

Decimos en el ambiente de la estrategia competitiva que cuando un jugador acerca sus ventajas a las de otros competidores, anula las diferencias y compite por precio. Ese proceso reduce la rentabilidad y, de sostenerse, cuestiona su permanencia en el mercado.
Podríamos considerar a la inteligencia artificial (IA) una nueva herramienta, pero si igualamos nuestra capacidad profesional a desarrollar una capacidad laboral igual a esta, anularemos nuestra ventaja competitiva y seremos reemplazados por esta.
Definitivamente los profesionales en los tiempos de la IA deberán, si no lo han hecho, modificar su perfil y habilidades.
No sólo deberán manejarse y dominar las herramientas tecnológicas. Deberán desarrollar también pensamiento crítico.
La IA puede conseguir, compilar, comparar información, pero tendremos que evaluar los resultados, cuestionar y profundizar para asegurar el enfoque de las conclusiones y especialmente entender y corregir los sesgos que puedan existir en la información que esta nos provee.
Por otro lado, el ambiente en el cual se desarrollan los negocios en la actualidad presenta rasgos que bien pueden caracterizarse a partir del acrónimo VICA (en inglés VUCA).
- Volatilidad, cambios frecuentes, violentos, repentinos impulsados por fenómenos externos; por ejemplo, cambios sociales, tecnológicos, culturales.
- Incertidumbre propia de un contexto donde falta información; por ejemplo, ante una nueva tecnología no sabemos cómo habrá de reaccionar la sociedad; las opciones que quedan entonces serán probar contra mercado y reunir información.
- Complejidad, propia de los sistemas sociotécnicos, personas y tecnología, con relaciones que no pueden conocerse de antemano.
- Ambigüedad un contexto en donde por ejemplo pueden aparecer opciones alternativas, todas pertinentes para enfrentar un mismo problema.
Frente a esto las empresas deben innovar. Esto es parte de la supervivencia. Y, para innovar necesitarán ser personas creativas.

Los ambientes de tipo VICA desarrollan problemas de tipo wicked (retorcidos, malvados). Estos presentan una morfología compleja. En ocasiones es la primera vez que se presentan y por lo tanto no hay experiencia observable para confrontarlos.
Presentan orígenes multicausales, repondiendo a intereses de múltiples stakeholders con colisiones de agenda. Algunos problemas de este tipo no podrán ser resueltos y otros sólo parcialmente. Para poder trabajar sobre este tipo de emergentes se necesitará trabajo en equipo y multidisciplinar.
La evolución tecnológica está produciendo grandes cambios en productos, servicios y procesos dentro del mundo corporativo.
Hace algunos años, la IA generativa ordenó la búsqueda de información. La IA agéntica hoy está transformando procesos y a futuro atravesaremos la singularidad y la computación cuántica que habrán de producir grandes cambios en terrenos como la medicina. Frente a esto, los profesionales deberán desarrollar una capacidad de permanente aprendizaje.
Las nuevas tecnologías, no solo la IA, y los fuertes cambios sociales de personas que se adaptan a éstas o que no se adaptan y se quedan fuera, requieren a nivel de empresas profesionales que posean la capacidad de introducir los cambios.
No sólo la gestión, lo transaccional, es decir hacer que las cosas pasen, que las fábricas tengan materia prima, que los proveedores cobres sus facturas, que los productos y servicios que la empresa ofrece se vendan y se cobren, sino también transformacional, es decir hacer que cambien y esto es consistente con el requerimiento de liderazgo.
La nueva sociedad, los nuevos sistemas sociotécnicos, necesitarán de líderes. Mujeres y hombres que posean capacidad empática y a su vez resiliencia para asumir con flexibilidad situaciones límite, para cambiar o sobreponerse y salir fortalecido.
En resumen, el rol profesional en el nuevo paradigma de la IA, requiere personas que:
- Dominen las herramientas tecnológicas.
- Desarrollen pensamiento crítico, es decir, se sirvan de la tecnología.
- Sean creativas, es decir, puedan pensar por fuera de la experiencia vivida y descubrir nuevos paradigmas.
- Puedan trabajar en equipo y comunicarse con otras disciplinas.
- Estén dispuestas a aprender permanentemente.
- Estén preparadas no solo para desarrollar capacidades transaccionales sino transformar, es decir, cumplir con roles de liderazgo.
- Desarrollen capacidad empática y resiliencia.
Quienes entiendan el desafío podrán dominar los requerimientos del nuevo contexto. Quienes no lo hagan serán reemplazados por la tecnología, la IA entre ello.














