

En medio de un clima político de extrema tensión, el politólogo Andrés Malamud pasó por Cuentas Claras, el programa de El Cronista Stream, y analizó a fondo el escándalo de corrupción que envuelve al jefe de Gabinete, Manuel Adorni En este escenario, advirtió sobre la delicada posición del presidente Javier Milei.
“Me gusta analizar la estructura, pero en este momento es imposible hablar de otra cosa que no sean fuentes o cascadas, porque se combina el agravamiento de la cuestión económica con un escándalo de corrupción, y la corrupción solo importa cuando la economía funciona mal, cuando la clase media sufre problemas económicos, esto es desagradable, pero funciona así”, sentenció el analista.
En ese sentido, remarcó que “si la economía anduviera bien, la corrupción no sería un escándalo, pero hace diez meses la inflación no para de aumentar y la actividad está parada”.
Así, frente a la inacción del Presidente, Malamud ensayó una explicación sobre los motivos por los que sostiene al funcionario.
“Milei no lo echa porque está esperando que mejore la situación económica. Esto ya pasó con [José Luis] Espert el año pasado. Y ahí le salió bien la decapitación“, recordó el analista.
Y cuestionó: “La pregunta es por qué no hace lo mismo ahora: o Adorni está más pegado a los Milei que Espert o creen que va a cambiar la situación con una mejoría de la economía, como se supone que va a suceder".
Para el politólogo, el horizonte ofrece pocas alternativas: “Hay dos salidas: que vuelva el crecimiento económico o que haya una limpieza con una mega operación judicial, como pasó con el Lava Jato o el Mani Pulite. En Argentina es difícil imaginarse algo así porque los jueces y fiscales son presas de los mismos vicios de los políticos”.
Sin embargo, el analista subrayó el detalle fundamental que el Presidente no tomó en cuenta a la hora de blindar a su ministro frente al avance de los tribunales: la lógica probatoria de la Justicia.
“Nadie es culpable hasta que se lo pruebe, pero hay una excepción para eso y son los casos de enriquecimiento ilícito, porque ahí se invierte la carga de la prueba, uno tiene que probar que es inocente, se muestra la declaración jurada y se terminó”, advirtió Malamud, dejando en claro la fragilidad de la estrategia oficialista.
Al profundizar sobre la matriz del Estado, el analista planteó un interrogante letal: “¿Adorni es un descuidado, un corrupto particular al que cortás y se terminó el problema, o todo el Gobierno funciona de esta manera? ¿Es un problema de coyuntura o de estructura?”.
Su propia respuesta apuntó al corazón de la administración pública: “Todos los gobiernos funcionan de esta manera, con fondos negros, con gente que recibe plata que no figura en la planilla. Y largar a Adorni puede significar admitir que esto es estructural, que va mucho más allá de él”.
Y agregó: “Para mí esto es mucho más profundo y pasa en todos los gobiernos, en todos se cobra plata en gris, plata que viene de la SIDE. Como no se puede desachatar la pirámide salarial, los tipos complementan el salario con fondos que vienen de otro lado, de entes cooperadores, como ACRA o el RENAPER, y de organismos internacionales que pagan viáticos y facilitan transiciones".

Para Malamud, esta dinámica se cruza de forma paradójica con la visión del líder libertario. “Esto es consecuente con el discurso de Milei, para su discurso el Estado es criminal, y los empresarios que no pagan impuestos son héroes, no nos mintió, él cree que la moral es evadir impuestos, solo que la gente entendió otra cosa, pero está cumpliendo con su palabra”, evaluó.
No obstante, alertó sobre los recientes tropiezos políticos del mandatario: “Milei es audaz y calculador igual que otros expresidentes, pero el problema es que ahora está errando todos los cálculos. Estamos viendo un Milei sobrepasado en su capacidad de cálculo, alguien que está tan enojado que calcula mal".
A modo de conclusión, el politólogo le dejó un mensaje directo a la Casa Rosada para intentar enderezar el rumbo de la gestión frente al descontento social. “A Milei le diría que Argentina es un país secular y pragmático, y él era igual, pero se está alejando cada vez más del secularismo, se está volviendo místico”, apuntó.
“Le pediría que siga siendo como era antes, que baje la inflación y no joda con la homosexualidad. el aborto ya está, dedicate a lo tuyo, sos economista, eso es lo que la gente te pidió, no lo votaron para que de la lucha contra la inmigración”, concluyó.
















