La morosidad se mantiene en ascenso en el conjunto del sistema financiero, empujado principalmente por el aumento que se registra en el segmento de las familias. Sin embargo, las empresas también empiezan a mostrar dificultades para afrontar pagos.

La cantidad de empresas con atrasos mayores a 90 días en los pagos en sus créditos trepó al 3,5% en mayo de este año. Si bien se mantiene muy por debajo del registro de las familias (12,8%), tuvo un salto de 2,5 puntos respecto de mayo de 2025.

En este contexto, una de cada cuatro pymes tuvo atrasos en sus pagos. El dato se desprende de una encuesta del Observatorio Pyme, que encontró que el 24% de las pymes incurrió en atrasos en sus propios pagos, el doble de lo registrado durante el año pasado. Los principales atrasos declararon registrarlos en el pago de impuestos (17,3%), a proveedores (15,3%) o a bancos (8,6%).

Esto hizo que la preocupación por las tensiones en la cadena de pagos creciera en relevancia y se ubicara en el segundo lugar. Es que el 62% de las pymes industriales plantearon que sufrieron una extensión en el plazo de cobro a sus clientes.

La principal preocupación de las pymes industriales es la demanda: el 81% ve como el mayor desafío la debilidad de las ventas en el mercado interno. La caída en las ventas compite con la mayor presión importadora, que además hizo que el 25% de las empresas buscaran sustituir insumos locales por importados, mientras que un 15% incorporó insumos importados.

Mientras el Gobierno confía en que se dará una reconversión de las industrias locales hacia la asistencia a los sectores que hoy pican en punta, vinculados a la minería, la energía y el agro, y estimulados por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, la encuesta del Observatorio Pyme dio cuenta de que solo el 4,7% de las pymes industriales encuestadas son proveedoras de manera directa o indirecta de proyectos del RIGI, mientras que el 80,5% dijo que no participa de la cadena de estos proyectos.

Esta tensión en los pagos y las dificultades de incluirse en los sectores más dinámicos de la actividad traen complicaciones en la inversión, la producción y el empleo. En el segundo trimestre, la producción se contrajo un 11% interanual, mientras que el empleo lo hizo en un 4,5%.

Gobierno embargará cuentas y bienes de contribuyentes morosos que ignoren requerimientos. (Fuente: Freepik)
Gobierno embargará cuentas y bienes de contribuyentes morosos que ignoren requerimientos. (Fuente: Freepik)Freepik

El bajo dinamismo trae implicancias también en cierres y en el frente judicial. Según datos de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial procesados por Germán Pizarro, titular del departamento de legales de Industriales Pymes Argentinos (IPA), entre febrero y junio de 2026 se abrieron 132 concursos preventivos, mientras que en 2025 se abrieron 190.

En el primer trimestre se abrieron más del 60% de la cantidad de casos registrados el año pasado. Así, también se superó el registro alcanzado durante la pandemia (106 casos). Pizarro suma a este escenario al menos 14 pedidos de quiebra propia registrados en el mismo período.

A pesar de lo mencionado, el optimismo empresario se mantiene e incluso aumenta. El índice de Confianza Empresarial (ICE) elaborado por la Fundación Observatorio Pyme registró un aumento de 3 puntos respecto del trimestre anterior y se ubicó en 43 en el segundo trimestre del año. Esto se vio impulsado por las expectativas a futuro. El índice para las expectativas hacia los próximos 12 meses se ubicó en 52,1 puntos.