"La Cámpora Manaos" presiona a Máximo Kirchner para que Cristina sea candidata

"Nosotros somos algo así como La Cámpora Manaos", dice, entre jocoso e irónico, Mario Secco, el cultor de la peña ultra kirchnerista-cristinista que se junta cada 15 días en Ensenada donde se empezó a presionar a Máximo Kirchner para que diga si su madre podía revertir su decisión de no presentarse "a nada".

Al hijo de los dos presidentes no le gusta para nada que le digan lo que tiene que hacer. Sin embargo, hay un par de dirigentes que no le tienen ningún temor para decirle las cosas que sienten ni a él ni a nadie más que a Cristina Kirchner y, por simpatía política, a Axel Kicillof.

Uno es el ya mencionado Mario Secco. El otro es Pablo Zurro, jefe comunal de Pehuajó, donde vivía la Tortuga Manuelita.

Secco fue, como buen anfitrión, quien hace más de dos meses rompió el hielo cuando Máximo Kirchner y su madre Cristina dejaban en claro que "si todo marchaba bien" el candidato natural del espacio iba a ser Sergio Massa. Pasaron cosas, inclusive una brutal sequía que no solo desertificó el suelo habitualmente lleno de soja sino que también vació los ingresos del país.

"Decínos la verdad. ¿En serio van a hacer que tengamos que votar a Massa?", le dijo el intendente de Ensenada entre los aprontes del asado que se estaba por servir. Al joven Máximo no se le atragantó la comida porque no había empezado a picar, pero sabía que la noche iba a ser de explicaciones.

Paulatinamente, empezó a dejar en claro que su madre no quería saber nada con volver a presentarse, que él no la podía convencer y que si alguien de la mesa tenía una idea a mano para hacerla revertir de postura, que la expusiera en ese momento.

Máximo Kirchner, diputado nacional por el Frente de Todos y líder de La Cámpora.

Esa fue la primera y única reunión en la que el presidente del PJ bonaerense iba a ir hasta Ensenada. De a poco, solo se reunían los referentes de "La Patria es el Otro", diseñado por el ministro Andrés "El Cuervo" Larroque, ex jefe de La Cámpora bonaerense.

"Wado" de Pedro, ministro del Interior y posible candidato en caso que nadie se anime, también estaba ahí. Tampoco volvió. El vacío a la presión empezaba a sentirse nítidamente.

Quizás por eso, en la última reunión del Partido Justicialista realizada en La Plata, Zurro le volvió a pedir públicamente, delante de todos los consejeros, saber qué pasaba con la candidatura de Cristina. "Pregúntenle a ella... A mí me dice siempre que no", le respondió el hijo.

La vicepresidenta Cristina Kirchner ya aseguró que no será candidata en la próximas elecciones, pero...

Esta teoría de Cristina presidenta y nada más también la sostiene Axel Kicillof y su equipo de mayor confianza. "Con ella ganamos y retenemos la Provincia", dicen. La frase también deja en claro alguna duda sobre el futuro electoral del oficialismo en el lugar donde La Cámpora y el kirchnerismo duro buscó fidelizar con los votos del conurbano bonaerense.

En privado, la gente de Kicillof defiende mucho más la necesidad de que Cristina Kirchner esté en la boleta que cualquier otro dirigente de peso. Sin embargo, las personas de mayor confianza del gobernador no perciben que sus compañeros del espacio, inclusive funcionarios de primerísima línea, estén pidiendo, como ya lo hicieron la mayoría de los intendentes, para que el gobernador vaya por su reelección.

"Fijate que algunos de los nuestros no dijeron nada de Kicillof gobernador", dicen irónicos. Tienen razón. Solo basta ver las redes de estos cuatro o cinco dirigentes con cargo que aún no se han expedido al respecto a pesar de la influencia que tienen en la diaria del Frente de Todos bonaerense.

Axel Kicillof volvió a decir esta semana que su intención es presentarse en la Provincia de Buenos Aires en las próximas elecciones.

Milei, el cuco, Macri, arrepentido

En todas las peñas y reuniones de analistas, consultores y dirigentes, sean oficialistas u opositores, todos empiezan a coincidir en un dato preocupante para ellos. Es que si hubiera PASO en ambos espacios, Todos y Juntos, y tuvieran dos o tres competidores en cada frente, el candidato más votado en las PASO será Javier Milei.

Por eso los centros y mensajes que mandan cotidianamente Patricia Bullrich y Mauricio Macri al anarco dirigente que ama la escuela económica austríaca prusiana. Inclusive alguno soñó con ofrecerle el Ministerio de Economía para "hacer lo que hay que hacer" en los primeros cien días de gobierno, o cien horas, como quieran ponerlo.

Para el ex presidente Mauricio Macri, esto es lo que hay que hacer. Una rápida reforma del Estado, bajando drásticamente el gasto público de las empresas deficitarias, que son casi todas. "La gente ya entendió que esto no se hace gradualmente", se queja por lo que hizo en sus primeros meses de gestión.

El ex presidente Mauricio Macri y el diputado por La Libertad Avanza Javier Milei.

Dicen quienes lo frecuentaron esta semana, tras la sorpresiva decisión de Horacio Rodríguez Larreta de habilitar la elección concurrente, que Mauricio Macri está arrepentido de su renuncia al segundo tiempo presidencial.

Su fastidio también tiene que ver con su renovado apoyo a las ideas mileistas. Es que antes de "haber derrotado al ego", el ex presidente de la Nación escuchó el análisis de las medidas económicas que le dieran los principales economistas de su espacio, Hernán Lacunza, Luciano Laspina y Carlos Melconian.

Los tres, con sus respectivas diferencias metodológicas, tuvieron, sin embargo, ciertas coincidencias con respecto a lo dificultoso que sería bajar drásticamente el pasivo de las empresas públicas. Esto lo encolerizó.

"Todos me piden que vuelva a ser candidato, que estuve mal en lo que hice", le comenta, justamente, a quienes siempre le pedían que se presente para un nuevo mandato y se sorprendieron con su declinación.

"Ve que todo se está desmadrando y que al no estar en la cancha como referencia electoral, se le hace más difícil ordenar a la tropa", reconoció la misma fuente.

Mientras tanto, Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich empiezan a apretar las clavijas y ponerse cara a cara con algunos que no quieren participar de su pelea. Son intendentes y dirigentes territoriales con altísimas chances de ganarle al peronismo de esos municipios. Inclusive algunos jefes comunales recibieron una reprimenda por su doble postura, en la que de día sostienen que sus candidatos son Rodríguez Larreta y Diego Santilli pero, de noche, en la TV, hablan bien de Bullrich, Ritondo y otros.

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