Las tasas de interés bajas en el mundo no existen más. Empezamos el 2026 previendo recortes de la Reserva Federal y terminamos tratando de adivinar si serán dos o tres. El resto de los bancos centrales se mueve en sintonía. El 2027 se avizora con grandes inversores en modo “risk-off” (cero riesgo) y las elecciones en la Argentina en el centro de la escena.

Desde comienzos de la humanidad siempre se valoró el prepararse para los tiempos difíciles. John Fitzgerald Kennedy, en su Discurso del Estado de la Unión en 1962, dijo que “el momento de reparar el techo es cuando brilla el sol”. Fue para defender medidas preventivas en un momento de expansión.

Empezamos el 2026 previendo recortes de la Reserva Federal y terminamos tratando de adivinar si serán dos o tres.
Empezamos el 2026 previendo recortes de la Reserva Federal y terminamos tratando de adivinar si serán dos o tres.Shutterstock

John Maynard Keynes hablaba de que el auge, no la depresión, es el momento adecuado para la austeridad en el Tesoro. Warren Buffett en su carta a los accionistas de Berkshire, en 2001 consignó que “predecir la lluvia no cuenta; construir arcas, sí”. Y Sun Tzu escribió que el Arte de la Guerra enseña a no confiar en que el enemigo no vendrá, sino en estar listos para recibirlo.

¿Estamos preparados para el 2027? En primer lugar, hay un hecho positivo: el Gobierno sabe qué puede ocurrir. Y estuvo armando una serie de colchones a tal efecto. De arranque está el equilibrio fiscal. Luego, el BCRA en esta oportunidad, desde principios de año viene acumulando dólares. Las reservas son como la reparación del techo de JFK. Con bonos argentinos rindiendo arriba del 10% anual, el financiamiento externo ya no es opción. Mientras más reservas, menos lluvias internas.

No se presta en general atención a la deuda en pesos, pero el equipo económico estuvo bregando por pasar vencimientos al 2028 y más allá. Está vigente el swap con China y con Estados Unidos. Quizás en el arranque del 2027 el Tesoro norteamericano mande una señal explícita para calmar fieras. ¿Alcanzará? Debería. Pero mejor sería excederse.

No importa si luego no llueve. Lo que importa es estar preparado. Y en este caso, a diferencia del del caso de JFK, el prepararse disminuye las probabilidades de lluvia.