

Los precios del petróleo Brent cotizan este viernes por encima de los u$s 100 por barril, encaminándose a cerrar su cuarta semana consecutiva en alza. El rally alcista responde a la creciente preocupación por la interrupción de los flujos energéticos en el mar Rojo y a los temores de una mayor escalada en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
En las primeras operaciones de la jornada, los futuros del Brent subían 37 centavos (0,37%) hasta los u$s 101,06 por barril, tras haber cerrado la sesión previa con un salto del 7%. Se trata de la primera vez que la cotización quiebra la barrera psicológica de los tres dígitos desde mayo, impulsada luego de que los rebeldes hutíes, alineados con Teherán, se adjudicaran un ataque contra dos petroleros saudíes en el mar Rojo. De mantener la tendencia, el contrato cerrará la semana con un avance del 14,6%.
Por su parte, el crudo West Texas Intermediate (WTI) cotizaba casi sin cambios a u$s 91,20 por barril, registrando su nivel más alto desde el 11 de junio y en ruta a anotar un incremento semanal del 11,8%.
Alerta por el paso de Ormuz y el mar Rojo
“Las posibles interrupciones del suministro a las que se enfrenta ahora el mercado son mayores que en cualquier otro momento de la guerra”, advirtieron analistas de ING en un informe distribuido este viernes, como detalla la agencia Reuters. “No solo se han agotado prácticamente los flujos de petróleo a través del estrecho de Ormuz, sino que existen riesgos evidentes para los flujos de crudo saudí procedentes del mar Rojo. Una mayor escalada en el Golfo Pérsico y los temores a un contagio del conflicto ponen en riesgo un volumen significativo de la oferta mundial”.
Según datos de seguimiento de buques de la firma Kpler, el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz se redujo a tan solo un petrolero este jueves, el nivel diario más bajo desde el 7 de mayo. A esto se suma la tensión en el paso de Bab el-Mandeb, vía clave que conecta el mar Rojo con el océano Índico y constituye el segundo cuello de botella más relevante del comercio petrolero global.

En el plano político, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, prometió “hacer responsable a Irán” por cualquier nuevo ataque. La escalada se profundizó el lunes, cuando los hutíes anunciaron un bloqueo naval contra Arabia Saudita, país que venía desviando su producción mediante oleoductos para eludir el bloqueo iraní en Ormuz. Según fuentes de la región, Teherán habría presionado al grupo yemení para bloquear el paso de Bab el-Mandeb en caso de que Washington mantenga sus ofensivas contra la infraestructura energética iraní, tras la ruptura del tregua provisional alcanzado semanas atrás.
Más presión tras los recortes de producción en Kazajistán
A la crisis en Medio Oriente se sumaron problemas de suministro en la región del mar Negro. El Ministerio de Energía de Kazajistán confirmó que las petroleras que operan en su territorio recortaron de manera temporal la producción, luego de que ataques con drones ucranianos forzaran la paralización de la principal terminal de exportación del país.
El Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC), ruta que transporta cerca del 2% del suministro diario mundial de crudo, suspendió la recepción de petróleo kazajo tras congelar las operaciones de carga. Si bien el Ministerio no precisó el volumen exacto del recorte, fuentes del sector indicaron que el yacimiento más grande del país debió reducir su extracción a más de la mitad.
Con información de Reuters.













