

Esta semana la Administración Federal de Ingresos Públicos anunció la recaudación del mes de julio, informándose además que hubo un incremento promedio del 36,30% con respecto a lo recaudado en el mismo mes del año pasado. No hay una sola causa que haya originado el aumento de los ingresos tributarios, pero sin dudas un elemento que realizó un aporte importante fue la inflación que no fue reconocida en los diferentes impuestos.
Evolución por tributos:
En el Impuesto al Valor Agregado el aumento interanual de la recaudación que se produjo fue del 28,30%. Mientras tanto la evolución del índice de precios al consumidor, según los cálculos del Congreso de la Nación durante el mismo período, llegó al 27,90%, doblando al que difundió el INDEC por esos mismos doce meses, que ascendió al 14%. El incremento de la recaudación se puede explicar por una mayor actividad económica pero también porque los datos se encuentran expresados en moneda corriente y no constante. Si los precios de la economía en el último año aumentaron un 28,30% es lógico que el IVA, que tiene esa misma base de cálculo, haya aumentado en esa misma medida.
Algo similar sucedió con el Impuesto a los Débitos y Créditos, ya que según la AFIP evolucionó un 27,50%, siendo aproximado al aumento que registró la inflación difundida por el “índice Congreso”, del 27,90%.
Por el lado del comercio exterior se registró, según el anuncio un aumento anual del 16%, sin embargo tanto las cifras de las operaciones de exportación como las importaciones vienen cayendo, mes a mes, según los datos publicados por el propio INDEC. De esta forma, en consecuencia se explicaría que el aumento en la recaudación de los tributos del comercio exterior se origina únicamente por las variaciones de los precios corrientes de ese período.
En cuanto a la Seguridad Social, el aumento registrado según el informe difundido, que comprara lo recaudado en julio de 2014 con relación a julio 2015, fue del 40,7%. Algunos de los motivos que pueden explicar ese incremento nominal son los aumentos salariales que se produjeron en los últimos doce meses, en todos los convenios colectivos de trabajo que promediaron un 30%. Pero no hay que dejar afuera los incrementos (del 35,47%) producidos en la base imponible sobre la que se calculan los aportes que realizaron los empleados en relación de dependencia y los autónomos, durante los meses de septiembre de 2014 y marzo de 2015, momento en que se ajustó la movilidad de las jubilaciones.
El incremento más notorio se registró en la recaudación del Impuesto a las Ganancias, que con respecto al mes de julio de 2014 ascendió un 52%. Seguramente ha colaborado en este aumento la Retención de la Cuarta Categoría, originada en los incrementos de los sueldos por todos los acuerdos salariales celebrados. Pero también, influyó lo que aportaron las empresas por anticipos de Ganancias calculados sin reconocer el efecto de la inflación impositivo. Otro aporte fue el realizado por las percepciones del Impuesto por viajes, uso de tarjetas y el cobrado por las operaciones con el dólar ahorro, que se fueron incrementando durante el último año.
Finalmente, ni se incorporó en el análisis comparativo la inflación oficial que publica el INDEC, que ascendió al 14% en los últimos doce meses aniversarios. Si la información no se corrige, expresándola en valores constantes, se hace difícil poder defender cualquier clase de argumentación sobre los resultados que se obtienen, porque se compraran números expresados en diferentes momentos del tiempo, habiendo transcurrido inflación de por medio.
Referencia. Nada mejor para este momento, que lo que opinó un importante economista hace 200 años:
“Nada más importante que tener un conocimiento exacto de la riqueza y fuerza de los estados; éste es el objeto de la ciencia estadística, y su fin para proceder con acierto en todas las disposiciones que se dirijan al orden económico a efecto de fomentar la agricultura, animar la industria y proteger el comercio”.
Manuel Belgrano.














