DÍA DE LA MILITANCIA

Cristina en La Plata: no lanzó su candidatura a 2023 pero dio pistas de qué piensa hacer en el mediano plazo

En un acto por el Día de la Militancia con toda la liturgia electoralista, la Vicepresidenta reivindicó los 12 años de kirchnerismo y coqueteó con la idea de una candidatura sobre la base de la mística del pasado

Cristina Kirchner se presentó como si fuera candidata a Presidenta pero dejó a la militancia con la duda y las ganas de una definición explícita. Todo en el acto del Estado Único de La Plata se pareció a un lanzamiento de campaña desde el momento en que una cámara empezó a seguirla a lo largo de una pasarela y mientras arrojaba besos y caminaba hacia el escenario totalmente vestida de blanco.

En el cierre se le quebró la voz cuando reivindicó los doce años de kirchnerismo en la Casa Rosada y advirtió que "podemos volver a hacerlo porque ya lo hicimos". El saludo fue contenido después de un discurso con el que intentó una vez más convocar a un acuerdo político al oficialismo y a la oposición como si nunca hubiera alimentado la grieta política.

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Cristina reivindicó los doce años de kirchnerismo en la Casa Rosada y advirtió que "podemos volver a hacerlo porque ya lo hicimos".

Apenas terminó de hablar La Cámpora desplegó una bandera sobre la popular Sur con un mensaje sugestivo: "Era tan diferente cuando estabas tú". Ella está pero ya no se siente parte.

A diferencia de otros discursos ocultó la frustración de la que tantas veces habló aunque salvó al Presidente cuando hizo varias referencias a la herencia recibida. "Se han tenido que tomar decisiones por un condicionamiento brutal con que se recibió el país, hay que explicar, no hay que decir está todo bien" dijo tras criticar el endeudamiento de Cambiemos tomado con el FMI. No dijo una sola mención al nombre de Alberto Fernández. Fue casi como si no existiera y no conformaran la misma coalición. Directamente lo obvió.

Cristina reivindicó los doce años de kirchnerismo en la Casa Rosada y advirtió que "podemos volver a hacerlo porque ya lo hicimos".

LOS PRINCIPALES PUNTOS DEL MENSAJE

Sorprendió cuando ya desde el arranque avanzó sobre temas que históricamente esquivó: la inseguridad, el gatillo fácil, los excesos policiales. Convocó en ese sentido a un acuerdo político con críticas a Juntos por el Cambio y al actual ministerio de Seguridad de la Nación. Sin nombrarlo le apuntó a Aníbal Fernández, hoy el mayor impulsor de la reelección presidencial y crítico tanto de Cristina como de su hijo Máximo Kirchner.

Mencionó el asesinato del jugador de fútbol Lucas González, en Barracas, pero alertó que lo mismo podía pasar en la Provincia y tienen razón, porque hay denuncias contra la Bonaerense. "La democracia tiene una deuda en materia de seguridad de los vecinos. Ningún partido político lo ha podido solucionar, terminemos con ese debate berreta de los mano dura y los garantistas, muy berreta, cínico y mentiroso es ese debate", agregó. Y reclamó a su propio gobierno, es decir a Aníbal Fernández, que la Gendarmería vuelva a trabajar al Conurbano -como ocurrió durante su gobierno- en lugar de estar en la Patagonia "no se sabe para qué".

Cristina reivindicó los doce años de kirchnerismo en la Casa Rosada y advirtió que "podemos volver a hacerlo porque ya lo hicimos".

Hábil, evitó el anuncio que muchos esperaban. Después de que le volvieran a cantar "Cristina Presidenta" tomó agua y respondió: "Como decía el General todo en su medida y armoniosamente".

Como decía el General todo en su medida y armoniosamente

El discurso tuvo distintos objetivos. Primero salvar al peronismo de la demonización oída en voces de la oposición. Sobre la pantalla hubo imágenes de Perón y Evita (las evitaba años atrás), de Néstor Kirchner elogiándola y de Diego Maradona diciendo que era "cristinista hasta los huevos".

En ese contexto no parece que ella y la militancia que la vivaba tengan intenciones de volver a traspasar el poder. Para prueba ya la hubo tres años atrás. "Demostramos que las elecciones se pueden ganar" señaló y aclaró que "los condicionamientos que nos han dejado son tan profundos que va a requerir que todos los argentinos tiremos para el mismo lado, si no es así nuestro país será difícil para cualquiera". Ese "cualquiera" sí la incluye por lo que necesita reconstruir la unidad. 

Sugestivo mensaje de La Cámpora desde la tribuna.

El segundo objetivo, para el que se mostró más amable con la oposición -varias veces pidió que no hubiera silbidos y repitió que no estaba ahí para reprochar a nadie- fue convocar a un acuerdo político y a separar de las fuerzas políticas "a los violentos". Los desafió además a consensuar "un modelo sustentable".

Recordó que tras varios golpes de Estado el 30 de octubre de 1983 se inició un ininterrumpido proceso democrático que se quebró el 1 de septiembre en el atentado que sufrió en la puerta de su casa. "Nadie quería matar a nadie, a nadie se le deseaba la muerte por pensar distinto, ni siquiera a aquellos que habían hecho de la muerte un instrumento político", subrayó. En aquella época la política se dividía entre peronistas y radicales sin Juntos por el Cambio. La derecha no tenía el poder político actual.

La militancia colmó el Estadio Único de La Plata.

¿VUELVE UNIDAD CIUDADANA?

El tono poco habitual en ella fue semejante al que le habían sugerido en el 2017 cuando conformó Unidad Ciudadana y se presentó como candidata a senadora nacional. Fue un primer paso para reconciliarse con los argentinos que dejaron de creer en ella, muchos que la habían votado en su reelección y conformaron aquel triunfalista 54% del 2011 pero que cuatro años después optaron por Mauricio Macri.

En el 2019 creyó que sus modos la alejaban de un triunfo y cedió el primer lugar. Tampoco en La Plata se arrepintió de esa decisión y recordó que Lula da Silva estaba preso y Rafael Correa exiliado.

Por contraste con el tarareo del Himno Nacional y los corazones que se proyectaban en las pantallas, la Vicepresidenta sí hizo reproches pero sin mencionar a nadie con nombre y apellido. Fue evidente que cuando hablaba de FMI, jubilaciones, Aerolíneas Argentinas y seguridad se refería a Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Millman a quien le apuntó con los nombramientos en el área de inteligencia y gastos reservados y por un proyecto que presentó sobre la custodia presidencial en el que hablaba de un eventualo atentado cuando aún no había ocurrido. Sobre Javier Milei advirtió que no es "lo nuevo" porque quiere volver a los 90.

Cristina Kirchner se presentó como si fuera candidata a Presidenta pero dejó a la militancia con la duda y las ganas de una definición explícita.

En las primeras filas estuvo gran parte del peronismo del amplio espacio del Frente de Todos pero con lugar central se vio a Axel Kicillof y Eduardo ‘Wado' de Pedro, los ministros Gabriel Katopodis y Tristán Bauer; decenas de intendentes, desde los ultra K como Mario Secco o Jorge Ferraresi a Juan Zabaleta; el ex canciller Felipe Solá y a Claudio Lozano, echado del Gobierno por cuestionar las políticas económicas. 

También estuvo la presidenta de la Cámara de Diputados, la massista Cecilia Moreau. Y aunque faltaron Hugo Moyano y la CGT de Héctor Daer, sí estuvo la CTA, el metalúrgico Abel Furlán y el camionero Pablo Moyano. A último momento el Movimiento Evita decidió ser parte y mandó representantes con bandera.

Otra postal que habla por sí sola fue la de Máximo Kirchner saltando junto a la intendenta de Quilmes Mayra Mendoza mientras se sostenían de una bandera. Pocas veces se lo ha visto tan festivo. El, como Mendoza y gran parte de la militancia no solo vivaron a la Vicepresidenta sino que también eligieron vestir de azul, el color del sello Unidad Ciudadana.

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