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Siguiendo las instrucciones de la Casa Rosada, en un movimiento que busca redefinir cómo se financia la infraestructura vial en la Argentina, el gobernador Rolando Figueroa selló un acuerdo con las principales petroleras del país para que sean las propias empresas las que financien obras estratégicas en rutas.
El esquema, presentado como “inédito” y “replicable”, se apoya en un fideicomiso privado que ya genera ruido más allá de Neuquén. Se trata de una estructura similar a cómo funciona el financiamiento en estados de Estados Unidos como Texas.
La iniciativa se discutió en la Mesa de Competitividad de Vaca Muerta junto a compañías nucleadas en la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), y apunta a destrabar un problema estructural: la falta de inversión en rutas clave para el desarrollo energético.
“Es la primera vez en la historia que se hace esto”, aseguró Figueroa, al destacar que el financiamiento privado permitirá acelerar obras que el Estado no logra concretar al ritmo que exige la industria.

El corazón del plan es un fideicomiso financiado por gigantes del sector como Chevron, YPF, Shell, Pan American Energy y Vista, entre otras, al que ahora también se sumaron Geopark y Harbour Energy.
Con ese fondo, se avanzará en la pavimentación y repavimentación de corredores estratégicos en la zona de Vaca Muerta, donde el tránsito pesado y la actividad intensiva deterioran rápidamente la infraestructura.
Entre las obras más relevantes figuran la pavimentación de la Ruta 8, la intervención sobre la Ruta Provincial 51 en Mari Menuco y mejoras en la Ruta 7, un corredor clave que conecta Neuquén con Río Negro.
Además, se proyecta una nueva intersección para ordenar uno de los puntos más críticos del tránsito petrolero.
El argumento oficial es que, sin rutas en condiciones, el boom energético pierde competitividad.
Según el gobierno neuquino, el esquema permitirá reducir costos logísticos, mejorar la seguridad vial y acompañar el crecimiento de la producción con infraestructura acorde. Todo bajo una lógica de “ganar-ganar” entre el sector público y privado.
El fideicomiso promete previsibilidad financiera y planificación sostenida, también instala interrogantes sobre prioridades, control y el rol del Estado en áreas clave como la infraestructura vial.
Con un horizonte puesto en 2030, Figueroa asegura que Neuquén está “modificando totalmente el mapa de rutas”, con cientos de kilómetros en ejecución.
La incógnita ahora es si este esquema, nacido al calor de Vaca Muerta, se convertirá en la nueva norma para financiar rutas en todo el país o si marcará un precedente polémico en la relación entre el Estado y las grandes empresas.
El gobernador Rolando Figueroa se reunió en la Mesa de Competitividad de Vaca Muerta, para avanzar con la firma de una adenda al Memorandum de Entendimiento que establece los mecanismos para el financiamiento privado de obras viales estratégicas.
“El fideicomiso creado por las empresas para financiar estas obras es un ejemplo a nivel nacional. Es la primera vez en la historia que se hace esto y puede ser replicado por el resto de las provincias”, afirmó Figueroa.
Se trata de una iniciativa inédita, impulsada por la actual gestión, que promueve la participación activa del sector hidrocarburífero en la provisión de la infraestructura necesaria para el desarrollo de su actividad.
“De esta manera, trabajando en equipo sector público y privado, estamos acelerando el cambio en la provincia. Para llevar nuestra energía al mundo debemos ser muy competitivos, y para eso debemos trabajar como un solo equipo”, aseguró Figueroa.
Dónde avanzan las obras
A la pavimentación de la Ruta 8, desde el empalme de Ruta 6 hasta el camino de la Tortuga, que ya fuera adelantado por el gobernador como la primera obra en financiar, se suma la pavimentación y repavimentación de la RPN°51 (Mari Menuco), entre el empalme con la RPN° 8 y el empalme con la RPN°17.
También la repavimentación de la RPN°8, entre el empalme con la RPN° 51 y el empalme con la RPN° 7; la nueva intersección en el empalme de las RPN°7 y RPN°8; y la repavimentación de la RPN°7, en el tramo comprendido entre el límite con la provincia de Río Negro y el empalme con la RPN°8.
Dos empresas, Geopark y Harbour Energy, se sumaron además al acuerdo del que participan Chevron, Pampa Energía, Pan American Energy, Phoenix Global Resources, Pluspetrol, Shell, Total Austral, Vista Energy e YPF.
El plan forma parte de una estrategia más amplia con horizonte 2030 que busca acompañar el crecimiento de la actividad hidrocarburífera con infraestructura acorde, reduciendo tiempos de traslado, costos logísticos y riesgos viales en zonas de fuerte circulación en un ‘ganar – ganar’ con la industria.
Figueroa destacó que el acuerdo “permite acelerar obras que son imprescindibles para el desarrollo” y remarcó el carácter colaborativo del esquema.
El fideicomiso permitirá planificar obras de manera sostenida y con previsibilidad financiera.
“Nosotros con distintos esquemas, en una provincia que contaba con 1150 kilómetros de pavimento, ya estamos repavimentando este año 600, y estamos haciendo 850 cincuenta kilómetros de pavimento nuevo en todo el territorio. Estamos modificando totalmente el mapa de rutas neuquino”, remarcó el gobernador.
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