la mesa política afloraron las críticas cruzadas por el retiro de la reforma de la ley de tierras. Todos coincidieron que se comunicó mal y que no era momento para tratarlo, aunque nadie se animó a decírselo claramente a Javier y Karina Milei.
En el marco de la desarticulación en la defensa de la ley y una resignación que era inocultable con el paso de las horas, varios referentes del Gobierno se agarraban la cabeza cuando el canciller Pablo Quirno afirmaba en TV que se iban a poder comprar “pueblos enteros” si se aprobaba. “Nooo, cómo va a decir eso. Está loco”, recalcó a los gritos uno de los principales referentes del Ejecutivo. “Me lo hicieron llegar por X. Insólito”, expresó otro.
Todo escaló más puertas adentro tras el exabrupto del senador Joaquín Benegas Lynch en pleno recinto, donde culpó a los dialoguistas por el fracaso: “La ignorancia de los tibios del medio”. Su frase provocó que estalle el grupo de WhatsApp que tiene el oficialismo con legisladores afines.
El santacruceño José María Carambia envió un audio explosivo insultando al libertario y salió del chat. Otros miembros no se acoplaron, pero reclamaron un urgente replanteo para evitar que se dinamite el vínculo.
“Con todo lo que labura Patricia para unir, este muchacho se manda ésta”, se lamentó un senador acuerdista. Tras un mensaje desde las altas esferas y el fastidio de Bullrich, el entrerriano se comunicó con los aliados y se disculpó.
Llamados a gobernadores y reuniones en Retiro
En días de una feroz interna en el peronismo, donde cada espacio buscó despegarse esta semana de cualquier vínculo con Facundo Moyano y se lo adjudicó a su rival, reapareció Sergio Massa.
Con guiños del kirchnerismo, el tigrense se reencontró con su agenda de contactos y llamó a cuatro gobernadores con la intención de convencerlos para que no acompañen la mayoría de los capítulos del proyecto sobre propiedad privada.
El exministro, que no tiene un cargo público tras su paso por el Palacio de Hacienda, se contactó con Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones) y Rolando Figueroa (Neuquén), quienes son actuales aliados de Milei.

“Sergio sigue teniendo fuertes vínculos con ellos y no necesita tener caja. Les pidió que no acompañen”, enfatizó uno de sus alfiles, quien relató que, a diario, recibe a legisladores, mandatarios provinciales y otros dirigentes en su oficina de la Avenida del Libertador, en el límite entre los barrios de Retiro y Recoleta. En su entorno creen que volverá a ser el candidato “de la unidad”, aunque en La Plata sacan pecho y lo rechazan.
Furia con el coloso y cheque en blanco
La descoordinación del gabinete se notó también en la antesala de la fallida sesión del Senado. El conflicto portuario encendió las alarmas en la Casa Rosada. El Decreto 690/2026 dispuso cambios en el régimen de practicaje y pilotaje marítimo con el objetivo de desregular y reducir los costos del servicio.
El paro durante los primeros días de la semana generó un escándalo que repercutió en la mesa política y todas las miradas estuvieron con Sturzenegger.
Además de las industrias hidrocarburíferas que advertían un posible desabastecimiento, las cámaras agropecuarias llamaron en reiteradas ocasiones a Balcarce 50 para quejarse ante la parálisis del comercio. Hablaron con Diego Santilli y Luis Caputo, quienes no estaban interiorizados plenamente del decreto, a pesar de que “El Colo” lo rubricó, lo que abre otro interrogante acerca de si los funcionarios saben realmente lo que firman.
“Nos dijeron que no estaban al tanto lo que significaba. Que no lo habían visto, que era algo de Sturzenegger”, señaló uno de los empresarios irritados, que refleja cómo el desregulador saltea a sus colegas y define cada acción directamente con Milei. Para un sector importante del Gobierno, esa autonomía debe terminar.
Diputada solidaria
Alejada de las tensiones que manifiestan la mayoría de sus pares en el bloque libertario por una semana adversa, la diputada Virginia Gallardo lo afrontó con una sonrisa y siendo solidaria.
La correntina asistió al Hospital Garrahan, donde se vistió de payasa. Estuvo rodeada de trabajadores y autoridades.

La vedette protagonizó una jornada recreativa por el Día del Niño y entregó juguetes y globos a los pacientes, en un tierno momento compartido con quienes están sometidos a tratamientos en el nosocomio que depende del Gobierno nacional.
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