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Mientras vuelven las discusiones sobre el nivel del dólar y algunos economistas plantean la necesidad de una corrección cambiaria, Fausto Spotorno eligió correr el foco hacia otro de los desafíos que enfrenta el Gobierno en la próxima etapa del programa económico.

El economista consideró que la discusión no debería centrarse exclusivamente en si el tipo de cambio necesita o no un ajuste, sino en cómo avanzar hacia una mayor normalización de la economía sin poner en riesgo uno de los principales logros que exhibe la administración de Javier Milei: la desaceleración de la inflación.

En una entrevista con la Agencia Noticias Argentinas, Spotorno sostuvo que, desde el punto de vista macroeconómico, la etapa más compleja quedó atrás, aunque advirtió que todavía persisten sectores que continúan atravesando un proceso de adaptación.

“Yo creo que lo peor ya pasó”, afirmó. Sin embargo, aclaró que la situación no es igual para todas las actividades y mencionó especialmente a la construcción como uno de los rubros que todavía no logró recuperar los niveles previos.

Según explicó, la actividad dejó de deteriorarse, pero la recuperación avanza lentamente. “Se desplomaron, tocaron un piso y están recuperándose muy lentamente”, señaló al referirse a la construcción y otros sectores rezagados.

Qué dijo Spotorno sobre una eventual devaluación

El economista fue consultado por el debate que se reactivó en los últimos días luego de las declaraciones de Ricardo Arriazu sobre el tipo de cambio.

Lejos de ubicarse en posiciones extremas, Spotorno planteó una postura intermedia. Reconoció que un dólar más alto podría facilitar la transición de algunos sectores que enfrentan problemas de competitividad, pero advirtió que una devaluación tiene costos relevantes.

Sería bueno tener un tipo de cambio más alto para facilitar esta transformación de aquellos sectores que tienen que transformarse”, sostuvo.

Sin embargo, remarcó que el remedio también puede generar efectos adversos.Devaluar no es gratis: si devaluás, te salta la inflación, tenés que subir la tasa de interés y te aumenta la morosidad bancaria”, explicó.

Por eso, planteó que el Gobierno debería concentrarse en otro objetivo.

“Más que enfocarme en cuál es el tipo de cambio y si hay que devaluar o no, me enfocaría en cómo terminar de liberar el mercado de cambios sin que se me escape la inflación”, afirmó.

Inflación, cepo y próxima etapa

Para Spotorno, la posibilidad de avanzar hacia una mayor apertura cambiaria está estrechamente vinculada a la evolución de los precios.

Con inflaciones más bajas es mucho más fácil estas discusiones, porque el riesgo es mucho menor”, sostuvo.

En ese sentido, consideró que el Gobierno parece estar esperando una desaceleración adicional de la inflación antes de avanzar con una flexibilización más profunda de las restricciones que todavía enfrentan las empresas para acceder al mercado cambiario.

Consultado por los datos de inflación de julio, el economista relativizó el impacto del último índice publicado por la Ciudad de Buenos Aires y señaló que las estimaciones privadas continúan mostrando registros más moderados.

El Gobierno parece estar esperando una desaceleración adicional de la inflación antes de avanzar flexibilización más profunda del cepo.
El Gobierno parece estar esperando una desaceleración adicional de la inflación antes de avanzar flexibilización más profunda del cepo.

“(Desde OJF & Asociados) nos dio 1,8%. Puede dar 2% o 2,1%, pero no creo que se refleje este dato de la Ciudad en el nacional”, indicó.

La situación de la morosidad

Otro de los temas abordados durante la entrevista fue el aumento de la morosidad, una de las consecuencias del proceso de normalización financiera.

Spotorno explicó que durante los períodos de alta inflación las deudas tienden a licuarse más rápidamente, lo que reduce artificialmente los niveles de incumplimiento. Con una inflación más baja y tasas de interés más elevadas, esa dinámica comenzó a revertirse.

Aun así, descartó que exista un problema sistémico para las entidades financieras.

“Es grave para el consumidor, pero no para el sistema financiero, que está sensacional”, afirmó.

En esa línea, consideró que no existen motivos para implementar medidas extraordinarias de asistencia y sostuvo que los bancos cuentan con herramientas para administrar la situación.

Las cosas no se están incendiando lo suficiente como para que vos digas que hay que hacer una intervención”, concluyó.