Así como las represas del Comahue parecían olvidadas por la gestión anterior, y luego desataron una guerra de ofertas de distintos interesados en quedárselas, un escenario similar puede producirse pronto en Mendoza.
Se trata de las represas del complejo Los Nihuiles, en Mendoza. La concesión de la empresa que las operaba venció el 1° de agosto. El Poder Ejecutivo mendocino le pidió permiso a la legislatura para crear una empresa provincial, denominada Hidroelectricidad Mendoza (Hemsa), que la administre.
En esa ley, también se autorizó a licitar al menos el 51% de sus acciones a un socio privado que invierta ese complejo hidroeléctrico.

Pampa controlaba el 52% de Hidroeléctrica Los Nihuiles SA (HINISA), la concesionaria que explotó durante tres décadas las centrales Nihuil I, II y III sobre el río Atuel. Pero esa concesión venció en 2024 y, después de sucesivas transiciones, la provincia de Mendoza recuperó el control el último 31 de julio.
Para cubrir tareas operativas que antes realizaba personal bajo la estructura de HINISA (el concesionario anterior siguió operando por pedido de los poderes ejecutivos provincial y nacional), se le dio la opción a esa empresa, pero declinó.
La provincia consultó entonces a los dos únicos operadores locales con experiencia calificada en la provincia: Hidroniuil (que también pasó) y CEMPPSA, la operadora de Potrerillos, Álvarez Condarco y Carrizal, que sí tomó la propuesta del Poder Ejecutivo provincial y operará las represas, al menos, hasta fin de año.

Esta última es los hermanos Jorge y Patricio Neuss. Con el grupo Edison, esta rama de la familia se convirtió en un gigante energético: tienen tres distribuidoras (en Río Negro, Tucumán, Jujuy), sumaron dos represas del Comahue a su portfolio (pagaron US$ 226 millones por Alicurá y Cerros Colorado), y se quedaron con la mitad de la sociedad controlante de Transener, por la que pagaron u$s 356 millones.
La firma de las Neuss tendrá la operación hasta que se adjudique el nuevo concesionario vía licitación pública nacional e internacional.
La oposición al gobierno provincial (que encabeza el radical Alfredo Cornejo, de buena relación con el gobierno nacional de Javier Milei) cuestionó como “preadjudicación” a la contratación transitoria de CEMPPSA. Sin embargo, la empresa de los Neuss solo tiene garantías hasta que se haga la licitación.
El Sistema Hidroeléctrico “Los Nihuiles” situado sobre el río Atuel, tiene una capacidad instalada aproximada de 290 MW, que representa el 0,7% de la capacidad instalada de la Argentina, y está conformado por tres represas y cuatro plantas generadoras, con un dique.
La apuesta de los Neuss es a largo plazo. La firma se presentará a la licitación que llevará adelante el gobierno mendocino.

Es probable que allí deba enfrentarse a su flamante socio, Pampa Energía. Edison tiene el 50% de la sociedad controlante de Transener (lo ganó en una licitación del Poder Ejecutivo a Central Puerto y Edenor), mientras que la otra mitad es de Pampa, la empresa de Marcelo Mindlin.
Aunque la represa necesita muchas mejoras, según conocedores del sector, hay -como mínimo- un tercer interesado haciendo cuentas. Es una empresa que ya participó de las represas del Comahue y tiene interés en seguir creciendo en generación hidroeléctrica. Es considerada una de las formas de generación eléctrica más limpia.
El valor y la operación de las plantas hidro generadoras están bajo la lupa porque un fuerte alud en 2025 destruyó y dejó fuera de servicio a dos de las centrales principales (Nihuil II y III), por lo que el próximo adjudicatario deberá resolver la reconstrucción con nuevas inversiones.
Pampa Energía tuvo la concesión original de 30 años de la concesión (otorgada en 1994) y obtuvo sucesivas renovaciones.
Pampa Energía era un vehículo del grupo Dolphin en 2006, cuando desembarcó en el sector eléctrico adquiriendo de forma conjunta el co-control de Transener y las participaciones mayoritarias en las centrales hidroeléctricas Los Nihuiles (a través de la sociedad HINISA, donde controlaba el 52%) y Diamante (HIDISA).
La concesión de 30 años vencía originalmente en junio de 2024. El Gobierno nacional y la provincia de Mendoza acordaron un periodo de transición de un año que luego se extendió hasta julio de 2026, fecha en la que Pampa Energía las entregó y se retiró.
No obstante, los Neuss no tienen el camino allanado hacia el complejo ubicado en San Rafael, Mendoza. Pampa se fue porque el contrato estaba vencido, pero en el sector eléctrico dicen que no perdió interés. Y existe un tercero que está haciendo consultas con el gobierno mendocino, que confirmó su interés a “El Cronista”, pero pidió no ser identificado.
La valuación es una gran incógnita. Se habla de u$s 100 millones en Mendoza, pero ese número sube y baja mucho según la fuente que se consulte.
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