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La evolución del precio internacional del petróleo volvió a convertirse en una de las variables que concentran la atención de economistas e inversores.

La reciente escalada del Brent hasta los US$ 100 por barril, impulsada por el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, no solo repercute sobre los mercados financieros internacionales.

Para la Argentina, también puede tener efectos concretos sobre la economía: favorece al sector energético y al ingreso de divisas, pero al mismo tiempo podría dificultar que la inflación continúe desacelerándose al ritmo esperado.

Según el informe semanal de Grupo IEB, “el conflicto en Medio Oriente, al que el mercado daba ya como superado, volvió a ser protagonista. El precio del crudo tuvo una semana de fuerte alza, con el Brent alcanzando nuevamente los USD 100 por barril”.

La entidad sostiene además que ese movimiento “ha tenido un correlato en la yield curve de los bonos del Tesoro de EE.UU., propiciando rendimientos negativos en los activos de riesgo”, reflejando el impacto que un cambio en el precio del petróleo puede tener sobre los mercados globales.

Reuters

Cómo puede impactar el petróleo sobre la inflación

En la Argentina, el precio internacional del crudo es una de las variables que inciden sobre el mercado de los combustibles. Cuando el petróleo aumenta de manera sostenida, puede generar presión sobre esos precios y, a partir de allí, influir sobre otros costos de la economía, como el transporte y la logística.

Ese mecanismo es el que lleva a algunos analistas a seguir de cerca la evolución del Brent como un factor que puede incidir sobre la dinámica inflacionaria.

Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, sintetiza ese escenario al afirmar que “la suba del precio del petróleo tiene dos efectos para la Argentina: uno positivo y otro negativo”. Respecto del impacto sobre los precios, sostiene que “un precio internacional más alto del petróleo termina trasladándose al valor de los combustibles, lo que puede demorar el proceso de desaceleración de la inflación”.

En ese contexto, aclara que ese escenario no implica necesariamente un cambio de tendencia. “Si bien hoy la inflación núcleo continúa mostrando una tendencia a la baja, este contexto podría hacer que esa reducción sea más lenta”, señala.

El otro efecto: más exportaciones y mayor ingreso de divisas

El aumento del precio del petróleo también tiene un impacto favorable para un país que incrementó su producción y exportación de hidrocarburos en los últimos años. En ese contexto, una mejora del valor internacional del crudo puede traducirse en mayores ingresos para las empresas del sector y en un incremento de las divisas provenientes de las exportaciones.

En palabras de Lazzati, “al ser un país exportador de energía, un petróleo más caro mejora los ingresos por exportaciones, genera un mayor ingreso de divisas y favorece la llegada de inversiones al sector, lo que contribuye a fortalecer el peso”.

Ese análisis encuentra puntos de contacto con el informe de Grupo IEB. La entidad señala que “la actividad se sostiene en los sectores vinculados al comercio exterior (agro, energía y minería)” y destaca que “gracias al impulso de los sectores exportadores, el BCRA ya compró USD 12.800 MM en el año”.

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Fuente: Freepik
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El reporte identifica a esos sectores como uno de los principales motores de la actividad económica y del ingreso de dólares durante 2026.

Cuánto puede durar el efecto del petróleo

Para los analistas, tan importante como el nivel alcanzado por el Brent es cuánto tiempo permanece en esos valores. La persistencia de un precio elevado puede tener implicancias distintas a las de un aumento puntual asociado a un episodio geopolítico.

Sobre ese punto, Lazzati afirma que “habrá que ver cuánto tiempo se mantiene el petróleo en estos niveles. Actualmente ronda los US$ 100 por barril, en un contexto en el que varios países, como Estados Unidos y Europa, están utilizando parte de sus reservas estratégicas para moderar la presión sobre los precios”.

El informe de Grupo IEB también vincula la reciente recuperación del petróleo con el escenario internacional. Según la entidad, “el sector Oil & Gas fue el que mostró un mejor desempeño durante el mes”, impulsado por “la incertidumbre en el Estrecho de Ormuz tras los continuos ataques entre Estados Unidos e Irán que devolvieron el precio del Brent a los USD 100/bbl tras una suba del 28% desde finales de junio”.

No obstante, agrega que se estima “una estabilización del precio del mismo a largo plazo, tal como evidencia la curva de futuros”.

Qué sectores podrían verse beneficiados

El encarecimiento del petróleo no afecta de la misma manera a todas las empresas. De acuerdo con Lazzati, las principales beneficiadas son las compañías vinculadas a la producción y comercialización de energía.

La suba del precio del petróleo favorece principalmente a las acciones vinculadas al sector energético, como YPF, Vista Energy, Pampa Energía y las transportadoras de gas. Un mayor precio del crudo mejora las perspectivas de rentabilidad del sector y potencia las exportaciones de energía”, explica.

Por su parte, el CEO de Insider Finance agrega que el mayor ingreso de divisas también podría reflejarse en otras variables financieras. Según sostiene, “el incremento de las exportaciones implica un mayor ingreso de dólares al país, lo que contribuye a fortalecer las reservas internacionales y puede favorecer una compresión del riesgo país, generando un contexto más positivo para los bonos soberanos”.

Para el resto del mercado accionario, en cambio, el impacto sería diferente. “Para el resto de las acciones del mercado, el impacto es, en principio, neutro, ya que no se ven directamente beneficiadas ni perjudicadas por la suba del petróleo”, concluye Lazzati.

Lejos de tener un efecto exclusivamente positivo o negativo, la suba del petróleo vuelve a mostrar el doble papel que hoy ocupa la energía en la economía argentina.

Un barril más caro mejora el desempeño de un sector que ganó peso en las exportaciones y en el ingreso de divisas, pero también puede transformarse en un desafío para la evolución de los precios internos si termina ejerciendo presión sobre el valor de los combustibles. Por eso, la evolución del Brent se mantiene entre las variables que los economistas observan de cerca mientras siguen el proceso de desaceleración de la inflación.