OPINIÓN

¿Habrá al final un acuerdo con el Fondo Monetario?

Más allá de la pirotecnia verbal a la que Cristina Fernández de Kirchner y su gente nos tiene acostumbrados, lo más probable es que "al final del día", la Argentina llegue a un acuerdo con el FMI, de modo que evitemos entrar en default con el mismo.

Las razones las resumiría de esta manera:

1) Con acuerdo no se pagarían las cuotas de capital por mucho tiempo (tal vez más de 4 años de gracia), lo que torna inútil un default para ahorrase esta clase de pagos.

2) Los intereses a pagar con acuerdo, podrían ser del orden de los u$s 1500 por año con los pagos contractuales actuales (0,3% del PBI), y de unos u$s 900 millones (0,2% del PBI), si la tasa se redujera del 3,4% al 2,0%, lo cual sería difícil pero no imposible de conseguir. En cualquier caso, estos pagos representarían no más del 0,3% del PBI, una cifra bien asequible para el país. Entrar en default para ahorrarse por un tiempo ese dinero (hasta que algún gobierno sensato nos saque de tal default), no tiene sentido, dado los costos que tal default acarrearía.

3) Uno de los costos de un default con el FMI, sería la baja aún mayor de la raquítica inversión externa directa (en 2020 de unos u$s 1000 millones), que podría llegar hasta casi cero, mientras que con acuerdo, podría elevarse sin demasiada dificultad hasta unos u$s 3000 millones anuales. Este diferencial anual de u$s 3000 millones entre el caso de default y el caso de acuerdo, duplica por sí solo el ahorro de intereses antes visto.

4) En caso de default, el riesgo país no sólo no bajaría, sino que podría subir bastante. Lo cual implica entre otras cosas, que habrá cero chances de conseguir dinero para el pago de los bonos recién restructurados. Lo cual implicaría, un nuevo default con bonistas en poco tiempo.

5) En este panorama de un gobierno "defaulteador", los ahorristas argentinos no se quedarían tranquilos. Veríamos 2 grandes tipos de corridas: a) de los depósitos en dólares, implicando baja de financiamiento a empresas exportadores o sus proveedores, y baja de reservas brutas del BCRA y, más importante, b) una corrida contra el peso que, con cepo, implicaría sobre todo un alza seguramente "violenta" de los dólares libres; no debería extrañar por ejemplo que el dólar CCL pasara de la zona de $165 a $ 300 o más, generando brechas tal vez, del orden del 200%.

6) El default y las corridas, crearían expectativas fuertes de devaluación del dólar oficial, con cierta "desesperación" por sobrefacturar importaciones, subfacturar exportaciones, y hacer cualquier trampa posible para sacarle dólares al BCRA. Y por supuesto, los exportadores tratarían de liquidar lo mínimo necesario. Todo lo cual, haría perder más reservas al BCRA (esta vez, reservas "netas").

7) Lo anterior llevaría a más alza inflacionaria, y una actitud general de mucha angustia y ansiedad, con mucha baja de inversión productiva. Todo lo cual haría que la economía entre en una nueva recesión, con la sociedad "preparándose" para un nuevo estallido económico-financiero.

8) Las repercusiones sociales y políticas de todo lo comentado serían devastadoras para el Gobierno. Muchos peronistas que están en el Frente de Todos, comenzarían a alejarse de Cristina & cía. Las perspectivas electorales de Cristina para el 2023 serían sumamente adversas.

9) En ese contexto, las posibilidades de Cristina de torcer el rumbo de sus causas judiciales se evaporarían; y su única expectativa terminaría siendo que un gobierno opositor "benevolente", finalmente la indulte a ella, a Florencia, y probablemente (menos seguro) a Máximo.

10) Por otra parte, estamos en presencia del FMI más "bueno" de la historia (no sólo por la pandemia), y que, además, ya prestó los fondos (y por ende está muy interesado en evitar un default y tiene menos fuerza para presionar). Con lo cual llegar a un acuerdo en base a compromisos lógicos es sumamente factible. En esencia, habrá que mostrar un sendero de mejoras fiscales para 2022 y 2023, qué, ya sin pandemia, sería bastante fácil de lograr.

De modo que la "racionalidad", debería dar como resultado, que el acuerdo finalmente se logre. Le conviene a Cristina, le conviene al FMI, le conviene al país. Y sólo debería "no convenirle" al infantilismo de izquierda antisistema, que en cualquier país más o menos normal, no debería pasar de ser una nota de color.

Pero bueno, si el mundo fuera racional, muchas cosas no habrían pasado. Sólo líderes muy poco sensatos, con mucho masoquismo en las venas, podrían haber llevado a Alemania a entrar en guerra contra Inglaterra, Estados Unidos y la Unión Soviética a la vez. Y Hitler y el Partido Nacional Socialista lo hicieron, y hasta el final de la guerra, con la adhesión "irracional" de gran parte del pueblo alemán.

Personalmente confío, que más allá de inestabilidades emocionales y actitudes poco sensatas de Cristina y la gente que ella comanda (incluyendo a Alberto Fernández y al "amigo" de Máximo, Sergio Massa), el grado de masoquismo y delirio en ellos no habrá de ser tan alto como para llevarnos a caminos sin salida, o mejor dicho, dónde la salida sólo implique más sufrimiento y dolor para nuestra población.

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