En esta noticia
Encurtidos y espumantes
El Palacio Dodero se vistió de gala. Se realizó la ceremonia por la Fiesta Nacional de España, donde asistieron decenas de diplomáticos relevantes. El embajador anfitrión, Joaquín de Arístegui Laborde, pasó más de una hora saludando a múltiples figuras, pero en ningún momento apareció ningún referente del Gobierno.
Javier Milei, enemistado con Pedro Sánchez y con una relación bilateral sumamente deteriorada, viajará a finales de mes a Madrid para apalancar a la oposición española. Solo hubo una tímida presencia de una segunda línea de Cancillería, que debió caminar por un pasillo donde estaban las camisetas de fútbol de ambos países y un banner con los futbolistas que salieron campeones del mundo en julio, en una situación no apta para futboleros sensibles.
A pocos metros del subsecretario Juan Manuel Navarro estaba Victoria Villarruel. La vicepresidente fue mencionada por los dueños de casa que la ubicaron en la primera fila mientras se escuchó el himno argentino.
La titular del Senado pidió dejar de lado las diferencias que agrietaron el vínculo en los últimos años. Durante varios minutos habló con la mayoría de los diplomáticos, entre ellos Marwan Sarwar Gill, presidente de la comunidad musulmana Ahmadía en Argentina, en medio de una fuerte embestida del presidente al mundo islámico.
También estuvo a centímetros el encargado de Negocios de Palestina, Riyad Alhalabi, en otra señal de absoluto contraste con la impronta libertaria. A una de las pocas personas que la exdiputada no estrechó su mano fue al exjefe de Gabinete, Guillermo Francos. “No se cruzaron”, argumentaron.
Hubo una excepción al faltazo oficialista. Entre las bandejas con brochetas de alcachofas en conserva con pimientos rojos y amarillos y buenos champagne, estaba el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, que llegó con su equipo letrado. El jefe de los abogados del Estado posó frente a las cámaras mientras la Argentina prepara su defensa frente a un nuevo arbitraje internacional por la expropiación de YPF, iniciado por dos sociedades españolas.

Paradojas
Atravesado por la recesión e indicadores que distan de las proyecciones económicas oficiales, el Gobierno aprieta cada vez más el grifo para evitar que se le escape la inflación. En el marco de sus conciertos de ópera, el líder libertario exclama que su triunfo electoral estará supeditado exclusivamente a este factor.
Cualquier acción que pueda alterar las mediciones del INDEC puede ser penada con el destierro. El ministro de Economía lo sabe y se lo trasladó a su secretario de Transporte, Mariano Plencovich, quien les afirmó a las cámaras de colectivos, en un reciente cónclave, que no habrá suba de tarifas “por tiempo indefinido” en el AMBA. “Olvídense del aumento del boleto, eso va a la inflación. El ministro fue claro”, aseguró el funcionario con relación a las 100 líneas nacionales que circulan entre CABA y PBA.

El precio no cambia desde julio y los empresarios, atormentados por sus arcas, creen que “con suerte habrá una mínima readecuación en el verano y no se tocará hasta después de las elecciones”.
A pesar del positivo diagnóstico del “León”, los alfiles del Palacio de Hacienda justificaron el congelamiento afirmando que “la gente no tiene plata”, al repasar las cifras que confirman una baja en la cantidad de usuarios.
Lo curioso es que, yendo en la sintonía histórica del kirchnerismo, la gestión libertaria les subirá en noviembre los subsidios, contemplando desfajares anteriores. Es extraño porque, para Milei, estas prácticas que califica como populistas son sancionadas con la pena máxima ya que, presuntamente, conduce a mayor inflación. Hay otra paradoja. En la Provincia, al igual que en capital, se incrementa todos los meses el boleto, con porcentajes que, a veces, duplica el índice nacional. Eso produce el viaje mínimo supera los $920 en CABA y $1323 en PBA, mientras que los colectivos nacionales cuestan $742.
En esa cumbre de este último jueves, les comunicaron que pretenden traspasar algunas líneas nacionales al gobierno de Jorge Macri y Axel Kicillof, con el objetivo de recortar más fondos al transporte. Para ello ajustarán frecuencias de aquellos servicios que tienen una mínima circulación en alguno de los dos distritos.
“Si una línea viene de zona sur y apenas toca Constitución y vuelve, ya no lo hará. Llegará hasta el Puente Pueyrredón y no entrará a Ciudad. A tomar el tren”, ejemplificaron. También evalúan cerrar algunos ramales.
Cocina el Colo
Mientras las negociaciones con el PRO siguen estancadas, el jefe de Gabinete se acerca cada vez más a los líderes de la UCR. Quiere su apoyo para las reformas en el Congreso, pero, al igual que con el partido amarillo, busca cerrar una alianza electoral.

Se trata de una grieta en la mesa política. Martín y “Lule” Menem prefieren cerrar acuerdos más pegado a las elecciones, mientras que Diego Santilli y Luis Caputo consideran que es imperioso lograr rápidos entendimientos para obtener votos claves y mostrar señales de gobernabilidad. En el medio Karina Milei, que empezó a contemplar una mayor velocidad en las conversaciones con algunos gobernadores.
En el encuentro Juan Pablo Valdés afianzaron la idea de una pronta convergencia, que acompañan otros mandatarios radicales. Intervino en esa conversación Gustavo Valdés, hermano del actual gobernante y dirigente del partido centenario. Como ocurre con el macrismo, piden un pacto de no agresión para la reelección del partido en cada uno de sus distritos como moneda de cambio para respaldar la continuidad del presidente. “Está al caer el acuerdo”, enfatizó una alta fuente de las boinas blancas, que ya proyecta un evento con la presencia del “Colo”.

Por Nicolás Gallardo
Periodista especializado en política
¡No te pierdas mi próxima nota! Unite a Members
- Accedé a todos los análisis sin límite de lectura
- Lectura sin publicidad
- App + edición impresa incluidas
- Acceso al foro de la comunidad
Desde $1000 / mes Menos de un café por semana
Más Videos













