Al tiempo que elogia el proceso de estabilización que lleva a cabo el Gobierno, El FMI insiste con que el crecimiento económico en Argentina se difunda de manera más amplia y equitativa a otros sectores de la economía y sus trabajadores.
Así lo reveló la vocera del Fondo, Julie Kozack, en su habitual conferencia de prensa. Consultada sobre el desempeño de la actividad económica en el país, un debate que recorre despachos y análisis del arco político y económico, la funcionaria destacó los avances en la estabilización y la baja de la inflación, pero admitió que el desempeño de la actividad es parte de las discusiones que todavía mantiene el staff técnico con los representantes del Gobierno argentino, a un día de que la misión liderada por Joyce Wong se vaya del país.
“La estabilización es fundamental y constituye una base clave para el crecimiento sostenible en Argentina. Existe un reconocimiento conjunto entre el FMI y las autoridades argentinas en dos aspectos respecto al crecimiento: primero, que el trabajo para fortalecer la resiliencia de Argentina debe continuar; y segundo, que es importante asegurar que el crecimiento —que hasta ahora se ha concentrado en los sectores de energía, minería y agricultura— se amplíe y se distribuya de manera más equitativa entre los demás sectores de la economía y entre los trabajadores”, aseguró Kozack.
Además, sostuvo que “gran parte del enfoque de las discusiones” que mantienen los técnicos con los representantes del Fondo, “además de los detalles del programa, se centra en cómo Argentina puede consolidar las ganancias obtenidas de la estabilización y extenderlas”.
Esto, agregó, será esencial para apoyar una mayor inversión y consolidar un crecimiento económico duradero, crear empleos y “ofrecer mejores oportunidades para el pueblo argentino, lo cual es el objetivo final”.
Al ser consultada sobre si el organismo tenía preocupaciones sobre el desempeño fiscal o de la actividad, Kozack sostuvo que muchos de los puntos mencionados formaban parte de las discusiones que llevaba adelante el staff para alcanzar finalmente un acuerdo a nivel técnico.
Kozack tampoco dio precisiones sobre la posibilidad de cambiar las metas acordadas con el Gobierno.

Kozack reiteró los elogios hacia el programa económico, en particular los “avances significativos en la restauración de la estabilidad económica en un entorno muy desafiante, caracterizado previamente por un alto nivel de deuda y una inflación muy elevada. Hemos visto una reducción importante de la inflación en los últimos años, un fortalecimiento de la posición externa a medida que se acumularon reservas, y una disciplina fiscal considerable, pasando del déficit al superávit fiscal”.
Mientras se aguarda que las partes alcancen un acuerdo a nivel staff, el ministro de Economía, Luis Caputo, volverá a cruzarse con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en la reunión anual del organismo que se realizará en Tailandia a partir del 12 de octubre. En este marco, también se realizará el encuentro de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G20, por lo que se espera la asistencia del titular de la entidad monetaria, Santiago Bausili.
En su paso por Argentina, la misión técnica del Fondo habló con representantes del sector privado sobre la dinámica de la recaudación, la economía preelectoral y la expectativa de llegada de divisas, de cara al impacto del fenómeno climático El Niño, esperado para el verano.
Ocho meses de guerra
Esta semana se cumplen ocho meses del inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán que generó el cierre del estrecho de Ormuz, principal vía de exportaciones de gas y petróleo desde el golfo, que canaliza el 20% de las ventas de estos insumos en el mundo.
La vocera del FMI sostuvo que el shock energético ha implicado que la presión al alza de la inflación no haya terminado aún, en particular en los insumos, pero también en los productos refinados, como gasoil, nafta y otros combustibles de uso doméstico.
A ello, agregó la presión al shock que implicó la suba de la demanda de energía por el desarrollo de la inteligencia artificial.
En los productos refinados, agregó Kozack, han visto subas de entre el 60% y el 97% respecto de sus precios previos al estallido del conflicto, esto responde a las tensiones bélicas, pero también a la saturación de la refinación.
Desde el organismo analizaron el impacto asimétrico del shock energético, con mayores implicancias sobre los países con menor capacidad de crear políticas para amortiguar los efectos, en los importadores de energía y en los que están por fuera del entramado de la inteligencia artificial, la cual, sumó, ayudó a que la economía global no se resintiera de peor manera ante el shock energético. En su explicación destacó que las inversiones de este segmento ayudaron a mantener el dinamismo de la actividad global.
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