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Primero fue el viceministro de Economía, José Luis Daza, en su cuenta de X. Días más tarde, lo repitió el ministro de Economía, Luis Caputo, en conferencia de prensa. Con el Estimador Mensual de Actividad Económica indicando un serrucho de crecimiento y caída todos los meses, el equipo económico intenta mostrar resultados a través de una variable menos utilizada a nivel interno: el PBI per cápita.

“La economía viene creciendo por primera vez, en términos per cápita, dentro de los últimos 4 mandatos, por arriba de los niveles de la OCDE”, aseguró Caputo durante el anuncio del plan de reactivación de los préstamos hipotecarios con dinero del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS)

El ministro volvió a mencionar la variable en la reunión de ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G20 en septiembre pasado.

En números

La afirmación de Caputo se verifica en uno de los dos años de la gestión de Javier Milei. En 2025, el PBI per cápita de Argentina creció 4%, frente al 1,4% de los países miembros de las naciones más ricas que conforman la OCDE. En 2024, en cambio, el indicador cayó 1,7%, mientras que los países de la OCDE crecieron 1,1%, según datos del Banco Mundial.

Asimismo, y yendo más para atrás en la serie histórica, el 2024 no fue el único año en el que Argentina creció por encima que los países de la OCDE. El hito que festeja el titular de Hacienda también se logró en 2013, 2021 y 2022.

“La Argentina es un país emergente en proceso de desarrollo, por lo que la comparación con el grupo de la OCDE debería dar por resultado tasas mucho más altas para el país que para el promedio de la OCDE, ya que de otra forma nunca se podrían alcanzar los niveles de ingreso per cápita de los desarrollados”, dice a El Cronista Juan Luis Bour, Economista Jefe y director de FIEL.

“Nuestra competencia es con otros emergentes, con los de la OCDE (superándolos por varios cuerpos) y, sobre todo, con la Argentina del pasado, ya que nuestro desempeño en materia de crecimiento es de lo peor”, finaliza.

Los resultados no favorecen a Argentina en comparación con otros emergentes. Volviendo a las bases del Banco Mundial, su PBI per cápita creció 1,2% promedio en 2024 y 2025, por debajo del 4,4% de Paraguay, del 2,6% de Uruguay, 2,4% de Brasil y el 2,1% de Chile para el mismo período.

El PBI per cápita como unidad de medida

El PBI per cápita mide cuánto produce el país dividido a la población total, es decir cuánto produce, en promedio, cada uno de los argentinos.

José Luis Daza y Luis Caputo
José Luis Daza y Luis Caputo

“Es un indicador apropiado para la comparación”, dice Guido Zack, economista de Fundar. “El PBI per cápita lo que dice es cuánto producimos en promedio, lo que da lugar a tener una idea de cuánto es el ingreso promedio de la economía argentina, de las personas. Claramente, tiene que ser complementado con algún indicador de distribución del ingreso para aproximarse un poco más al bienestar de la población”, agrega.

Juan Luis Bour coincide en que el PBI per cápita es un instrumento habitual de comparación para evaluar el desempeño entre países y que su crecimiento siempre será un buen indicador, “al que se pueden sumar otros indicadores de sostenibilidad del crecimiento vinculados a la calidad del sistema político, de la población -nivel de educación, salud, respeto a las leyes-, estabilidad de las instituciones económicas, etcétera”.

“El PBI per cápita es un buen indicador, pero lo es a lo largo del tiempo: no sirve como elemento exclusivo para evaluar 3 o 4 años de gobierno. Hay gobiernos que pueden extremar el crecimiento de corto plazo, al costo de hipotecar el crecimiento futuro, y en tal caso deberían promediarse los años “buenos” en los que forzaron el crecimiento con los años malos que dejan como herencia", señala.

A dos velocidades

“De nada sirve una economía que produce un montón por persona si muy poquitas se quedan con prácticamente toda la producción y el ingreso, y el grueso de la población se queda con una porción pequeña”, insiste Zack.

Por eso, el economista sostiene que el dato debe complementarse con otros indicadores. Además de distribución del ingreso, de consumo masivo, inversión, recaudación, empleo, cantidad de empresas, entre otros.

Incluso el crecimiento del PBI no refleja con exactitud lo que pasa dentro de la economía: “Mientras el PBI en Argentina crece de forma moderada, todos estos indicadores, que deberían mejorar con el crecimiento, empeoran”, apunta.

La explicación, según Zack, está en el fenómeno de la economía creciendo a dos velocidades, que celebra el ministro de Economía. “La Argentina no está creciendo a dos velocidades. Eso implicaría que los sectores vinculados a las materias primas crecen con fuerza, mientras que los otros crecen poco. Pero, lo cierto, es que están estancados o en recesión”, dice.

Y esos sectores, como la industria, la construcción y el comercio son los que más empleo, consumo y recaudación generan.