Productividad

¿El tiempo pasa cada vez más rápido?: los 5 hacks de las personas súper productivas

Desde los 30 años en adelante, el tiempo parece que pasa más rápido. ¿Por qué sucede este fenómeno? ¿Cómo afecta el estrés y la presión del buen rendimiento? Las claves de las tener un mayor dominio de la productividad.

Hay una sensación de vertiginosidad que muchos sentimos, y con la que posiblemente también te identifiques. Los meses pasan volando para la mayoría de las personas, y, cuando quieres acordarte, ya está allí nomás el próximo año.

La verdad es que no es posible que el tiempo pase más rápido, por más que haya tantos estudios astronómicos sobre la velocidad de la tierra y sus variaciones. Por el momento parece ser más una sensación que percibimos.

Sucede que el componente del tiempo es algo bastante subjetivo y depende de muchos factores: tu nivel de ocupación, la pasión de tus actividades, el rendimiento de tu día y lo que tienes en los que vienen por delante, si tienes en mente cuestiones que te entusiasman, o si estás en un momento de la vida signado por el aburrimiento y estancamiento.

Lo que sí tiene sentido es que hay distintas concepciones del tiempo según la edad. Por ejemplo, no es lo mismo una hora a los 5, 15, 30 o 70 años.

Las power skills reemplazan a las habilidades blandas: son 20 y así se entrenan

Pensamiento literal: las 4 soluciones más efectivas para debatir sin discutir en tu trabajo

Los científicos del tiempo explican que, en la infancia, como no hemos vivido aún muchos años, tan sólo un año significa mucho tiempo. En cambio, las experiencias de ser adultos implican un cúmulo de acontecimientos proyectados en tu línea del vida que hace que tengas más espacios y puntos de referencia, por los que puede ser que un año quede "comprimido" entre el anterior y el que viene, y parezca breve con respecto a la totalidad de la edad cronológica.

¿Por qué parece que el tiempo pasa cada vez más rápido?

Según las experiencias que vivamos, los momentos memorables y los acontecimientos desafiantes, cambian también nuestras percepciones del tiempo. Hay una teoría del filósofo Paul Janet, que dice que no es posible que podamos percibir al tiempo en forma parecida, porque no hemos vivido lo mismo. Tomando edades promedios de longevidad, ejemplifica que para un bebé un año es el 100% de su vida. Para alguien de 10 años es el 10%, y para una persona de 50, el 2%.

En Internet hay un gráfico muy revelador e interactivo del diseñador austríaco Maximiian Kiener, inspirado en la teoría de Janet, llamado "Why times flies" (Por qué el tiempo vuela), donde puedes mover la rueda del mouse de tu computadora y observar el vértigo del paso de los años.

El factor de la rutina de adultos

En términos generales, hay una coincidencia en que desde los 30 años en adelante el tiempo parece que pasa más rápido. En la infancia estamos en pleno descubrimiento, curiosidad, sorpresa, acontecimientos y sumar experiencias nuevas, y luego, en la primera juventud, los anhelos de libertad y de vivir la vida hacen que parece tendremos un tiempo sin fin para experimentar todo lo que queremos.

Una vez de adultos, la vida, para muchas personas, adquiere cierta rutina y regularidad en su ritmo, agendas y compromisos; incluso las expectativas de lo que se quiere lograr en determinado tiempo.

Pero el tema de la edad no es el único factor que influye en la percepción del tiempo. La instantaneidad de los avances tecnológicos y la accesibilidad a información en forma inmediata y cambiante, produce un factor de cierta ansiedad y provoca que se perciba una mayor aceleración.

Desde los 30 años en adelante, el tiempo parece que pasa más rápido.

Hay también una noción del tiempo diferente cuando nos enfermamos y queremos sanarnos; y, por ejemplo, en la depresión, se ha descubierto que el tiempo se percibe en forma subjetiva muy lenta, lo mismo que en momentos de extrema tristeza y nostalgia.

Uno de los desafíos de este momento de la humanidad es aprender a apreciar el presente y dejar de vivir añorando el pasado, o proyectando el futuro.

En un artículo publicado por The New Yorker el neurocientífico David Eagleman afirma que el tiempo se acelera a medida que envejecemos. Y ejemplifica que, en la infancia, la temporada de verano nos parecía eterna, con su carga de aventura y diversión, mientras que, de grandes, pasan volando.

El factor del estrés

Hay un concepto llamado "presión temporal" que aparece cuando tenemos poco tiempo disponible y muchas cosas para hacer. Lo refleja un estudio publicado en Ammons Scientific, donde estudiaron en un grupo cómo percibían el paso del tiempo sobre dos parámetros: entre muy rápido y muy lento; y además, les pidieron que precisen cómo se sentían en ese instante. El estrés y la presión del rendimiento en un lapso corto aceleran la percepción temporal.

Ahí apareció el factor de "presión temporal", que indica que, a menos tiempo disponible y muchos pendientes, parece que el tiempo se acorta. Bajo esta circunstancia cambia la sensación de vértigo con la que percibimos lo que estamos viviendo.

Si piensas en esto te darás cuenta de que posiblemente te sucede de que, en medio de la velocidad, todo se hace más rápido. En cambio, si estás en un entorno aburrido, estático y monótono las horas no pasan más.

Regla 21-90: el método infalible y desconocido para crear un hábito y sostenerlo en el tiempo

¿Sos un acumulador digital? Qué es el Síndrome de Diógenes virtual y 5 ideas para un detox de tus archivos y chats

5 hacks de quienes son ultra productivos para manejar mejor el tiempo

Hay personas que hacen tantas cosas y, además, disponen de tiempo personal, que quizás no sabes cómo lo logran. Trabajando desde hace décadas con profesionales de alto rendimiento ("high performers" en el lenguaje empresarial), comparto estos cinco hacks que les permiten tener un mayor dominio del tiempo disponible versus los compromisos, para que tú también lo logres:

  • 1) Enfoque en el presente

Las personas de alto desempeño aprovechan cada instante, enfocados en lo primero que tienen en mente. Y lo ordenan por relevancia, saben priorizar urgente sobre lo importante, y destinan de antemano el nivel de enfoque mental y de componente emocional que le pondrán. Tienen incorporado lo que la Inteligencia Emocional, según el psicólogo norteamericano Daniel Goleman, se llama "auto-regulación" de las emociones. Esto implica que, por ejemplo frente a un obstáculo, no pondrán el mismo matiz emocional a todas las cuestiones por igual, sino que sabrán elegir cómo modular lo que se siente. ¿Para qué sirve la auto regulación? Para no desgastar energía innecesaria, evitar crear preocupaciones mayores y darle la importancia justa a cada cuestión.

  • 2) Adiós al multitasking permanente

Las neurociencias advierten que el hecho de hacer muchas cosas a la vez no sólo que no te permite obtener un alto nivel de rendimiento, sino que te desgasta.

Si deseas mejorar tu manejo del tiempo y gestión mental para lograr un equilibrio saludable, evita hacer tareas múltiples al mismo tiempo. Para esto es fundamental la organización, diagramar las prioridades y enfocarse en lo más desafiante en tu tiempo del reloj "circadiano" del día: puede ser a la mañana, a la tarde o a la noche, dependiendo de tus características de estos ritmos que determinan en qué horario tienes más alta tu energía y lucidez. Aborda primero lo más complejo, y agenda para después los temas que requieren menos esfuerzo de tu parte.

Adiós al multitasking permanente

  • 3) Pausas activas y estímulos mentales saludables

Otro recurso para lograr una máxima efectividad en la gestión del tiempo es incorporar a consciencia la necesidad de hacer pausas. Muchas personas piensan que trabajar sin parar es garantía de alta productividad; incluso a veces no se dan el tiempo para alimentarse correctamente e incluso postergan sus necesidades fisiológicas básicas.

Está demostrado que todo esto hace que tu rendimiento baje. ¿Por qué? Porque sin darte cuenta estás exigiendo demasiado a esa máquina fabulosa llamada "cuerpo", ese hardware maravilloso llamado "cerebro" y ese software sofisticado llamado "mente".

Así como agendas una reunión, te recomiendo programar una pausa activa: son intervalos de 15 o más minutos cada hora y media de trabajo intenso. Te servirán para recuperar energía, cambiar el enfoque, recrearte escuchando música o relajándote, haciendo estiramientos o algo de gimnasia, meditando unos minutos o haciendo mindfulness. Eso sí, hazlo sin tener ninguna pantalla enfrente y vence la tentación de estar con el celular en la mano.

También puedes leer algo interesante, aunque sea un par de páginas, lo que te sacará del enfoque en automático que tenías. Te recomiendo acompañarlo con una bebida saludable y alimentos nutritivos, como frutos secos, y estar en un entorno tranquilo. Observarás cómo tu energía se eleva y podrás retomar las actividades con mejor disposición.

  • 4) Variar las rutinas

Este hack de alta productividad se basa en que el cerebro, si bien es perezoso y aprecia las tareas ordenadas, se despierta ante la curiosidad. Cada vez que cambias una rutina que hace años que vienes siguiendo, se generan nuevas conexiones neuronales, por lo que estimulas la función conocida como neuroplasticidad cerebral.

Justamente es este estímulo te permitirá aprender cosas distintas, aprender y fusionar experiencias registradas en la memoria con lo nuevo a partir de la consiliencia -la "huella" interior cerebral- que se activa cuando conectas lo anterior con lo presente y le das significado a lo nuevo. Así asimilas la variación de rutinas y haces que el día a día sea más entretenido y novedoso.

Hacer pausas activas y variar las rutinas

  • 5) Desafiar a la mente a encontrar soluciones en menos tiempo

En lo personal utilizo esta técnica para instalar nuevos estímulos en mi cerebro, que le dan indicaciones a mi mente para lograr reducir el tiempo de ejecución de tareas (por ejemplo, escribir este artículo) en menos tiempo, sin exigencia extra.

Lo logro practicando la asociación forzada, que es una técnica de creatividad; en este caso la aplico para resolver más rápidamente lo que sea. Esa asociación la logro enfocándome con mucho nivel de detalle en lo que estoy haciendo, visualizando la satisfacción que tendré cuando ya esté revisando lo hecho, y tachándolo de mi lista de temas pendientes o en curso. Todo esto influye directamente en el campo de la mente subconsciente, que es donde le damos significado a las emociones y sentimientos.

Esta tríada de satisfacción es la que dará a tu cerebro una dosis extra de dopamina, endorfinas, oxitocina y serotonina, el cuarteto de hormonas del bienestar, y lograrás encarar lo que sea con mejor disposición y foco.

Entonces, si quieres lograr un rendimiento mayor, aprovechar cada segundo del tiempo, tener un alto nivel de satisfacción interior y regular tu energía, estos cinco hacks te ayudarán a alcanzarlo.

Si bien no amplías el límite de las veinticuatro horas al día, lo que sí haces es que exprimes al máximo cada minuto de tiempo personal o profesional, y, a la vez, maximizas los resultados.

Daniel Colombo es facilitador y Máster Coach Ejecutivo especializado en alta gerencia, profesionales y equipos; mentor y comunicador profesional; conferencista internacional; autor de 32 libros. LinkedIn Top Voice América Latina. Coach profesional certificado por ICF en su máximo nivel, Coach certificado y Miembro de John Maxwell Team.

Tags relacionados

Noticias del día

Compartí tus comentarios

Formá parte de El Cronista Member y sumate al debate en nuestros comentarios