Estados Unidos mira con particular interés la posibilidad de desarrollar cadenas de suministro seguras y confiables sobre minerales críticos. En esa línea, la Cámara de Comercio de Estados Unidos organizó junto a la Cámara de Comercio Argentino-Estadounidense (Amcham) un foro para ofrecer las herramientas que tiene para potenciar el desarrollo de los minerales críticos en Argentina y posicionarse como un demandante central.

El vicepresidente Senior de la Cámara, Neil Herrington, fue quien abrió el encuentro y elogió la construcción se asociaciones profundas entre los países, en las cuales los minerales críticos son “un punto crucial para empezar”, dada su relevancia para la tecnología, manufactura y data centers. Herrington además destacó que en Estados Unidos hay un reconocimiento de que las “cadenas de suministro no pueden ser construidas por un solo país”.

“Estas iniciativas apuntan a un modelo más activo, con financiamiento de proyectos y asociaciones, en vez de tratar las cadenas de manera separada”, destacó el funcionario norteamericano.

Para eso, agregó, fueron fundamentales los avances en mejora de las condiciones para las inversiones que impulsó el Gobierno nacional con la implementación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y sumó que las empresas responden a esa previsibilidad con inversiones, ya sea para infraestructura que necesitan los proyectos o para fortalecer las cadenas de valor.

Heidi Gómez Rápalo, jefa de la misión de la embajada de Estados Unidos en Argentina, enfatizó en las herramientas que el Gobierno estadounidense tiene para ofrecer a las empresas que busquen invertir en Argentina, con el foco puesto en construir cadenas de valor confiables y que no sean controladas por un solo país.

Se trata de una cuestión de oferta y demanda, puntualizó la funcionaria, quien señaló que “hay mucha demanda en el mundo, y la capacidad de refinación está en pocas manos, independientemente de dónde esté el mineral en bruto, siempre viaja al mismo lugar de procesamiento”. Aludió así, sin mencionarlo, a China, que concentra el 80% de la capacidad de procesamiento, en particular de cobre y litio.

Esta concentración, agregó, hace que “un país, una instalación o una política puede perturbar la oferta global. Eso crea opacidad. El comprador no puede saber dónde se refinó, ni con qué normas ambientales”. Además, señaló que esto “deja la puerta abierta a la manipulación de mercado o cuellos de botella que pueden detener la fabricación”. Esto último no es menor, ya que los minerales críticos abarcan desde la manufactura tradicional, hasta los microchips para inteligencia artificial, autos eléctricos o instrumentos de defensa.

No podemos construir la tecnología de mañana con cadenas de suministro tan opacas y tan frágiles”, agregó Gómez Rápalo.

La funcionaria repasó las opciones de financiamiento que ofrece Estados Unidos para las compañías que busquen instalarse y sumarse a los esquemas de cooperación que estableció el país. Entre ellos, destacó al Banco de Importación y Exportación (Eximbank), el proyecto Bóveda, que ofrece financiamiento por hasta u$s 10.000 millones para constituir una reserva de minerales críticos, la alianza FORGE que también ofrece financiamiento privado y “alinea políticas para diversificar las cadenas de suministro resilientes”.

También subrayó la necesidad de que el Congreso avance con la aprobación del acuerdo de inversión y comercio con Estados Unidos, conocido como ARTI, así como la suscripción al tratado de protección de patentes (PCT) y la adhesión de Argentina al tratado de la Pax Sílica, una coalición para sostener la arquitectura de la energía, la tecnología y los minerales críticos.

“Todos sabemos que los proyectos mineros exigen capital. La infraestructura exige inversión de largo plazo y esto es lo que Estados Unidos trae como ventaja. Ofrecemos capital, inversión en tecnología y asociaciones transparentes que fortalecen la seguridad energética de Argentina y las cadenas de suministro”, sumó la funcionaria, quien agregó que ningún país iguala la capacidad de las herramientas que ofrecen.

Por último hizo mención a “aprobar regulaciones robustas sobre la tecnología. Estos pasos importan porque abren la puerta para herramientas de Estados Unidos que dan confianza al capital”. Si bien no ahondó en el tema, fue Herrington quien, en diálogo con la prensa, hizo refencia al tema. Consultado sobre la polémica que se había desatado luego de que la cooperativa neuquina CALF anunciara que haría un contrato con Huawei para la provisión de tecnología, el embajador Peter Lamelas se manifestó en contra de la decisión y dijo que eso incluso podría frenar inversiones en Vaca Muerta.

“No estoy totalmente familiarizado con la situación en Argentina, pero puedo decir que estamos trabajando muy de cerca con el gobierno de Estados Unidos en el tema de la tecnología china, en un sentido más amplio en la región. Nosotros, como Cámara, estamos cien por ciento de acuerdo con los esfuerzos que el gobierno de Trump y otros están impulsando para buscar dependencia en plataformas aliadas. Es tecnología de Estados Unidos, claro, pero si pensamos en telecomunicaciones, tenemos tecnología finlandesa, tecnología alemana. Cuando pensás en Nokia, por ejemplo, tenés tecnología alemana, japonesa, coreana. Estamos trabajando mucho con el gobierno de Estados Unidos para alentar a nuestros aliados y socios a priorizar tecnología aliada, porque nuestra comunidad de inteligencia ha sido muy clara y pública sobre el hecho de que la tecnología china presenta un riesgo. Así que creo que Argentina está teniendo eso en cuenta”, aportó Herrington.

Gómez Rápalo plasmó sus altas expectativas sobre la convocatoria al sector privado: “Dicen que el optimismo del diplomático es el coraje del soldado”.