Diplomacia y negocios

Curiosidad, dudas y pocos anuncios de inversión: los ojos del mundo sobre Milei

Los inversores y representantes extranjeros coinciden con la mirada liberal del Presidente. Así y todo, hay inquietud respecto a su plan: apoyan pero no saben si tendrá efectividad, sustento político y aval en el largo plazo. Las visitas recientes y las que vendrán

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Hay una premisa generalizada en el mundo de la diplomacia que coincide por estos días en ofrecer un fuerte apoyo al gobierno de Javier Milei y a la Argentina en contraposición a los años de kirchnerismo. Aunque bajo esta misma lógica también existe un punto de inflexión: la curiosidad internacional por el nuevo gobierno aún no se traduce en confianza plena para desplegar inversiones y sostener el plan económico en el largo plazo.

Diplomáticos extranjeros, economistas, empresarios y los mismos referentes del FMI creen que el rumbo que ha tomado la Argentina con Milei es "el correcto y necesario" para salir de la crisis. Pero aún no ven sustentable políticamente el programa de gobierno y la conflictividad social, la pelea con el Congreso y con los gobernadores genera dudas.

Gita Gopinath del FMI con el presidente Javier Milei

Para ser directos. A lo largo de una recorrida que hizo El Cronista por diferentes embajadas de países centrales, inversores y analistas extranjeros hubo una unánime voz en apoyar la gestión de Milei con reparos respecto a su base de sustento político en el Congreso y en el resto de la sociedad. En la práctica esto es: hay curiosidad pero ello no se traduce en confianza para generar inversiones.

El reto del FMI y los empresarios

El tono exacto quizás lo dio el mensaje de la subdirectora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gita Gopinath, en su paso por Buenos Aires. Luego de su reunión con Milei la enviada del Fondo dijo: "He podido conocer mejor los progresos que se están realizando, pero también las dificultades a las que se enfrenta el pueblo argentino".

Gopinath reconoció los "importantes esfuerzos realizados para restaurar la estabilidad macroeconómica" que está haciendo Milei mediante el establecimiento de un sólido anclaje fiscal. Añadió que "las medidas iniciales están empezando a dar fruto", aunque remarcó que el camino por recorrer "sigue siendo difícil". Y alertó sobre la idea de que el ajuste "no recaiga desproporcionadamente en las familias trabajadoras".

Esto es: el ajuste será necesario para cumplir las metas pero sin apoyo de la sociedad, un respaldo del Congreso y una Argentina con conflictividad en la calle todo será complicado para Milei.

El ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió con unos 60 empresarios alemanes la semana pasada y todos cantaron casi la misma canción que el FMI aunque añadieron cuestiones más domésticas. 

El ministro de Economía Luis Caputo

"La Argentina no podía seguir como estaba, pero aún hace falta cambiar reglas para lograr más confianza", dijo a El Cronista un destacado referente que estuvo en esa reunión de Caputo con el empresariado alemán. Las quejas de los inversores extranjeros son reiteradas hacia el Gobierno: siguen teniendo problemas para el giro de dividendos, para importar productos y ven que el panorama social es bastante complicado.

Mensaje de Blinken y visitas

Milei acercó posiciones con Estados Unidos al recibir el viernes al secretario de Estado Antony Blinken. Hubo nuevas muestras de apoyo de Washington a la Argentina y el plan liberal del gobierno. Blinken habló de "fortalecer las relaciones bilaterales" aunque no hubo anuncios de inversiones concretas como esperaban en la Casa Rosada.

Además, en la administración de Joe Biden no cayó nada bien el doble juego de Milei con señales cómplices a los republicanos y la búsqueda de una foto con Donald Trump en el congreso conservador que se desarrolló en Washington.

La diplomacia extranjera y los inversores ven con mucha curiosidad el fenómeno Milei en la Argentina. Hay decenas de pedidos de reunión de diplomáticos e invitaciones varias con el Presidente. Claro que no todo es edulcorado. 

 "Una cosa es la curiosidad y otra el camino hacia la confianza y las inversiones", dice sin vueltas un embajador europeo ante El Cronista. El paso de la curiosidad al desembolso de nuevas inversiones y la confianza plena en Argentina está lejos aún.

El presidente Milei y el secretario de Estado norteamericano Antony Blinken

De todas maneras, hay muchos gestos que no se veían hace tiempo en el país durante el kirchnerismo y el gobierno de Alberto Fernández.

En los próximos días llegará a la Argentina una amplia comitiva de empresarios y funcionarios alemanes. Por lo pronto, el presidente de la Iniciativa Latinoamericana de la Economía Alemana (LAI), Ingo Kramer, arriba esta semana, seguido por un grupo de legisladores de la Comisión de Asuntos Económicos del parlamento alemán, la viceministra de Economía, la secretaria de Estado, Franziska Branter y el director del Bundesbank (Banco Central Alemán) Burkhard Balz, entre otros.

La reciente visita del canciller de Francia, Stéphane Séjourné, también mostró la curiosidad que el mundo tiene por el programa de Milei. El funcionario de Macron se reunió con el Presidente y la canciller Mondino. A ambos les prometió más inversiones de Francia en el país. Pero no dio datos concretos y dejó un fuerte signo de interrogante por el futuro del acuerdo UE-Mercosur.

Según fuentes de la Cancillería, ese acuerdo se iba a firmar el miércoles pasado pero Francia puso muchos reparos y todo volvió a foja cero.

Al presidente Milei le fue muy bien en su encuentro en Roma con la primer ministra Georgia Meloni. Ambos comparten la mirada del mundo desde la derecha y el rol del empresariado. 

Fuentes diplomáticas de Italia aseguraron a El Cronista que "hubo muy buena sintonía entre ambos y un fuerte apoyo de los empresarios". Pero también remarcaron que hasta que no haya resultados visibles del Gobierno en término de aprobación de leyes o medidas de fondo no habrá desembolso de inversiones.

Javier Milei y la primer ministro italiana Giorgia Meloni

La prueba de fuego que espera Italia de la Argentina tiene nombre y apellido: es la eléctrica Italiana Enel que le transmitió a Milei que podría revisar sus planes de salir de la Argentina ante la desregulación del sector energético que lleva adelante el Gobierno. Pero antes de eso la accionista italiana de la distribuidora eléctrica Edesur quiere negociar el plan de deudas que el Estado tiene con ellos y despejar el panorama de incertidumbre en el mercado eléctrico.

Un embajador de la UE dijo sin vueltas que el mundo de la diplomacia hoy apoya las medidas por mercado de Milei en contraposición a los años de estatismo del kirchnerismo. Pero remarcó dos palabras clave: "falta gestión", dijo. 

Es decir, que el inversor extranjero ve correcto el camino de Milei pero no sabe si el Presidente podrá aprobar una ley o sustentar en el tiempo el DNU con 300 artículos de desregulación de la economía, varios de los cuales son objetados por la Justicia. esto genera un clima de inseguridad jurídica.

La pregunta que se reitera en estos días es más simple de lo que parece: ¿Podrá Milei despejar la idea de inseguridad jurídica en Argentina con un plan sustentable desde lo político? 

Es decir, traducir en leyes sólidas las propuestas del Presidente y sostener el plan económico en el Congreso y al mismo tiempo evitar que la conflictividad social en la calle o la puja con los gobernadores deje de ser un problema.

El camino de la curiosidad a la confianza está lleno de baches y de incógnitas. Milei tiene en sus manos el desafío de asfaltar con hechos ese complejo camino. 

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